¿Quién diablos es Rut?

Fotografía de Lozano

Los misteriosos viajes sonoros De La Rut

Hablamos con los muchachos de la banda De la Rut para que nos contaran sobre su reciente material Los Viajes de Rut.  Esta mara toca una mezcla de jazz y funky pegajoso, necesario para empezar a poner ambiente, y están llevando su particular y alternativo estilo musical para todos aquellos que estén prestos y dispuestos a escucharlos.  La diversidad de sonidos de la banda representan las variadas personalidades de sus integrantes, quienes hablan con la misma frescura con la que tocan. Son cinco muchachos veinteañeros: René, el vocalista, Dina, en el saxofón, los hermanos Edgar y Güicho, guitarra eléctrica y bajo respectivamente, y Ronal, guitarra eléctrica. Hablamos sobre los distintos obstáculos que todo artista o banda encuentran para hacer música original en esta finca tropical.

¿Cuándo conformaron la banda?

René: Nosotros tomamos como punto de partida el 2013, el año en que lanzamos nuestro primer disco. Aunque teníamos 4 años de estar juntos. Empezamos como cuates porque vivimos cerca. Edgar tocaba guitarra, yo cantaba, de ahí se unió Güicho, después Dina y por último Ronal, no sabíamos mucho de música.

Edgar: Aprendimos juntos, sabíamos cosas muy básicas.

Dina: Todo empezó en la iglesia, aquellos estaban en una iglesia, después se salieron y ya nos juntamos todos en otra iglesia.

René: Esos años fueron de un proceso de aprendizaje, incluso estudiamos música,  porque queríamos dedicarnos solo a esto.

¿Por qué dejaron de tocar en las iglesias?

René: Para nosotros era una injusticia. ¿Por qué cualquier persona puede desempeñar su profesión como le dé la gana y nosotros no? [no los dejaban tocar otra música que no fuera la religiosa] Terminó siendo un punto de ruptura, fuimos a la universidad, aprendimos otras maneras de pensar y nos abrimos a todo lo que el mundo te ofrece y que va más allá de los paradigmas religiosos. El mundo era más basto que esa burbuja en la que vivíamos en la iglesia.

Edgar: Cada uno de nosotros sigue teniendo la perspectiva sobre Dios, el hecho que no nos congreguemos no quiere decir que nuestra vida sea Sodoma y Gomorra, somos muy tranquilos y mantenemos mucho nuestros principios. A nosotros siempre nos molestan porque nos invitan a tomarnos las chelas y sólo nos tomamos una…

Dina: ¡Ni una! Sólo la babean, mejor dame el ticket a mí.

 

¿Qué es lo más difícil de ser una banda guatemalteca?

René: Hay muchos factores. Somos un país que no invierte en las necesidades básicas de su gente, entonces es  más difícil que se invierta en arte. Tenes que alimentarte primero. Pero el arte es una parte importante para ser una sociedad sana. Otra dificultad es que en el país la industria musical siempre va a preferir lo popular, otra sería la inconstancia. La mayoría de gente que empieza en la música se desanima pronto.

Edgar: Guatemala no tiene una educación musical, por esa falta de cultura la gente no conoce más allá de lo inmediato, no pasa de escuchar la misma música de la radio, de eso no sólo es responsable la gente que escucha, sino también la que produce. Para nosotros es también una dificultad que muchos medios sólo apoyan a la música que se hace para vender, no te voltean a ver y eso hace difícil el trabajo.

¿Todos se dedican a la música?

Voz unánime: Sí, todos.

René: La mayor parte de nuestro tiempo se lo invertimos a nuestra banda.

Los personajes

Fotografía de Lozano

Les pedimos a la banda que definieran a las personalidades del grupo…

Guicho: Es el humilde, muy gente, el más fresh.

Edgar: El más enojado, y al que más molestamos y hacemos bullyn. Con cualquier cosa estalla.

