Crónica de una pinta

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Fotografía por Lozano.

Un artista urbano llenando de colores la ciudad.

Me levanto impaciente. Son como las cinco de la mañana. Pude haber dormido media hora más pero la irregularidad de los buses en la ciudad durante el fin de semana me hace despertarme así. Las camionetas pasan cada 15 minutos con suerte. Me preparo unos panes con huevo, los unto con lo que encuentro y con lo que puedo.

Una taza de café instantáneo y un par de bananos que compré hace tres días. Saco la mochila que dejé preparada la noche anterior. Todo está listo. Lo único que reviso de nuevo es mi vieja billetera con la esperanza profunda de que durante la cuenta de anoche cometí un error. Para mi mala suerte todo sigue igual. Los mismos diez quetzales en sencillo están ahí. Suspiro y digo para mí que vale la pena.

Me dirijo a la parada de bus. Muy poca gente. Solo están quienes se ven obligados a trabajar a muy temprana hora los fines de semana. Hay un poco de frío, casi todos llevan bufanda y gorro, yo llevo mi viejo sudadero, mi mochila y algunas otras cosas en la mano. La gente me ve. Saben que no encajo con el paisaje en ese instante. Subo al bus y es lo mismo. Enciendo la música, me olvido de todos. Empiezo a tararear Sweet Dreams de Manson y otros tantos éxitos noventeros, término viajando por el viejo video inspirado en Jorge Mellie y la rola Tonigh, tonight de los Smashing Pumpkins.

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Piezas de Luís Caal

Me bajo del bus, sé que debo caminar 7 cuadras para la siguiente estación, de seguro me tocará esperar bastante tiempo. Sigue mi playlist sonando. Como soy desesperado me niego a quedarme más de 20 minutos. Empiezo a caminar pensando mil cosas a cada paso. Todo está cerrado, es domingo por la mañana. En las esquinas me encuentro pequeños grupos de latas de cerveza vacías, cientos y cientos de colillas de cigarro esparcidas por doquier. Todo se ve más gris esta mañana. Hasta los pocos árboles que hay en los arriates están grises. El horizonte incluso parece embarrado de pigmentos grises.

A unas seis cuadras del punto de reunión, mi respiración lleva buen ritmo. Ya no tengo frío. La caminata me llenó de energía. En ese momento me sentí súper héroe, capaz de evitar un asalto en la ruta 203, salvar al perrito que se cruza el periférico sin saber que los carros vuelan, incluso enfrentar con un relato histórico del arte japonés a los agentes policiales que me tope y que pensé me iban a preguntar el significado de mis tatuajes y el contenido de mi mochila, paso junto a ellos y es tanto mi poder que me ven y me saludan de una forma raramente afectuosa. Respondo al saludo y sigo mi camino. Por fin llego.

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Fotografía por Luís Caal

Ahí me encuentro solo. El viento sopla fuerte y mucha gente duerme, otros ya están trabajando, unos más regresan de su trabajo. Es probable que alguien ya no regrese nunca. Todos esos pensamientos me invaden. Veo hacia todas direcciones. Y nada aún. Es hermoso parece que estoy solo en la calle. Un sentimiento de satisfacción me invade. Me encanta esta hora de la mañana en este día particular de la semana. Es una hora que parece punto ciego.

Han pasado ya varias horas desde que llegue. Algunos deportistas me pasan saludando. Ya hay más vehículos circulando. El sol va asomando su cara vieja. Siento su aliento tibio en el lado izquierdo de la cara. Me retiro satisfecho de aquel lugar que deja de ser un espacio habitado por materia invisible. Un espacio que existe pero que nadie entiende. Ahora empieza a existir y comienza su verdadera función para la especie humana. Ya no es otra pared gris, vieja y sucia. Ahora es parte de un museo público de arte urbano que va creciendo lentamente por las calles y avenidas alrededor del planeta.

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Fotografía por Luís Caal

Homenaje a Cervanes

Luís Caal inaugura el 21 de abril a las 7:30 pm un mural que hace alusión al quijote, uno de los personajes más conocidos de Cervantes , el evento se llevará a cabo en las instalaciones del CCE. Con este mural se inicia una serie de intervenciones en el vestíbulo del Centro Cultural para visibilizar el trabajo de ilustradores, muralistas y artistas guatemaltecos. Ese mismo día inica la exposición  “Miguel en Cervantes. El retablo de las maravillas”

Autor: Luis Caal

Aprendiz de artista plástico, a veces urbano, a veces de galería.

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