Así se sincroniza una orquesta sinfónica con la Historia

Fotografía de Fernando Chuy

La llamada música docta ha sido asociada a los aristócratas desde épocas difíciles de recordar; no porque sea exclusiva del entendimiento de los aristócratas, sino porque las nociones hegemónicas de lo que es el artecultura se apropian de estas manifestaciones a manera de fetiche; o sea, la pretensión clasista de seguir como borregos  determinadas tradiciones (en este caso artísticas) porque creemos que corresponden con nuestro estatus social. Por lo anterior y dado que la mayoría de aristócratas de nuestro país están familiarizados convenientemente con el olvido, es grato congregarse con un montón de desconocidos en el Teatro Nacional, en la gran sala “Efraín Recinos”, para escuchar a la orquesta sinfónica de este país en un concierto dedicado nuestra memoria de la historia reciente. Algo es algo.

La Orquesta Sinfónica Nacional presentó un concierto el jueves 21 de septiembre dedicado a la memoria de la historia reciente guatemalteca. Fotografía de Fernando Chuy

El inoportuno equipo de Barrancópolis asistió el jueves al concierto de “Música contemporánea guatemalteca” dedicado al aniversario de los 50 años de que el Nobel guatemalteco (ya saben de quién se trata) recibiera tal reconocimiento. La Suite 900 (llamada así en honor al Decreto 900 de reforma agraria de Árbenz), compuesta por Sergio Reyes, fue acompañada por una colección de imágenes del fotógrafo Daniel Hernández-Salazar, quién seleccionó las fotos de diferentes archivos históricos de la Revolución y la época contrainsurgente, acoplando otras tantas propias para ilustrar épocas actuales y así trazar una línea de tiempo del llamado  pasado reciente.

No se imaginan la sensación que genera la gama instrumental de una sinfónica se sincroniza con el registro visual de la historia de este país, que va del alegre recuerdo de la Revolución a la infamante historia de crímenes contra la humanidad que devienen de la Contrarrevolución y la época contrainsurgente. Música descriptiva, a secas.

Composiciones de Igor de Gandarias y Joaquín Orellana coronaron la noche dedicada al papá de Gaspar Ilom. Por su parte, el maître  Orellana dio una cátedra mínima cargada de poesía, sobre lo que significa la música y las ideas abstractas que difunde. El maître se excusaba de su supuesta perorata, pero la verdad es que siempre es un deleite escuchar las palabras que el señorón tiene que decir. Una noche digna de repetirse, si se les presenta la oportunidad y no van, ¡POR MAJES!

“Suite 900” fue compuesta por Sergio Reyes y es acompañada por una colección de fotografías de Daniel Hernández-Salazar. Fotografía de Fernando Chuy

Autor: Camilo Villatoro

(1991-…) Escritor de ficciones y sátiras, esteta, nápiro y humorista iconoclasta. Nacido en México pero de identidad guatemalteca. Según un primo borracho que lo quiere mucho, “la persona guatemalteca más inteligente de todos los tiempos, pasados, presentes y futuros” —cosa no muy difícil de lograr. Pese a esta espectacular ventaja evolutiva, su intelecto es inversamente proporcional a su modestia; el único problema es hacerlo creíble.

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