¿En dónde vivís?

No es cierto que uno viva en algún lugar. Se vive en todos lados y en ninguno a la vez. Estuve viviendo en la parada del bus esta mañana, por ejemplo. Miraba las ruedas de los coches girar y me cagaba de frío.

Centro Histórico, anciana.

Fotografía de Fernando Chuy

Después subí al autobús y me fui viviendo en él todo el trayecto. Mi corazón latía, mis pulmones respiraban y mis pensamientos se deshilvanaban. Pensaba en esto y en las cuatro paredes que de momento llamo hogar y me puse a recordar tantas pensiones de mala muerte donde me escondía del horror de la ciudad de Guatemala, arropado con mi desnudez y celofanes vacíos de cocaína.

También vivía cuando me quedé varado en el parque San Sebastián durante un par de hermosos meses que parecieron años, leyendo el “Quo Vadis”, que era el único equipaje con el que llegué hasta ahí cuando me dejaron de hacer efecto las pastillas que me metió Julio Girón. Girones que da la vida, ahí vivía viendo a mis compinches lavar las ruedas de los coches que después rodaban y llevaban a sus dueños a vivir a otras partes.

Uno piensa que vive fijo en algún lado, tal vez recordando la caverna y las inclemencias de afuera; cuatro paredes, seis en realidad con el techo y el piso y adentro de ese cubo que nos inventamos nos sentimos seguros. Se pone uno a pensar que vive fijo en ese cubo precisamente cuando va llegando el fin de mes y hay que pagar la renta y uno vive angustiado pensando en que a raíz de la última caída resultó otra vez despedido y desacreditado.

Pero sigue viviendo, el corazón sigue latiendo, algo se tendrá que inventar para seguir aferrado a esas cuatro paredes donde todos los días al volver lo recibe la sonrisa de Sade, los cuadros de Jorge Félix y de Doniel, uno que otro afiche de algún recital trasnochado y el calzoncito de aquella niña que siempre guarda bajo la almohada, aunque hace mucho que ya perdió su olor y también su amor.

Uno sigue viviendo entre magníficas cucarachas y una torre de platos sucios con comida escultural adherida a sus contornos le hace frotarse la del alma herida y hacerse otra vez la paja para mandarlo todo al carajo.

Fotografía de Fernando Chuy

Aunque los latidos del corazón se van poniendo totorecos, uno sigue viviendo pensando que vive fijo en un cuarto, sin saber que en realidad está viviendo más cuando sale a hacer malabarismos a la calle con los cinco quetzales que Claudia, la prostituta, le pasó regalando temprano, y se encuentra de pronto pleno y sonriente viendo cómo le corren por las mejillas las gotas de agua a la bolsa de coca-cola que le va a servir para desayunarse los tres octavos de indita.

En realidad, piensa uno, iluso, eso de la mera vida vendrá después, vendrá una especie de ángel mecenas que por fin lo comprenderá y lo hará famoso, o tal vez vendrán la fama y la revolución con el colectivo con el que compone el mundo. Tonto de uno, pero a veces se da cuenta de lo feliz que puede ser la vida almorzando en un mercado y chupando con Zuleta.

No llegó el tal mecenas, pero llegó una noruega y se lo trajo, lo puso a vivir en otro lugar, siguió respirando frío y al cabo de un año lo echó. Pero igual siguió viviendo, un poco uno se va dando cuenta de que se habita mucho más plenamente entre las cuerdas de una guitarra.

Cambia de escenarios, cambia de latitudes pero sigue pensando que vive fijo en algún lugar. Hasta que llega un día como hoy en que se va dando cuenta que el cuarto que lo espera en Oslo al salir del curro, donde siguen estando Sade, calzones y Félix, sólo le sirve para mantener amarradas en el puerto transitorio a sus guitarras, que lo van a sobrevivir, todas y ninguna a la vez.

(Rett Inn, søndag 25. November 2018, kl.22:12, må jobbe som vikar i morgen på Hartvig Nissens)

Nota del editor

*Hvor bor du hen? es el título original del texto, pero para fines prácticos (a huevos) era mejor castellanizarlo.

Autor: Juan Carlos Gómez Herrera

(Huehuetenango, 1966) Compositor autodidacta. Obtuvo una licenciatura en Cultura y Ciencias Sociales en la Universidad de Oslo, Blindern. Desde 2001 reside en Noruega.

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