Una nueva batalla de maestros

Lento pero seguro, la cultura urbana se expande en ciudad de Guatemala

Fotografía de El Miljos

 

16 jóvenes raperos se frotan las manos, caminan de un lado a otro mostrando cierto nerviosismo antes de subir al ring. Es el sábado 16 de septiembre del año en curso y en un escenario que entre semana hace las de un parqueo se lleva a cabo la tercera eliminatoria de Batalla de Maestros.

Es incuestionable que el hip hop guatemalteco lucha contra las cadenas de los estigmas y barreras culturales para abrirse paso en una sociedad sedienta de expresión y arte. Batalla de Maestros es uno de esos eventos emergentes que reúne a los amantes de las métricas y versos.

Alimentando la esencia underground que caracteriza al movimiento, con casi un centenar de almas que llega principalmente para ver y escuchar al reconocido rapero argentino Sony, los contrincantes luchan para buscar la clasificación a la gran final nacional de Batalla de Maestros (BDM) que se realizará en octubre.

Jasy Mendoza (izquierda) durante las eliminatorias por uno de los boletos a la gran final nacional de Batalla de Maestros. Fotografía de El Miljos

Es la primera vez que muchos de los contendientes tienen un micro entre las manos. Sin más preámbulos y cual competencia a matar comienzan las rondas eliminatorias. Desde el principio, Jasy Mendoza —un guerrero proveniente de Sololá y para ese entonces desconocido— se da a la tarea de encender al público con sus líneas en kaqchiquel. Su actitud y la agresividad para versar, van dejando sin oportunidad a todos los que se le cruzan en el camino. Bajo la severa mirada de un jurado lleno de experiencia (Ikari, Teve y el mismísimo Sony), se lleva frente a todos el primer lugar de la eliminatoria y clasifica a la final nacional donde junto a los otros clasificados se batirá por un boleto a la BDM GOLD que se desarrollará en México.

Aparecen de izquierda a derecha Ikari, Sony y TeVe. Fotografía de El Miljos

La presencia a la hora de plantarse en el escenario es un elemento vital que quizá para la mayoría pasa desapercibido, pero esa pizca o detalle es el que muchas veces determina la conexión que un artista hace con el público y Sony es el ejemplo perfecto de lo que quiero contarles. El argentino solo necesitó sonreír y con un ¡Qué putas cerotes!, prendió a toda la audiencia que deseaba ser testigo de los skills del rapero gaucho.

La hora chapina también se hizo presente, como ya es característico de los eventos de la cultura, las batallas arrancaron tarde, pero esto no fue relevante para el público, pues el espectáculo hizo que la espera valiera la pena. Los exponentes del rap guatemalteco se lucieron en el escenario, Expresión Ilegal con unas letras pesadas regresaron a la jugada luego de una temporada sin estar presentes en toques, el dúo conformado por Pyro y Rayco anunció que está por sacar nueva música.

Psycho de Poesía Callejera. Fotografía de El Miljos

El veterano crew, Poesía Callejera nunca decepciona, con la crudeza del bombo y la caja acompañados de su estilo duro, hicieron rebotar los cuellos de los asistentes, incluyendo a Sony, el argentino disfrutó de la intervención de Teve y Pshyco, desde una orilla del escenario. En un ambiente ameno, entre tacos y chela, la expresión de la calle estaba en su clímax, el grafiti de Ziwer en plena creación en una esquina del recinto y todos “tripeando” el evento a su manera.

Lo mejor para el final. Todos esperaban el momento para que Sony tomara el escenario, Gonzalo (nombre de pila), fue campeón de la Red Bull Batalla de Gallos Argentina en el 2014 y está dentro de la exclusiva lista de los mejores guerreros de las rimas improvisadas de habla hispana. Algo que vale destacar es que Sony disfrutó al máximo su estadía en Guatemala, se enamoró a tal grado del país que se tatuó el mapa de Guatemala en el brazo izquierdo y  con un tremendo espectáculo, hizo que valieran la pena los esfuerzos que el público rapero hace para asistir a estos eventos. Sony desbordó sobre el escenario lo mejor de su repertorio con algunas canciones, mucho freestyle e incluso una habilidad alucinante para realizar beatbox que hizo perder la cabeza a los asistentes que tienen noción de la virtud que se requiere para desempeñarse de esa forma en la disciplina.

Pero no todo en la vida podía ser paz y amor. Llegó el momento en el cual el gigante latinoamericano, se midiera al exponente de las batallas en Guatemala, Mxrea,  un rapero que se ha ganado a punta de versos su espacio en la escena. Mientras meditaba en la parte trasera del escenario, al escuchar su nombre sube decidido para el combate, las sonrisas de Sony se desvanecieron cual soldado listo para batallar y en aquel momento inicia una paradoja del Hip Hop, aunque existe mucho respeto entre los contrincantes, cualquier recurso es válido para imponerse en el escenario: miradas intimidatorias, saludos toscos y pesados, en fin,  al grito de ¡Sangre, sangre! del público inició la batalla más esperada.

Mxrea y Sony protagonizaron la batalla más esperada de la noche. Fotografía de El Miljos

Mxrea demostró algo importante y es que no importa quién sea el oponente, siempre se debe salir con un espíritu de guerra, uno de los cimientos del Hip Hop. Fuimos testigos de un derroche de métricas, creatividad, estilo y punch line, es la mejor manera de describir la batalla, nadie se guardó nada y tanto Sony como Mxrea atinaron golpes certeros en el adversario.

Fotografía de El Miljos

Al finalizar el último minuto de batalla, el coloso argentino se lleva el puño al pecho en señal de respeto y abraza a Mxrea quien sabía que acababa de dar una batalla digna de aplaudir, pero más que eso una enseñanza de cómo encarar con sangre fría una situación donde las opciones de salir bien librado no eran las mejores.

Sony se despidió del público casi a la altura de la medianoche y poco a poco el escenario fue quedando vacío, dejando en silencio la décima calle de la zona 1, la cual resguardó un evento que sin duda quedará en la memoria de los amantes del rap. Mientras estos eventos son cada vez son más frecuentes, el público crece y aunque la expresión callejera nunca podrá deshacerse de los prejuicios asquerosos que en su contra pesan, siempre encontrará un lugar donde expresarse, expandirse y cobijar a los hijos de la calle.

 

 

 

Autor: David Toro

(Ciudad de Guatemala, 1996) Periodista, constructor de crónicas cotidianas, amante del arte urbano y aprovechando Guatemala "Tierra de la eterna inopia social" como fuente de inspiración.

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