Así está la casaca según don Robert

¿Qué está pasando en el país? Al parecer la indignación desapareció. Hay un insolente silencio social que parece una complicidad o aceptación ante esta realidad nauseabunda, nuestras esperanzas de ver arder al mundo se han ido.

Fotografía de Fernando Chuy

El barranco conversó en exclusiva con el escritor, académico y periodista Mario Roberto Morales sobre la coyuntura actual de Guatemala, estás son sus perspectivas, que no esta demás advertir que son bastante frías, críticas y distantes de lo que opinan la mayoría de los “analistas políticos”.

 

¿Cómo ve el panorama actual?

Lo que está pasando en Guatemala es un síntoma de la geopolítica mundial y la geopolítica global que se caracteriza por una pugna entre Estados Unidos y la alianza Rusia-China. Estas potencias están haciendo esfuerzos por implantar a nivel global su visión de globalización. Estados Unidos con una visión de saqueo a base de extractivismo en la región, mientras que la otra mirada propone una globalización alternativa en la que los países desarrollados crezcan a la par de las potencias, aunque de una forma controlada y menor.

La alianza Rusia-China ya está en Centroamérica,  exactamente en Costa Rica y Nicaragua, mientras Estados Unidos no se pone de acuerdo para planificar un proyecto de globalización en conjunto. La multipolaridad global actual está liderada por esas tres potencias.

Estados Unidos quiere blindar al triángulo norte de Centroamérica; Honduras, El Salvador y Guatemala, frente a la influencia de la Alianza Rusia-China, a esto obedece el Plan Para la Prosperidad, (que comenzó a gestarse en el 2014 y que supuestamente es un conjunto de medidas para promover el desarrollo de la región, que permitirán construir las condiciones propicias en Guatemala, Honduras y El Salvador) pero que en realidad busca más mineras, más cementeras, más hidroeléctricas, más palma africana y construcción de infraestructura vial, más carreteras. Todo lo anterior implica continuar con el extractivismo.  Es una restauración del sistema oligárquico que está teniendo resultados fatales.

Fotografía de Lozano

¿Qué papel juega “la lucha contra la corrupción” en todo esto?

Los que manejan el poder tienen en la mano a Jimmy Morales y en su momento a Otto Pérez Molina mediante los golpes de Estado Blando, en estos casos se usa la lucha contra la corrupción para ejecutar esos golpes de Estado. Funciona así: se le arma un caso de corrupción (no significa que no existan, simplemente se hacen públicos) al presidente o al Estado, y a partir de ahí se negocia con él cuándo se va, y termina con su defenestración. El golpe de Estado blando no debe parecer golpe de Estado, sino el resultado de una acción ciudadana espontánea. A eso se le llama revolución de colores, lo que vivimos es el guion de ese tipo de revoluciones. Ni Pérez Molina ni Jimmy son desafectos, pero pueden ser inconvenientes, a eso responden las manifestaciones callejeras convocadas desde los netcenters, cada vez que hace falta que la gente salga a las calles, se hace con el objetivo de darle una supuesta legitimación ciudadana a las componendas que se hacen en las cúpulas de poder.

¿Quiénes son los actores de la coyuntura actual?

La pugna empezó así; Jimmy contra Iván y después se transformó en moderados contra extremistas, pero esto es una pugna entre dos sectores oligárquicos. El primer sector es aquel que se modernizó, se corporativizó y globalizó de tal manera que tiene intereses en muchas partes del mundo y la segunda facción es más atrasada, terrateniente, tradicional, criolla que quiere participar del negocio del Plan para la Prosperidad pero que han quedado fuera. La facción moderna pagó impuestos, la facción más atrasada se niega a hacerlo; son rebeldes, arrogantes. La primera facción modernizante está liderada por Dionisio Gutiérrez (Multi Inversiones) y en la segunda se encuentran personajes como Arzú, por eso los atrasados y fascistas defienden a Jimmy en nombre de la institucionalidad y el Estado de derecho; un argumento ridículo, mientras que los otros están con la CICIG e Iván Velásquez porque ya no tienen nada que temer.

También está el grupo al que yo he llamado la izquierda rosa, una coalición de  ex izquierdistas, socialdemócratas, neoliberales y gente oenegera, mucha de ella financiada por el capital corporativo financiero transnacional representado por Jorge Soros; la Open Society Foundation, ellos son los que salen a la plaza y están convocando constantemente a la plaza, todos debidamente financiados, son los ungidos para administrar a un Estado que a la vez administrará el Plan Para la Prosperidad, un Estado que no parezca oligárquico, poblado de ministros y  personal progresista entre comillas, puede ser que en el próximo gobierno quede un presidente o una presidenta indígena, con toda esta cosa de la corrección política, pero de una economía oligárquica extractivista, con construcción de infraestructura, por eso ahora ante el Estado calamitoso se habla de construir carreteras privadas, eso no es casual.

La pugna Jimmy e Ivan va a pasar, también la que existe entre las dos facciones de la oligarquía, porque ellos no pueden darse el lujo de dividirse, la izquierda rosada está razonando que el plan geopolítico gringo le conviene a Guatemala, desde un punto de vista de la izquierda esto es claudicación, porque es imposible pensar a estas alturas que los gringos quieran hacer la revolución que los guerrilleros no pudieron hacer. Un gran engaño y estafa histórica de la izquierda rosada. Y la oligarquía se va a unir cada facción está pactando los réditos que va a dejar todos los negocios del plan para la prosperidad.

