Apuntes para ser un fiel representante de la ultraderecha conservadora.

 

Fotografía de Danilo de Jesús Ramírez

Bienvenido a esta guía intensiva para poder convertirse en un fiel representante (sirviente) de la ultraderecha conservadora guatemalteca. Permítame guiarle por esta aventura del individualismo y acaparación de los recursos colectivos. Este programa ha sido elaborado utilizando como base la afamada biblia del capitalismo: Mi lucha de Adolf Hitler en el nombre del Nazareno, Rex de los Judíos.

A su derecha podrá observar todo lo que por mandato divino nos corresponde a nosotros los elegidos y ungidos por dios; la oligarquía todapoderosa. El paraíso es nuestro, usted sólo puede apreciarlo, no trate de tocarlo. ¡Es nuestro! A su izquierda, habrá algunos niños desnutridos, hospitales sin medicina, escuelas sin maestros y alguno que otro alborotador; nada interesante, procure no prestar atención de ese lado. En general nunca preste demasiada atención. Nosotros nos encargamos de prestar atención por usted.

Sea un difusor de las buenas costumbres, procure cada domingo asistir a la iglesia de su elección (evite aquellas en las que se asome sospechosamente algún síntoma de la teología de la liberación). Le recomendamos Pare de sufrir, porque brinda los mejores amuletos de protección contra la envidia, la Megafrater, que cuenta con área multirestaurantes y miniagencias bancarias para facilitar el pago de su diezmo, o de plano Casa de Dios, porque el ungido Ca$h Luna le hará reír y le venderá la salvación y la pro$peridad a costa de cualquier medio (cómo no confiar en su reciente conversión a la moda jípster y en su disposición a estar a la vanguardia del mundo actual). Cuando esté en la iglesia no cuestione, sólo escuche todo lo que le digan y, por vida suya, vote por los líderes políticos a los que su líder evangélico brinde la bendición.

Fotografía de Lalo Landa

Tras su inyección semanal de fe, aproveche su tiempo libre para vitrinear los centros comerciales y gastar lo que no puede con su tarjeta de crédito. Compre un celular que cueste igual o más que su salario, ¡es una excelente idea! Saque todas las tarjetas expedidas solidariamente por los bancos: ¡son coleccionables!, igual que su deuda y su dependencia a este maravilloso sistema. Vea un hermoso partido de fútbol español o europeo con su familia, es la mejor forma que hemos encontrado para seguir con la tradición de adorar dioses superfluos desde la época de los colonizadores de esta finca tropical.

Si desea mantenerse informado del acontecer nacional, no olvide que usted está en donde debe estar. Todo lo que necesita para comprender la realidad esta digerido para su perfecto entendimiento en los medios de comunicación que nos pertenecen. Nada como una buena dosis de novelas mexicanas en televisión abierta para aprehender los valores fundamentales de nuestra cultura. Esta semana vuelve al aire María la del barrio, novela hiperrealista que nos enseña que en la pobreza se sabe querer; no olvide: recordar es vivir.

Somos orgullo internacional, así que conviene a ratos olvidar todo lo negativo del país, aquellos episodios de desnutrición crónica y pobreza extrema que afean las publicaciones periodísticas y sirven de excusa a la vieja demanda comunista de cambios de raíz. Si quiere mejorar la realidad, tómese una Gallo, apoye causas justas: Teletón, McDía feliz, Únete para salvar a niños con cáncer, los movimientos Pro Vida y cualquier otra estrategia empresarial para evadir impuestos y generar empleos con horarios extenuantes, sin respeto de la ley y salarios de hambre.

Nunca exija al Estado más y mejor educación o salud; para eso están los colegios y hospitales privados: lo bueno tiene un costo, no se deje engañar. Y ni se le ocurra exigir aumentos salariales, las crisis no lo permite. Mejor pida que nos exoneren de impuestos y nos den beneficios fiscales para poder mantener su puesto de trabajo.

La minería, las hidroeléctricas y los monocultivos son la verdadera matriz productiva del país. Preocúpese por usted, no piense en los demás. En Guatemala no hubo genocidio; ese es un invento de izquierdistas trasnochados que viven de la polarización del país. No podemos estar al pendiente de ríos limpios, ni zonas selváticas, las regalías dejadas por las transnacionales son una fuente importante en la economía del país. Nos encanta lamer botas extranjeras. Nos avergüenza la gente del interior, sólo podemos verlas en postales.

Y si no hemos podido convencerle, recuerde que el ejército y la policía son instituciones expertas en disolver conflictos de la manera más razonable… no se quiera pasar de revolucionario. El organismo judicial y las leyes están moldeados a nuestros intereses. Al igual que todo este sistema, que funciona de forma calibrada y a la perfección. Nuestro mayor éxito es usted que lo defiende, que defiende a la propiedad privada aunque no tenga donde caer muerto y se pone gustosamente la camisola nacionalista que le hemos metido en la cabeza desde la primaria en cada acto cívico.

Usted no necesita más: trabajar-consumir-dormir…

¡Queda usted alertivado!

Autor: Lozano

Guatemala 1987. Trabajó en un barrio en la periferia de la ciudad haciendo proyectos de arte y lúdica en búsqueda de la posible utopía de generar trasformaciones sociales. Siempre quiso estudiar y ser músico pero su viejo no quería que fuera un “vagabundo”, ahora que puede se quita la gana y se da ese lujo. Por necesidad de cara de chucho hizo periodismo de politiquería y trata de redimirse a través de este espacio.

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