5 fórmulas engañamajes en materia de seguridad y justicia

POLICÍAS EN BICICLETA_2

Fotografía por Lozano

Nadie dejaría que un vecino lo operara de cambio de riñón o que un periodista lo indujera sobre cómo curarse un cáncer… Ninguna familia tampoco se pondría, durante una noche de vacaciones, a dibujar los planos de su propia casa… ¿Por qué? Pues porque reconocemos que hay temas tan problemáticos y complejos que necesitan ser estudiados a veces durante años por personas específicas.

¿Por qué entonces, en temas como seguridad y justicia creemos todos tener la respuesta exacta a cada cuestión? ¿Tan sencillos creemos que son estos fenómenos que calculamos que un par de vecinos en la tienda pueden explicarlos?

A continuación presentaremos algunos argumentos que nos han metido en la cabeza y que repetimos como loros, aunque no haya ninguna evidencia en la práctica de que sean ciertas o  que funcionen.

1. Los Derechos Humanos sólo sirven para defender a los delincuentes.

LIDERES DE MARAS SON LLEVADOS A TRIBUNALES PARA RECONOCIMIENTO EN FILA POR ASESINATO DE PILOTOS DE LA Z. 18. PROHIBIDA SU REPRODUCCIîN. TODOS LOS DERCHOS RESERVADOS.

Desacreditar a los DDHH es una vieja estrategia del poder, precisamente porque estos son instrumentos para frenarlo. Desde la perspectiva de defensa de derechos, no se prejuzga si una persona es inocente o culpable, eso le toca al juez; únicamente se vela porque el Estado cumpla con su obligación de dejarlo defenderse, de que no le arrebate nunca la condición humana a nadie. Los que dicen eso, generalmente resultan a favor de que haya leyes de amnistía y otras prácticas que sí generan impunidad.

2. Ese es ladrón, mirále la planta.

joven con tatuaje

El etiquetamiento es un proceso mediante el cual la sociedad le da atributos intrínsecos a un grupo a partir de determinados rasgos externos. Como visten, como hablan, como son… Tras el etiquetamiento, viene la activación del control social: paran el bus colectivo y focalizan a quiénes revisar.

Esto no sólo te va generando una consciencia de que sos repelido por el Estado y por la sociedad sino que además a quienes visten “bien” y “normal” les permite cometer otro tipo de delitos, pues que difícilmente los detendrán.

Hacen falta datos exactos pero los actuales casos de corrupción que se ventilan en los juzgados nos dan la idea de que en puñado de gente “bien vestida” y con prestigio puede haber robado más en 3 años que todos los ladrones y mareros de la Ciudad Capital en igual periodo…

3. ¿Para qué gastar en jueces y tanta cosa? ¡De una vez al bote!

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA. PROHIBIDA SU REPRODUCCION DENTRO DE GUATEMALA.

Cuando el sistema de justicia falla, es decir, cuando no logra condenar a un culpable es generalmente porque no tiene capacidad de investigación criminal.

Sólo reacciona y no investiga. También es común dejar libres a los que le pagan al policía, al fiscal, al oficial de audiencias, a un juez, a un magistrado…

Una respuesta inteligente sería, pues, ponerles las manos encima a bandas criminales con pruebas en la mano y limpiando el sistema de funcionarios corruptos y mediocres.

4. Mejor que los maten en la calle porque la justicia luego los deja libres.

Fotografía apropiada de internet.

Fotografía apropiada de internet.

La gente se cree eso de que es posible que haya un vengador nocturno -tipo Batman- con poderes para ejecutar extrajudicialmente a todos los malhechores y nunca pasarse al lado oscuro.

La experiencia con los “Riveritas” -de la época de Sperinsen- y otros cuerpos y aparatos clandestinos de seguridad es que por la misma naturaleza del trabajo sucio que hacen, cobran tal independencia que sus servicios -e impunidad- la empiezan a vender a cualquier postor.

Así, los escuadrones expertos en antisecuestro, sin controles, prontamente empezaran a cometer secuestros, debida cuenta de que serán ellos mismos contratados para “recuperar” al familiar o amigo…

5. El linchamiento pertenece a la justicia maya.

Portadita

Fotografía de linchamiento maya apropiada de la red.

Que un linchamiento ocurra en un pueblo de mayoría indígena y que incluso indígenas participen en dichos actos violentos no tiene absolutamente nada que ver con el Derecho Indígena.

Este tiene un sistema de autoridades legitimadas por la práctica social a través del tiempo, una filosofía imbuida, un conjunto de procedimientos, etc. que -sin idealizar, pues al final de cuentas no deja de ser un ejercicio de poder- tienden a la resolución pronta y pacífica de los conflictos en una comunidad, con el ánimo de que no se rompa la armonía entre sus miembros.

Además, no son menores los casos de linchamientos en sociedades mayoritariamente mestizas, incluyendo colegios y universidades de la Capital… ¿no habrá que explicarse, entonces, desde otra perspectiva el fenómeno?

La verdad del asunto es que seguridad y justicia son temas difíciles, al punto de que no pueden ser explicados solo por militares o por abogados. Se necesitan conocimientos históricos, sociológicos, económicos y políticos para entender por qué se da el delito y cómo abordarlo.

Sin embargo, explicaciones serias sobre criminalidad afectarían directamente a la industria de la seguridad, que necesita del miedo para vender, para volverse indispensables. Y las cuestiones de la justicia necesitan gente que estudie y proponga cómo mejorar el aparato de justicia, aunque ello implique dejar de beneficiar a esos grupos que mantienen interés en que se haga la ciega, la sorda y la muda.

Autor: Juan Pablo Muñoz Elías

Estudiante. Platicador. Bohemio. Amigo. Humano al fin.

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