Fariña, una serie de narcos con acento gallego

Series de Netflix

La serie española Fariña retrata el narcotráfico gallego durante la década de los ochenta.

Hablar de cocaína es mencionar inevitablemente a Colombia. En cualquier parte del mundo voltean la mirada hacia el país sudamericano cuando se habla de la famosa caspa del diablo, en segundo plano queda México. Sus narcotraficantes son rockstars cuyas vidas se han inmortalizado en la televisión, en los libros y en el cine, en algunos casos para mostrar el horror que causaron y en otros para ensalzar sus vidas.

Será muy difícil que alguna vez Colombia consiga quitarse esa relación. El año pasado estuve en Medellín y me contaban que intentaron frenar la producción de Narcos, la famosa serie de Netflix, para que no se siga expandiendo esa imagen del municipio, que han trabajado bastante para poder cambiarla, pero obviamente no consiguieron frenar la producción. Y pues, honestamente, la serie quedó muy buena, pero fue más que interesante conocer lo que otros opinan desde adentro.

El guion de “Fariña” está cargado de tensión y va contando de manera muy fluida toda la radiografía del narco gallego.

Lo cierto es que no solo en Colombia florecen los narcos

Netflix agregó recientemente Fariña a su catálogo, una serie española que recorre el mundo del narcotráfico en Galicia, basada en el polémico libro de Nacho Carretero. El primer gran valor de la serie es justamente el poder conocer el mundo del tráfico de estupefacientes en España y todas las redes de corrupción que permitieron su ascenso y consolidación.

Fariña (así le llaman a la cocaína en Galicia) es la versión española de Narcos, pero con un ritmo totalmente diferente, más lento, hay menos violencia, más miedo e inocencia en el entorno de las drogas. Nadie se quiere ensuciar las manos con la cocaína, a los mafiosos del lugar les va de lo más bien contrabandeando tabaco, dominan todo y a todos, pero la ambición de Sito Miñanco (el Pablo Escobar español) los lleva a dar el gran salto.

Fariña vale la pena, es una buena serie, se toma su tiempo para avanzar y cada uno de sus diez capítulos dura un poco más de la hora, pero termina dejando un buen sabor de boca y la inquietud histórica de investigar sobre el destino de sus personajes.

Por cierto, a propósito de narcos famosos, ¿No les parece curioso que Estados Unidos, siendo uno de los máximos consumidores de drogas del mundo, no tenga narcotraficantes reconocidos?

 

Autor: Jiménez Suchité

Camino por la vida creyendo que el cine y la literatura me han salvado de la muerte. Quizá sea cierto, pero lo más seguro es que sea solo romanticismo. Dejé de preguntar por quién doblan las campanas, ahora sé que es por mí. Rechazo y resisto, no conozco otra forma de vivir.

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