René: El más chingón de la banda. Tiene la capacidad de agarrar cualquier cosa en doble sentido.

Ronal: Es el más serio y más callado de la banda, pero es a la vez un equilibrio para la misma.

Dina: [Todos aseguran que es la más culera de la banda, pero ella se defiende:] “Ustedes saben lo que es lidiar con cuatro hombres, para convivir con ellos uno tiene que ser bastante fuerte. Yo me doy mi lugar, y tengo que ser de esa manera para ganar mi espacio”.  Dice mientras todos ríen.

¿Cómo se sostienen económicamente?

Edgar: Nos dedicamos a la música, la prioridad de todos es la banda, pero nos hemos visto obligados a generar lo que la banda no puede suplir, hacemos trabajos extras, freelance, damos tutorías, etcétera. Si De La Rut tuviera los medios para mantenernos a los seis sería genial pero no es posible. La banda sólo puede suplir las necesidades de ella misma, costearse gastos, pasajes, comida, pero darle un sueldo a cada uno aún no.

René: Durante los cuatro años que tiene la banda nunca hemos repartido dinero. Todo lo que De La Rut ha generado, ha sido reinvertido en discos, fotografías, instrumentos, videos y en equipo de sonido. Poco a poco hemos ido haciendo nuestras cosas y ahora lo que se ha generado en giras se ha invertido en más giras, en hospedaje. Los toques dan el dinero para esos gastos. El dinero que necesitamos para subsistir como personas lo tenemos que hacer de otras maneras, como decía Edgar. Todos quisiéramos dedicarnos unicamente a la música, que la banda pudiera darnos un sueldo, pero por el momento eso es complicado, hay semanas en las que tengo que tener hasta cuatro trabajos, la banda es uno de ellos.

¿Estudiaron música?

Hay maestros de música, son ellos dos –señalan a Güicho y Dina-

Dina: estudiamos juntos el magisterio de música, cuando aún existía. Nos graduamos en el 2013.

Güicho: Ese mismo año lanzamos el primer disco.  Edgar, Ronal  y yo estudiamos en Poliritmos. René desde niño recibió clases de solfeo y tocaba clarinete, todos decidimos estudiar y lograr aprender para poder hacer nuestra música.

¿La experiencia más fea que han pasado como banda?

Edgar: Ir a tocar a lugares donde no te quieren escuchar. Cerramos un trato con el dueño de un sitio, pero la gente del lugar no nos quería y hasta nos tiraron hielos, era otro tipo de público que buscaba ir a bailar, no a escuchar música.

René: Era un lugar para tocar cumbia y merengue, y nosotros estábamos tocando funky y jazz.

Edgar: Nos fue bastante mal esa vez. Ha sido de las veces en las que decimos “nunca más volvemos a venir”. Uno como artista busca que te pongan atención, si no te van a aplaudir, por lo menos que la gente se tome la molestia de escuchar lo que estás haciendo y lo valore.

Fotografía de Lozano

En el tiempo que llevan juntos ¿han tenido algún problema grueso, como para llegar a separase?

René: Problemas sí, definitivamente. Todo el tiempo. Yo creo que nuestra ventaja es que primero fuimos cuates y con el tiempo aprendimos a querernos y aceptarnos como somos, casi hermanos. Nos tenemos confianza como para sacarnos la madre, para decirnos las cosas en la cara y la misma confianza para decirnos que nos queremos. Entonces esa unión es la que no ha permitido esos extremos de “nos separamos” o qué sé yo. Los enojos grandes se resuelven como con cualquier familia.

“Nacimos, crecimos, y antes de morir haremos que el trasero del mundo se mueva con nuestra música”. De la Rut.

¿Cuál ha sido la bronca más grande?

