Animarse a dejarlo todo y empezar a viajar

Llevamos varias semanas viajando, pero nos tomó mucho llegar hasta este momento. Les dejamos varios puntos de reflexión, aspectos clave para poder empezar a viajar. Esperamos inspirarlos en sus propios proyectos y retos, sobre todo en aquellos que son un granito de arena para un mundo mejor.

Latinoamérica, viaje

Johanna Shorack recibiendo indicaciones en Kumiai, una comunidad indígena de Baja California. Fotografía de Aidan Ávila

Encontrar inspiración y permitirse soñar

Nosotros empezamos a soñar este proyecto a finales del 2014, nos reuníamos por horas en Skype poniéndole ideas a nuestro sueño, que en ese momento parecía una odisea imposible. Aidan aún estaba en Guatemala y yo en Venezuela, nunca tenía buena señal de internet, ni de línea telefónica y a Aidan se le iba la luz a veces, fue un reto difícil tomarnos tiempo para crear el inicio de algo con tanta distancia y al mismo tiempo mantener nuestra relación a flote, en ese momento teníamos casi 2 años de relación a distancia.

Una de nuestras mayores inspiraciones fue encontrar la página web de UpaChalupa.org, una pareja Chilena que viajó de Alaska a Chile usando aceite vegetal como combustible. Su página web fue nuestra guía mientras empezamos a investigar todo sobre cómo hicieron posible su viaje al mismo tiempo que empezamos una amistad por correo (más bien, un cuestionario de nuestra parte hacia ellos) que se ha mantenido por dos años.

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Fotografía de Johanna Shorack

Ser flexible con las fechas

Originalmente calculamos que un año después de empezar a soñar estaríamos rodando con nuestra casa carro, usando aceite vegetal como combustible, pero tuvieron que pasar más de 2 años desde que empezamos a planear el viaje hacia el Sur.

Tuvimos varias etapas donde nos dimos cuenta que la fecha de salida se iba postergar, la primera fue solo unas semanas después de lanzar nuestra campaña en línea y en plena etapa de preparación para nuestra boda simultáneamente. Creo que estábamos un poco locos intentando hacer dos grandes cosas a la vez, pero el amor tomo prioridad, entonces decidimos hacer las adaptaciones de la camioneta después de la boda y no antes, esa fue una excelente idea.

Viaje, Latinoamérica

Juegos indígenas de Kuna Yala, Panamá. Fotografía de Johanna y Aidan

Prepararse para grandes obstáculos en el camino

La segunda vez que nos dimos cuenta que las cosas no avanzaban de acuerdo a nuestro cronómetro personal, fue mientras hicimos la conversión a aceite vegetal. Tres semanas después de habernos casado, nos mudamos temporalmente a Tijuana (México) para trabajar la conversión de la camioneta a aceite vegetal, teníamos amigos en la región que nos ayudaron con hospedaje y un espacio para trabajar, y era estratégico para traer piezas desde San Diego (USA). Viendo todo en retrospectiva éramos unos novatos, inocentes y perdidos en el mundo de los carros y conversiones de este tipo.

Tuvimos mucha perseverancia y fuimos tercos hasta lograr lo que hicimos. Estuvimos casi 2 meses en Tijuana investigando, cometiendo errores, volviendo a investigar, tratando de sobrevivir en una nueva ciudad y recién casados. Nuestras emociones y pensamientos fueron una montaña rusa diaria y al final nos topamos con una inmensa pared en nuestro camino. Tuvimos una enorme falla en nuestra transmisión y encima de esto, aun teníamos fallas en nuestra conversión que no encontrábamos mejorar. Tuvimos que sacrificar el dinero que habíamos apartado para empezar el viaje en reconstruir la transmisión. No hay palabras para la frustración, desesperación y desanimo que sentíamos en ese momento.

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Voladores de Cuetzalán, Puebla México. Fotografía de Johanna y Aidan

Mostrarse abiertos al cambio sin perder el rumbo

Cuando se postergó la salida de nuestro viaje un año, nos mudamos a Oregón donde pudimos seguir puliendo el sistema de aceite, adaptar la parte de adentro del carro y ahorrar nuevamente. Teníamos anticipado estar listos en mayo del 2017 pero a Aidan no le quisieron renovar la visa para estar en USA y tuvimos que salir dos meses antes de lo anticipado, por lo tanto empezamos nuestro gran proyecto en marzo del mismo año.

 

Las cosas buenas se hacen esperar

Uno no tiene el control de las cosas en muchos instantes de la vida, hay que dejar que todo fluya y si no se da es porque no es el momento debido. Todo tiene su tiempo. Ha sido una lección muy difícil y dolorosa pero a la vez vemos el fruto y podemos estar ahora más alegres al partir y ver lo que estamos logrando después de luchar tanto, siempre hay una luz al final del túnel y lo importante es seguir caminando.

 

Sin gente que te acompaña, no eres nadie

No se puede soñar y lograr cosas grandes sin las personas que te acompañan y apoyan en cada etapa, personas que muchas veces vas conociendo en el camino. Son incontables el número de personas que han estado con nosotros en cada prueba y celebración,  sin ellos no sería posible este proyecto. Empezando con el crowdfunding y donaciones donde docenas de personas nos apoyaron económicamente en línea para empezar, todas las manos y cerebros que nos ayudaron con las conversiones en el carro, las donaciones espontáneas que hemos recibido, las personas que nos dieron hospedaje por tiempo prolongado y cada mano que nos ha permitido avanzar y seguir.

¡Gracias!

 

Autor: Johanna y Aidan

Somos una pareja multicultural, integrada por Aidan Ávila (médico guatemalteco) y Johanna Shorack, amante de la naturaleza estadounidense criada en Venezuela; viajamos en nuestra camioneta ecológica que utiliza aceite vegetal como combustible en compañía de Semuc, un perro que adoptamos en México.

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