Encontré todas las puertas abiertas…

Fotografía de Javier Herrera

Ya el frío venía turbio, por eso de andar rodando por la zona uno de la ciudad de Guatemala. Mientras los policías reposan las patrullas sobre las avenidas, algunas de las personas que luchan día a día, corren al salir de sus trabajos para alcanzar un taxi compartido que los acercará más rápido a su hogar. Las calles desiertas adoptan un gris oscuro que es acompañado por un perro sin dueño.  Por alguna extraña razón caminé y llegué a salvo al lugar.

Cuatro fueron las puertas que crucé, todas abiertas. La edificación adornada a la ocasión daba la certeza que estaba en el lugar correcto, las primeras personas que encontré sonrieron sin decir ninguna palabra, para ese entonces una poeta recitaba su obra frente a un público que pudo degustar de un colectivo de artistas mostrando su arte (pintura, cerámica, fotografía, poesía, performance y grabado).

Fotografía de Javier Herrera

Algunos de los presentes no respetaron la intervención de los artistas, quizá por falta de interés; se escuchaban algunas conversaciones que a mal ver, no permitían concentrarse en lo expuesto, un hombre recitaba los poemas de un gran POETA al mismo tiempo que un músico acompañaba con melodías que pretendían crear un ambiente digno de la ocasión.

Una mujer desnuda posaba en un cuadro dentro de un cuarto que engalanaba la velada, por ahí no tan lejos en una pared, las fotografías de nueve expositores, cerca del ascensor, un abuelo jugaba con su nieto, un joven cerraba un negocio por teléfono y una chica bebía cerveza.

El cortometraje “La Pasarela” de Ameno Córdova y Pepe Orozco se proyecta durante la exposición.

En otra pared, un rayito de luz proyectaba imágenes creadas por jóvenes del ambiente audiovisual de la ciudad; pegadas en las ventanas fotografías hermosas desde corazones en jaulas hasta vergas entacuchadas; una señora se tomaba selfies  mientras otros hablaban, un joven con un tiburón tatuado explicaba, una química bióloga reía, una señorita bonita se retiraba, una familia se abrazaba y el lente de mi cámara no enfocaba, quizá si vas no tengás una ganancia económica pero el alma sale llena del lugar.

Si caminás por ahí recordá estas letras, quizá podás añadirle más a la historia en el Estudio Atelier (4to nivel Edificio, 3era avenida 11-28 zona 1. Del 02 al 19 de noviembre).

Fotografía de Javier Herrera

Autor: Javier Herrera

(Guatemala, 1987) Camino por ahí observando hacía todos lados, menos mi camino, por eso me pierdo.

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