Entre géneros no hay distancias

A Helpless Presence es un disco lleno de expectativas de crecimiento, tiene su “propio lenguaje donde se expresa mucho surrealismo en la emoción humana”.  En la genética musical hay cosas que no se conciben hasta no tener un modulador, una perilla o una tecla con la cual le vas a cambiar la frecuencia al mundo.

Un recorrido por A Helpless Presence de Alex Hentze

Hice un ejercicio de paciencia infinita después de escuchar varias veces el sonido de A Helpless Presence; cuando le puse atención por primera vez a un disco electrónico de post punk fue con “Hiroshima Mon Amour” de los Ultravoxese sonido monótono new wave  al que New Order y otras agrupaciones le dieron forma años después, tácticamente me refiero a esa desintegración entre el post punk y el tecno, que más tarde empezaba a tener un noviazgo permanente.

30 años después John Foxx  reintegró  esa misma canción rodeado de tecnología con un sonido más integral, beats más sólidos, métricas muy dinámicas y la seguridad de haber construido algo que 40 años después era una  historia base en la música electrónica actual, pareciera nostálgico ver como solo luego de cuatro décadas has trascendido.

A Helpless Presence es un disco lleno de expectativas de crecimiento, tiene su “propio lenguaje donde se expresa mucho surrealismo en la emoción humana”.  En la genética musical hay cosas que no se conciben hasta no tener un modulador, una perilla o una tecla con la cual le vas a cambiar la frecuencia al mundo.

La emocionalidad, las capas sonoras, la experimentación, la búsqueda, muchas variantes sonoras y profundidad,.Sin embargo lanzar un disco con estas magnitudes debe tener un hallazgo especial, a veces no es plenamente musical sino de trascendencia, por eso empecé hablando de Ultravox, uno, dos y hasta 5 o 6 discos transcurren en la vanguardia para trascender; en algunos casos específicos nunca pasa nada. Alex Hentze está motivándose a sí mismo a través de sus sueños y emociones aterrizadas en su propio lenguaje y me parece que ahí es donde se puede trascender, son caminos muy largos en la música y como cité alguna vez, deja de medir el esfuerzo y la distancia entre tus metas y tus logros, te darás cuenta que todo vale la pena”.

Este disco no separa el antes y el después en la música electrónica y no es necesario citar a otros personajes en Guatemala para convencerme de que en los pequeños targets musicales de este diminuto país para algunos, y vasto para otros, se forjan a hierro ardiente cosas para externarle al mundo de la música, un disco con muchas pretensiones, pareciera que los beats son lentos pero aceleran el pensamiento, te ponen a pensar tan rápido que es difícil concluir una sola idea, estás paseando en los lugares más exóticos y forasteros de tu designio, en un estado universal y cósmico, los audiófilos y amantes de estos géneros van a disfrutar la música en todas sus expectativas y después quizá hasta se les quite el deseo de juzgar o criticar.

Que lo disfruten.

 

Autor: Mario Méndez

Soy diseñador, publicista, músico productor convencido, tallerista. Cada nota es un gesto diferente en el universo, puede crear siempre nuevos universos, incluso la felicidad por momentos. Nacido en la Ciudad de México en julio de 1976. "No hay lugar sino encuentras tu lugar".

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