Archivo de autor: Camilo Villatoro

Acerca de Camilo Villatoro

(1991-…) Escritor de ficciones y sátiras, esteta, nápiro y humorista iconoclasta. Nacido en México pero de identidad guatemalteca. Según un primo borracho que lo quiere mucho, “la persona guatemalteca más inteligente de todos los tiempos, pasados, presentes y futuros” —cosa no muy difícil de lograr. Pese a esta espectacular ventaja evolutiva, su intelecto es inversamente proporcional a su modestia; el único problema es hacerlo creíble.

El deporte de atropellar vidas (recordación autobiográfica)

Lo que da miedo es pensar cuántos hijos de puta de ese calibre hay sueltos en las calles. Sin duda un montón. O sea, la masa ignara en las redes sociales que antepuso la libertad de locomoción (violada sin mayores consecuencias durante Semana Santa) al derecho a la vida.

Todo puede caber en un bolsillo

No todos los días se lleva a la niña a jugar al parque. Esas cosas hay que merecerlas, pero ante todo hay que levantarse temprano. Sólo proletarios, campesinos, jubilados e impúberes se levantan temprano.

2da de la Termodinámica: los huevones somos más

Vamos caminando por el bosque y no hay caminos, rara vez encontramos formas geométricas regulares.  Pero sí  lodo, piedras, tramos intransitables, plantas puestas como por casualidad. El universo puede ser una cosa bastante caótica, pero…   2a Ley de la…

Yo también hice pintas intrascendentes

La gente tiene muy interiorizados los sentimientos nacionalistas, generalmente disonantes y esquizoides. No sorprende que las capas medias e ignaras se traguen la píldora de la defensa del patrimonio nacional cuando se trata de repudiar las pintas en las calles….

Terrorismo peatón y también ciclofobia

En aquella celda recordaría, sin mucho esfuerzo, el día en que su padre lo llevó por primera vez a montar bicicleta. Tras sucesivos intentos, el viejo fracasaría como instructor de manejo y progenitor responsable.

Maurice: hijo ilegítimo de Virgilio Rodríguez Macal

Los discursos que articulan modelos ideales de héroes y villanos, donde no existen términos medios ni matices en las conductas sociales de los personajes, comulgan con la estética del arte que floreció durante el Tercer Reich. Nazis e imitadores (anticomunistas guatemaltecos, por ejemplo) intentaron representar en su arte sociedades apolíneas, higiénicas, sobrias, que contrastan con la rapacidad de sus proyectos políticos.

Mal de muchos

Guatemala ya cambió, para peor aparente o tropezar de nuevo con la misma piedra aunque pintada de azul y blanco y rojo.

No soporto el rap de Rebeca Lane…

Rebeca Lane es de esa mara que no necesitó nacer en La Limonada o en El Alioto para hallarle gusto a la poesía callejera. Esto, por supuesto, no debiera importar a nadie, porque como dijo el poeta: «“tener” no es signo de malvado, y “no tener” tampoco es prueba de que acompañe la virtud».

Yo te ayudo a olvidar el pasado

Juanga es el cantautor gay más prolífico de Latinoamérica, capaz de encender los corazones heterosexuales más intransigentes. Tenía una pluma majestuosamente notoria que contrastaba con la estética del macho mexicano que prolifera en las orquestas de mariachis.

Machacar el arte contemporáneo, exprimir el jugo y retirar la pulpa

Había dicho por ahí que el texto “las bienales de la periferia y viceversa” iba a ser el primero de una serie de escritos sobre arte en nuestro medio. En realidad serán meras opiniones, ya que como intenté hacer ver, lo esencial de la estética posmoderna (la del arte contemporáneo) se encuentra en los trabajos de teóricos como Lyotard

Bienales en la periferia y viceversa

El hecho de que una bienal tenga apellido ya es un síntoma grave de tercermundismo. Lo que se intenta en la bienal es incorporar lo contemporáneo a la cultura guatemalteca, tal vez modernizar en términos estéticos un país en el que todavía existen relaciones sociales cercanas a la esclavitud, como la precaria libertad de las trabajadoras domésticas, y demás horrores contemporáneos…

La vocación espiritual de don Clodomiro

La vocación espiritual de don Clodomiro es hacer discursos fúnebres. Cuando murió mi abuela, se paró sobre una tumba aledaña y dijo sus palabras. Recuerdo a un pariente reclamando inmediatamente