Asensio y la quema de libros

Fotografía de Elí Orozco

La oscurantista municipalidad antigueña sacó a los libros del parque cual ladrones de la ignorancia 

Por Marcos Gutiérrez

La ciudad de Antigua Guatemala tiene la reputación de ser un lugar que vive del pasado y un pequeño nido para el pecado de los citadinos y extranjeros los fines de semana. Los antigüeños deben tolerar las esquinas recorridas por la borrachera. Es absurda la cantidad de tránsito los fines de semana y, desde que tenemos al señor Jimmy Morales de presidente, toca además aguantar las fiestas incansables en la casa presidencial de Antigua. Sí, la misma casa que comparte pared con un asilo de ancianos y que está a veinte pasos de las Obras sociales del Hermano Pedro.

Desde hace año y medio también aguantamos a la señora Susana Asensio como alcaldesa. Su administración ha sido de más penas que glorias; desde una pésima distribución de calles para el cambio del empedrado, pasando por un trato irrespetuoso a los vendedores callejeros, hasta su posible involucramiento en una mafia con los directivos de Antigua GFC. Todas sus acciones se basan en una utópica visión hotelera de la Antigua Guatemala. Su trabajo la ha hecho merecedora de distintos motes como “Susinazi” o “Susana de la Ausencia”.

Una de las más recientes acciones del trabajo de Susana Asensio fue prohibir la edición número 34 de la Feria del libro en el parque central, argumentando que se busca “descentralizar” las actividades y llevarlas a las comunidades alrededor del casco de la ciudad colonial, para luego lanzar un comunicado en el que dice que prohibió la feria en el parque para no “comercializar” en un espacio en el que está prohibido.

Este acto es un paso hacia el oscurantismo. Prohibir una feria del libro es alejar del pueblo un aliento de información y aprendizaje, elementos escasos y muy necesarios en un país tan enfermo como Guatemala. Las ferias del libro se vuelven, de cierta forma, una biblioteca callejera, ya que la gente hojea y se sumerge gradualmente en la curiosidad. La presencia de los libros siempre son un llamado al conocimiento y sólo en los libros, aunque sea a través de un lenguaje incomprendido, se crea un espacio de armonía entre la desigual sociedad de este país. No sólo se les faltó el respeto a los miembros de la Asociación de Ferias Departamentales del Libro (AFDEL) al frenarles un proyecto de 34 años, siendo las ferias del libro algo urgente en Guatemala; además se perjudicó a los libreros, ya que se les negó un espacio para trabajar. Qué trabajo tan noble y necesario es el del librero.

Nos queda la resistencia

 
Fotografías de Eynard

Durante el mes de julio se plantaron varias asociaciones en pequeña resistencia, intentando ser un renacimiento cultural y social en Antigua Guatemala: A lo largo del mes de julio se celebra el I festival de literatura Pulso Volcánico, festival que contó con la emotiva aprobación de los miembros de AFDEL, ya que las actividades organizadas en el marco de Pulso Volcánico eran un fantástico complemento para la Feria del Libro. También, el viernes 7 de julio, artistas, escritores y gestores culturales de la ciudad se reunieron en la municipalidad inaugurando la 1ra feria internacional del Libro invisible e imaginario, actividad que honró la ausencia de aquellos libros que deberían ser leídos y donde se abominó con firmeza la decisión medieval que tomó la municipalidad. Se intentó hacer entrar en razón a Susana Asensio, pero la alcaldesa construyó un muro entre ella y el pueblo.

Hasta la fecha, la municipalidad de Antigua Guatemala ha dejado mucho que desear. Tristemente, el cierre de la feria del libro no fue un acto al que la mayoría de personas le pusiera atención (Les peló, digamos), a pesar del significado tan profundo que tienen este tipo de eventos en nuestro contexto. Sin embargo, el hormiguero del pueblo antigüeño ha sido agitado y una ciudad que se ha caracterizado por su calma y ausencia política ha despertado con fuerza. Este pasado 20 de julio el pueblo salió una vez más a las calles pronunciando el “Susanazo”, buscando sacar a Asensio de la municipalidad. A lo mejor le toque salir al estilo de la Revolución francesa, al son de las antorchas de una horda enardecida cansada de tanto oscurantismo.

Autor: Barrancopolis

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