Abelino Chub Caal contra los vampiros extractivistas

Captura de video.

Esta no es una historia de ficción. Los pueblos de Guatemala luchan contra la ambición desmedida de los vampiros extractivistas, aquellos que consumen todo al rededor con descaro, quienes dominan el país desde épocas difíciles de recordar con ayuda de las harpías más leales del  capital transnacional.

Intereses sobre áreas geográficas específicas por parte de industrias mineras, hidroeléctricas y monocultivos, no son un fenómeno nuevo. Un ejemplo es El Valle del Polochic, zona de constantes conflictos agrarios provocados por el acaparamiento moderno de tierras por parte de empresas que expanden la palma africana y el cultivo de caña de azúcar. Sólo en 2011  ocurrieron en el lugar 14  desalojos violentos de comunidades q’eqchi’es.

Abelino Chub Caal es un promotor social, organizador y líder comunitario  q`eqchi que trabaja en las comunidades cercanas al lago Izabal y la cuenca del río Polochic al nororiente de Guatemala. Fue detenido en San Pedro Carchá, Alta Verapaz, el sábado 4 de febrero de este año acusado de usurpación agravada, incendio, coacción, asociación ilícita y agrupación ilegal de gente armada. De todos estos delitos no existen pruebas.

Desde hace más de 10 años Abelino trabaja para la Fundación Guillermo Toriello. Hace funciones de intermediación entre diferentes comunidades que se encuentran en la lucha por la tierra, además es acompañante en mesas de diálogo y negociación, mantiene relaciones con la institucionalidad pública y local agraria, realiza gestiones administrativas y políticas en la búsqueda de soluciones a la certeza jurídica de la tierra y el ejercicio de los derechos colectivos del pueblo q´eqchi´.

Según la Fundación Guillermo Toriello, la detención de Abelino se debe a su trabajo de acompañamiento a  29 comunidades de la Sierra Santa Cruz en donde confluyen diferentes intereses de terratenientes, como los de la finca El Murciélago, y de empresas como la Maya Níquel y la CGN (Compañía Guatemalteca de Níquel). “La captura de dirigentes y autoridades ancestrales a nivel nacional se da porque ellos claman justicia, por eso tratan de eliminarlos, incluso han sido asesinados varios dirigentes, varias autoridades”, dice Abelino Chub Caal durante una entrevista grabada tras su detención.

Abelino lleva preso 152 días en el Centro Preventivo de Varones de la zona 18. Durante la audiencia de primera declaración, el pasado 13 de febrero, el Juez de Primera Instancia Penal de Puerto Barrios, Edgar Aníbal Arteaga López, retiró los delitos de coacción, asociación ilícita y agrupación ilegal de gente armada, al no haber pruebas que lo inculparan.

Según declara Prensa Comunitaria en la nota Abelino Chub Caal, preso político, “los cinco cargos que se le imputan a Abelino son absurdos, sin fundamento, no existen pruebas, esta acusación fue construida por finqueros de la zona con la intención de impedir su actividad de acompañamiento y defensa de las comunidades”.

Ahora se le acusa únicamente de los delitos de usurpación agravada e incendio. Estos delitos, por no ser tan graves gozan de medida sustitutiva, según el Código Procesal Penal. Sin embargo, el juez denegó la medida en la Audiencia de Revisión el 13 de marzo, cuando la fiscalía argumentó que Abelino podría participar en el sabotaje de varios desalojos previstos en el Valle del Polochic y obstaculizar la investigación penal. La fiscalía además argumentó que le faltan insumos y peritajes dentro de la investigación para poder presentar una acusación formal contra Abelino (o sea que no tienen pruebas reales), para ello han solicitado 12 meses de plazo, pero esta petición del MP fue rechazada por el juez, quien fijó un plazo más corto durante el cual deberá permanecer en prisión.

La propiedad que supuestamente usurparon los pobladores (hechos por los que sindican a Abelino) carece de certeza jurídica, porque  no se ha hecho un análisis de la legalidad y de tracto sucesivo, una figura legal que establece la historia registral de la finca.  otra muestra de que el proceso contra Abelino es fabricado por los empresarios y los finqueros.

“Lo más razonable sería que al no tener suficientes evidencias recogidas en la acusación, se dicte el sobreseimiento del caso, una forma para terminar el proceso, diferente a la sentencia, pero con los mismos efectos de la sentencia absolutoria, así Abelino podría recuperar inmediatamente su libertad”, señala Andrea Ixchiu.

Hoy (6 de julio) se discutirán las conclusiones de la etapa intermedia del caso, se establecerá la inocencia o culpabilidad de Abelino Chub Caal, se podría definir si es llevado a juicio penal y se podría señalar fecha para audiencia de debate.

“El interés del sistema capitalista prevalece más para el gobierno, hablan de un desarrollo económico para que no vivamos en condiciones de pobreza, pero sólo buscan el interés propio y de los grandes empresarios y terratenientes que explotan, acaban y saquean los recursos naturales de los pueblos”, puntualiza Abelino Chub Caal.

 

La figura del preso político

Ilustración de El Buki

En el país varios líderes comunitarios y autoridades ancestrales han sido criminalizados por defender el agua, la vida y el territorio, de aviesas intenciones empresariales y del mismo Estado de Guatemala (entreguista por naturaleza). A saber: Ramiro Choc, Mynor López, Ermitaño López, Arturo Pablo, Adalberto Villatoro, Francisco Juan, Rigoberto Juárez Mateo y Domingo Baltazar. Ellos tienen un perfil similar al de Abelino, líderes comunitarios forzados a atravesar procesos judiciales viciados y tardíos basados en acusaciones falsas para menguar la organización comunitaria.

 

Autor: Lozano

Guatemala 1987. Trabajó en un barrio en la periferia de la ciudad haciendo proyectos de arte y lúdica en búsqueda de la posible utopía de generar trasformaciones sociales. Siempre quiso estudiar y ser músico pero su viejo no quería que fuera un “vagabundo”, ahora que puede se quita la gana y se da ese lujo. Por necesidad de cara de chucho hizo periodismo de politiquería y trata de redimirse a través de este espacio.

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