Desfile Bufo o el Chupadero móvil más grande de la Historia

Guatemala atraviesa una crisis en todos sus niveles, en el ámbito social, cultural, político y económico; el país no deja de parir carencia, desasosiego y muerte.  El movimiento estudiantil no puede estar desligado de esta dinámica establecida de manera general por las cúpulas del poder nativo y por la crisis general contra la que tropieza la humanidad frente a la barbarie. El caos controlado mina todos los contornos de la vida social, el nivel de descomposición al que nos ha relegado la economía de mercado post-neoliberal promueve esta deshumanización sin precedentes.

Fotografía de Lozano

La Huelga de Todos los Dolores del Pueblo de Guatemala nacida de los clamores de una juventud sitiada por las dictaduras líbero-conservadoras (Generación del 20)  del siglo pasado, del puño y voz borracha de algunos de los ilustres más universales que ha parido esta hacienda colonial que no termina de hundirse; celebración irreductiblemente jocosa, satírica esculpida por los poetas más cínicos que el istmo centroamericano y el paisaje latinoamericano hubieran visto jamás. Los huelgueros hace 119 años le demostraron al pueblo que los dolores en Guatemala son motivo de risa…

La crisis se produce cuando lo viejo no acaba de morir y cuando lo nuevo no acaba de nacer.

Bertolt Brecht

¿Qué nos queda después de tantos agravios cometidos contra un pueblo históricamente oprimido? –y opresor cuando puede–, ¿Qué nos queda?, más que el llanto o la risa, ese era el sentido aglutinador y renovador de la huelga, ser continuamente apaleados y con entereza demostrarle al tirano que el pueblo siempre fuerte y siempre sabio, reía y reiría de él mientras existiera el huelguero, bufón y vigilante de los desmanes del poder contra la muchedumbre y la muchachada, que junto a su Comité de Huelga, era organizador y sustento de la rebelión subalterna que fue, pero ya no será.

Una ley dialéctica inalterable en las relaciones sociales y en las estructuras humanas dice que toda organización humana y toda estructura social terminan por degenerar, hasta la más avanzada y democrática, terminaba degradada por el bandidaje o por la tiranía. Platón explica en la parte final de su obra La Republica: “(…) todo lo que ha surgido alguna vez está condenado a la corrupción. (…)”; ¿Quiénes somos entonces los huelgueros para sentir que la tradición fundada por los consortes de la cultura nacional, los soñadores, los guerrilleros y uno que otro derechizante advenedizo sirviente de la oligarquía, no iba a terminar por degenerar en los cagadales y el bacanal nunca antes visto en el que se ha vuelto una celebración que cada año se desliga de los reclamos populares y sus luchas, acercándose así a los intereses alienantes de la clase dominante y de sus lugartenientes: lumpenes desclasados, mal logrados intentos de gánsteres, sicarios y negociantes de la violencia organizada desde las penumbras institucionales de la Rectoría y el Consejo Superior Universitario en contra del estudiantado consciente, beligerante y todavía hoy, no desmemoriado.

 

“En Guatemala solo se puede vivir a verga”

Como dijese el poeta, literato y cae mal a tiempo completo Miguel Ángel Asturias, que en vida no fue otra cosa que la representación contradictoria del idealismo chapín, siempre crudo, siempre mofo, siempre sarcástico y siempre borracho; como el pueblo oprimido y opresor, discriminado y racista a la vez. Qué mejor que una de las máximas del paladín de primera hora, que sustentó programáticamente a nuestra Huelga de Dolores de su profundidad para explicar cómo terminó degenerando el movimiento y la tradición centenaria de protesta con una misión profundamente crítica junto al pueblo para caer en una borrachera de masas donde el motivo más recurrente entre los huelgueros primerizos es: Ir a chingar y emborracharse.

Y eso se demuestra en el descrédito promovido por el grupo que ha usurpado el control político de las instituciones de dirección estudiantil (la AEU y su “Honorable” Comité de Huelga de Todos los Dolores) que en estos 16 años de dictadura gansteril han promovido como las fichas claves de los vencedores de esa masacre mal llamada Conflicto Armado Interno, la apatía estudiantil, la inconsciencia y han vaciado de casi todo contenido a las figuras heroicas de la patria sancarlista, han hecho de los boletines una mofa simplista que alude al insulto soez por sobre la sátira inteligente y sagaz, a la misoginia para respaldar la exclusión de las compañeras en una universidad mayormente fémina, al clasismo en su mala acepción como una forma de sentirse superiores por sobre cualquiera que no comparta su espíritu de consumo banal, celebrando el bacanal y la violencia como una forma bárbara de hacerse nombre, cual pandilla.

Pero lo nuevo está naciendo, entre los golpes de estos violentos y su persecución que imita a la de sus padres en el pasado, pues ellos son hijos de la derrota histórica del movimiento estudiantil ante las hordas militares; lo nuevo nace en la movilización sin miedo de los Comités de Huelga Honorables, Autónomos y Alternativos que recuperan las tradiciones y les dan un giro suplementario para rescatarlas del lodo donde estos innombrables han buscando enterrar la valentía de las generaciones aniquiladas.

No importa cuántos años más estén sosteniéndose por medio de la violencia, su fin es inalterable, el estudiante estará dispuesto cuando llegue el momento a recuperar las organizaciones que por derecho son suyas; podrán vapulear a muchos de los que ayer, hoy y mañana lucharán contra su tiranía, pero no podrán detener la voz alzada de los cientos de miles que con orgullo nos decimos sancarlistas.

Estas líneas se las dedico a mi Comité de Huelga con el que nunca nos sentimos empujados a huirles a los que han robado la legendaria memoria de la lucha estudiantil, se la dedico desde luego a la Asociación de Estudiantes de Historia que antes que nosotros y después  seguirán nutriéndose con estudiantes conscientes de su papel para con la historia, sin olvidar a los que antes que nosotros, lucharon con capucha o sin capucha junto al pueblo y por el estudiante.

 

Autor: Joseph Herrera

Joseph Manuel Herrera (Ciudad de Guatemala, 1993-...): El inútil de su familia, mal logrado intento de historiador más no de maestro y rojo Centroamericano interesado en que todo arda.

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