Educación pública de calidad y otras tantas pajas

Fotografía de Fernando Chuy

En tiempos cuando docentes y pedagogos pegan el grito en el cielo y se golpean el pecho ante los cambios que el Ministerio de Educación promueve en la esfera pública, pero son esos mismos profesores y académicos incapaces de mover el culo siquiera para dar propuestas.

Bueno, eso era mientras escribía este artículo, pero durante el tiempo en que se edita y publica, algunas quejas sin mayor eco se produjeron.

Para seguir con mi historia, decidí llevar a mi amada a cenar, y mientras comíamos con aquel bajón similar al que te da cuando te echás un buen puro, empezamos a platicar de educación. Yo contándole sobre los problemas del pénsum de primero básico y que en el curso de ciencias sociales habían quitado la pre historia y las culturas americanas me dijo que algo similar pasaba con algunas carreras de educación media y me mencionó el bachillerato en construcción.

El ministro de educación Óscar Hugo López — quien por cierto fue director de EFPEM — se llena la trompa diciendo que están mejorando la educación, pero a huevos la están cagando. Bueno eso ya la mayoría de ustedes lo sabe, una mentira más que dicen estos cerotes es que todos somos el ministerio de educación, esa paja no se la vuela nadie, ni el más precoz o calenturiento.

El talega de Oscar Hugo López

Regresando al punto, el ministerio de Educación ofrece la carrera de bachillerato en construcción únicamente en dos institutos: el Martínez Durán (Ese que está sobre la Petapa a un costado de la Usac) y el otro se encuentra en San Pedro Carchá, Alta Verapaz.

Hablando con el director del primer establecimiento comentaba que el instituto de dibujo técnico en construcción se inauguró luego del terremoto de 1976 y que desde entonces se había creado su propio pensum de estudio, la intención de abrir esta carrera era para que los jóvenes tecnificaran la mano de obra y luego, en el ámbito laboral trabajar como albañiles para la reconstrucción de este hermoso país (sarcasmo).

La situación no ha cambiado mucho desde el terremoto hasta nuestros días ya que el ministerio de educación no ha realizado NINGÚN CAMBIO en el pénsum de estudio dejando con una gran limitante a la mayoría de estudiantes que como en aquellos años siguen estudiando para trabajar como albañiles, como en todas las cosas que llevan el apellido “público”, las autoridades se hacen las desentendidas ante esta problemática, dejando que el padre de familia o los directores sean quienes autofinancien proyectos para mejorar la educación y el edificio donde se encuentran.

Fotografía de Fernando Chuy

El director (a través de donaciones) logró instalar el programa Autocad para que los que son truchas en cuestiones de planos se den gusto y puedan utilizarlo, porque no es barato, pero sí representa un significativo beneficio para la muchachada que tiene el deseo de aprender. El director también propuso cambios en el pénsum de estudio ya que, con el actual, los estudiantes tienen muchas limitantes. Tienen clavos a la hora de hacer el examen vocacional de la Usac y si van a otras universidades entregan el cubilete porque llevan poca o ninguna información de algunos cursos que se supondría son básicos.

Las propuestas que surgen de la parte administrativa (el director) consisten en que se amplié el pénsum y que la carrera pase a llamarse bachiller en ciencias y letras y dibujo técnico en construcción, puede que se vea como algo simple, pero con este cambio se ampliaría más el conocimiento de los estudiantes.

Con este cambio se puede realizar una malla curricular y por lo tanto un nuevo CNB, se le pueda orientar al estudiante para que llegue preparado o mejor orientado a la universidad. son muchos los retos que se tienen en educación y muy poca voluntad de parte de las autoridades educativas y del estado.

Aquél que aún crea que el ministerio de educación realmente invierte en la niñez y juventud no sé en qué país vive o en que planeta, pero ya es momento que se baje de su nube voladora y ponga los pies sobre la tierra, lastimosamente también al docente lo han comprado con bonos y sometido a base de contratos donde es más fácil el despido. ¿A quién obedecen estos cambios? ¿A quién beneficia empobrecer la educación de nuestra juventud?

Fotografía de Fernando Chuy

Escribo este texto como información y reflexión sobre cómo se encuentra actualmente la educación nacional y los grandes retos que tiene el sistema educativo. Este es solo un ejemplo de uno de tantos problemas, que son reales y están a la vista de todos pero muchos fingimos no darnos cuenta.

Autor: José Sarat

(Peronia, Villa Nueva 1987) PEM en Historia, peleado con todo los sindicatos del magisterio, viajero por vocación o cuando hay billete para salir, de gusto refinado por la cerveza Cabro y de pocos locos amigos, sobreviviente de los malditos zopes de la San Carlos

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