Dina: Se dio una oportunidad grande para tocar durante dos meses en un lugar, pero debíamos hacer una audición, y yo programé la fecha el día del cumpleaños de René. Se me olvidó que ese día era su cumpleaños. Lo peor es que era una audición, no un toque y agendé esa fecha. René llegó a tocar mal, y enojado conmigo. Yo evito y le huyo a los problemas pero ya había confirmado a la banda, fue un fuerte problema.

René: El problema no fue porque fuera mi cumple, todos hemos tocado en nuestros cumpleaños. De hecho, es chilero tocar ese día porque es una forma de celebrar haciendo lo que te gusta, pero ella lo agendó y nos avisó un día antes, y una semana antes mi familia me había organizado una reunión. Yo canté de malas porque estaba enojado con Dina.

Güicho: Paramos tocando con una bocina, porque la otra empezó a fallar y sólo una funcionaba.

Edgar: La verdad todo salió mal ese día, pero al final nos contrataron.

¿Cómo es el proceso para hacer las canciones?

René: Generalmente yo llevo la letra.

Dina: Todo lleva una base, normalmente con la guitarra, cierta armonía, las letras de René llegan crudas y ya luego en el ensayo todos aportan desde su instrumento y se va puliendo. Apenas se hacen algunos cambios, en la armonía o se le cambian algunos acordes, pero siempre se mantiene la esencia de las ideas de René.

¿Cómo fue el proceso del nuevo disco?

Dina: El primer paso fue comenzar a hacer canciones, no teníamos ese hábito de seguir componiendo. Pasaron tres años desde el primer disco, así que decidimos entrar al estudio a componer y  seleccionar temas. En un mes compusimos once y seleccionamos diez. Trabajamos en el estudio la producción del disco con Juan Pablo Peréa. Al final no salió esa versión de estudio, quisimos hacer algo diferente y grabamos toda la música en vivo, agregamos la batería a cargo de Jorge Escalante, algo que no hicimos en el primer disco. Grabamos las diez canciones en audio y video en una noche,  en menos seis meses terminamos de hacer todo el proceso.

¿Por qué no salió el disco de estudio?

Dina: Fue por varias cosas. Una de ellas fue el tiempo que tomaba, no éramos muy constantes, no íbamos al estudio todos los días, era una vez a la semana. También el tiempo que le tomaba a Peréa producir, un proceso bastante lento.

René: Conforme pasaba el tiempo de grabación fueron surgiendo inconformidades al momento de crear. Por ejemplo, hay canciones del primer disco que ya no nos gustan. Esta es la forma natural, ir creciendo, como cuando miras una foto de hace cuatro años y decís “¿por qué me vestía así?”, entonces de igual forma pasa con la música, decís ¿qué estaba pensando cuando escribí esa canción?, o ¿qué estábamos pensando, muchá? Pasó tanto tiempo que a los meses habían elementos de la canción que ya no nos gustaban y decidimos no sacar un disco con el que no íbamos a estar conformes, además implicaba plata, ya habíamos pagado una parte y la otra iba a ser un sacrificio que sería por gusto, porque no nos iba a satisfacer con lo que queremos llevar a la gente, entonces decidimos dejarlo así. Para todo eso paso un año.

Edgar: Y regrabar y remezclar, volver a hacer todo con lo que no estábamos conformes era mucho más tiempo.

Dina: No teníamos la batería grabada y ya había una especie de loop con partes de batería que no nos gustó.

¿Quién les hizo el arte de Los Viajes de Rut?

René: Es una anécdota chilera.

Güicho: El año pasado hicimos la gira Elephant Caravan y una chava hizo los diseños, unos elefantes, cada concierto representaba un elefante distinto, ocho en total. Entonces, tomamos la decisión de hablarle a la misma diseñadora para que nos hiciera el arte del disco, los hizo, pero no estábamos tan convencidos. En eso conocimos al vocalista de una banda de Honduras que se llama Spaceman, nos comentó que era diseñador y nos presentó su catálogo de diseños. Y eran bien chileros, entonces nos dijo que cuando quisiéramos estaba a las órdenes y le propusimos si él quería hacer una prueba para hacer la portada del disco; dijo que sí, la hizo y nos gustó un montón.