Fotografía de Elí Orozco

¿Por qué los demás hacen una lectura más superficial de la coyuntura?

Dicen que esta es una lucha de corruptos contra incorruptos, y la creencia absurda de que la corrupción se puede erradicar, eso es imposible porque la corrupción no es causa de ningún problema nacional. La corrupción es efecto de una causa esencial; el sistema económico corrupto que necesita de un estado corrupto para funcionar, mientras no se cambie el sistema económico la corrupción va a seguir. Por cada corrupto que se va a la cárcel hay veinte que lo van a sustituir, lo que ellos quieren ahora son corruptos decentemente presentables.  Corruptos dóciles que se plieguen al planteo político y en eso va a parar la izquierda rosada.

Aparte de los escenarios creados, ¿Existe un desgaste real de la clase política?

La CICIG es un instrumento de Naciones Unidas y esta acá para facilitar el Plan Para la Prosperidad del Triángulo Norte, este plan necesitaba de una oligarquía que pagara impuestos para financiarlo, el sector oligárquico moderno se alineó a estos fines; Cacif, Fundesa, Multi Inversiones, entre otros. La CICIG es un instrumento, la gente se queda con el sentimentalismo cristiano de corruptos contra incorruptos, un problema moral, pero no político, la corrupción no es la causa de nada y no se va a acabar porque es inherente al sistema, igual que el narcotráfico y el terrorismo; otros negocios del sistema.

Don Robert toma un descanso durante la entrevista en la Ciudad Universitaria. Fotografía de Lozano

Por lo visto el futuro no es muy alentador…

Una de las tareas del Plan Para la Prosperidad es controlar el trasiego de drogas en el triángulo norte, ahí es el área de trasiego de Suramérica hacia México y Estados Unidos, los norteamericanos quieren tener el pleno control, ya militarizaron las fronteras para esto y para no dejar salir a más migrantes. El ejército está dividido, hay muchos militares que no quieren el plan, si meten más minería van a haber más protestas, porque no hay consultas; esto se impone: Hay militares que se dan cuenta que esto hará necesario reprimir a la gente como ocurrió en la cumbre de Alaska, a otros no les importa porque están alineados al plan.

La gente en Guatemala tiene hartazgo, indignación, está frustrada y por eso sinceramente salen a las plazas, pero justamente es su sinceridad y buena fe la que se manipula para legitimar los intereses de los poderes.

Hay crisis en todos lados; la oligarquía está dividida,  la izquierda tiene crisis, divididos entre los que están aliados con Cacif y Fundesa y los que son críticos, la gente de la plaza está dividida también entre los que se dan cuenta que están siendo manipulados y los que creen que están haciendo la revolución. En Estados Unidos está dividido el poder económico y  político, hay una crisis que es global y local, algunos quieren administrar la crisis, no creo que exista quien la quiera agudizar, lo que hay necesidad es de entender porque están pasando las cosas y buscarles una salida.

¿Cuál es su propuesta?

Propongo que se cree un gran instrumento político, que se convierta en un interlocutor alternativo no solo frente a Estados Unidos, sino también frente a Rusia y China, capaz de renegociar el Plan para la Prosperidad, quieren más mineras OK, pero con estudios de impacto ambiental, consultas a comunidades y el 80% de las regalías al Estado, ese es un ejemplo, pero si necesitamos crear ese instrumento político convergente y amplio en donde quepan las organizaciones campesinas, pequeños y  medianos empresarios conscientes de la oligarquía, donde quepan las capas medias asalariadas, los pueblos indígenas.

Si no se logra renegociar el Plan: no se dejaran salir migrantes, y cada día deportaran a más gente, cada vez habrá más mineras. Con el cierre de las fronteras están cerrando la única salida que la gente tiene para sobrevivir; emigrar.

Las divisiones entre la oligarquía van a pasar y este Plan Alianza Para la Prosperidad se va a imponer. Si el plan se completa acá va a haber más conflictividad social. Mi discurso no es antiestadounidense, yo planteo que nos organicemos para hablar con Estados Unidos y pedirles que este plan no sea solo para que ganen dinero las mismas 20 familias, sino un plan de desarrollo que involucre a la gente que trabaja, el extractivismo no es generador de fuentes de empleo, el plan es un plan de desarrollo oligárquico. El plan propone el extractivismo e infraestructura vial, eso lo va a realizar la iniciativa privada con préstamos cuyo manejo va a generar ganancias privadas y la deuda será pública. Yo me preguntó ¿Cuál prosperidad? Yo me posiciono en contra de eso.

 

Autor: Lozano

Guatemala 1987. Trabajó en un barrio en la periferia de la ciudad haciendo proyectos de arte y lúdica en búsqueda de la posible utopía de generar trasformaciones sociales. Siempre quiso estudiar y ser músico pero su viejo no quería que fuera un “vagabundo”, ahora que puede se quita la gana y se da ese lujo. Por necesidad de cara de chucho hizo periodismo de politiquería y trata de redimirse a través de este espacio.

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