Dina: Fue una prueba para el afiche en el que su banda iba a participar y nos gustó tanto que dijimos “muchá, esta debería ser la portada del disco”. Le dijimos que nos gustaba y le preguntamos si podíamos utilizarla.

René: Hay que agregar que somos una banda que trabaja un montón y que somos bien minuciosos en todo lo que hacemos. Pedimos un diseño, no nos convenció pero pagamos por él, luego hablamos con otra diseñadora, no estábamos muy convencidos y siempre había esa espina de tener que pagar, porque ya no teníamos mucho dinero. Hemos ido descubriendo que hay un montón de gente dispuesta a colaborar sin el interés de la plata, hay un montón de gente que tiene que moverse con plata porque implica gastos, como un estudio. Hay personas dispuestas a trabajar así, como el intercambio de un diseño y una canción, y al final él nos regaló ese diseño.

¿En dónde se han presentado?

Dina: El año pasado hicimos una gira que se llamó Elephant Caravan, junto con esQuisses. Fue nuestra primera gira. Fuimos a Xela,  San Marcos, a la Antigua Guatemala. En Xela estuvimos en el festival de La Chusmita; la gente es más receptiva y nos asombró ver que ya se saben algunas de nuestras canciones. Ahora vamos a iniciar la gira del lanzamiento del segundo disco y vamos a celebrar los cuatro años como De la Rut, tenemos planes de salir por primera vez fuera del país.  Hicimos una canción con el grupo hondureño -Spaceman- con quienes vamos a compartir una gira. Ellos vienen ahorita a la Antigua y nosotros iremos a Honduras en noviembre a tocar en un festival.

¿Cuáles son sus influencias musicales?

Dina: La verdad es que lo que hace un sonido, no único pero que tiene cierta característica es la fusión de varios géneros que tiene cada uno. Sí hay bandas que a los cinco nos gustan y escuchamos en el carro para las giras, pero tenemos gustos diferentes.

René: El reggae es un género que compartimos, el jazz, el soul nos une bastante, la música latina nos fascina un montón. Recorremos todo lo que está pasando en Latinoamérica en estos momentos, bandas que tal vez no son muy conocidas pero que están haciendo cosas interesantes y que pueden ser influencia para nosotros; Bomba Estéreo, Monsieur Periné, Vicente García, Cultura Profética, Los Cafres.

Edgar: Yo soy popero y soy de mucha música latina, me gustan mucho los géneros bailables, consumo cumbia, salsa, bachata. Soy bien abierto en ese sentido porque al final eso te da cierta madurez y cierto criterio como músico; hay muchas cosas que nos unen a todos pero también cada quien tiene sus cosas diferentes. Si escuchas a nuestra banda podés decir que el bajo suena como reggae pero la guitarra muy “latina”, marcamos mucho blues. Toda esa mezcla hace una rola de De La Rut.

 

¿Por qué De la Rut?

La banda comenta que el nombre viene del francés la route que significa “del camino” y que fue españolizado para que la gente lo pronunciara bien. Pero el curioso nombre ha creado ese personaje que el público considera real. ¿Será una ex novia o la mamá de alguien? A veces piensan incluso que Rut es Dina, la única mujer del grupo, y muchas veces a ella le llaman así sin preguntarle. Por ejemplo, el sonidista que grabó el disco en vivo siempre le dice Rut a pesar de que ella le dice su nombre real. De toda esa comedia surge el nombre del segundo disco “Los viajes de la Rut”. La portada muestra a ese personaje irreal, ficticio, imaginario.

 

Autor: Ivonne Monterroso

Ivonne Monterroso. (Guatemala 1994 - ...) Morena de ojos grandes, melómana, "tía cosa" por las noches, cantante de ducha, inquieta por naturaleza, astral nebulosa, soñadora y amante de todo.

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