¡Huele a zompopos!

Niños, adultos y ancianos corriendo por las calles con sus bolsas atrapando zompopos, unos para darse el gusto de un rico y nutritivo alimento, otros para darle rienda suelta a sus travesuras en las denominadas peleas de zompopos a la hora de recreo.

Estudiantes, lluvia en ciudad de Guatemala.

Fotografía de Lozano

Y es que la naturaleza es tan solidaria que siempre nos brinda medios para subsistir. Vemos también por allí a las gallinas, pollos, gallos, patos y muchas otras aves, alimentándose de zompopos. Sin duda se genera una fuerte pugna entre las aves y los humanos por cazar a los zompopos.

Cuentan los abuelos que hace algunos años era normal ver salir a los zompopos en el transcurso de mayo, lastimosamente en la actualidad, el ser humano ha creado una grave destrucción al medio ambiente, lo cual ha generado un desequilibrio en la naturaleza y su ciclo. Los zompopos ya no son de mayo, los vemos salir en cualquier otro mes. Eso sí, salen de sus nidos tres veces al año, antes salían las tres veces en mayo.

La sabiduría de los abuelos nos dice que para que salieran los ch`ekën (nombre de los zompopos en idioma kaqchikel) de sus nidos debía llover de forma fuerte tres días seguidos, al siguiente día en la madrugada abandonan su nido debido a que la lluvia llega hasta donde se encuentran.

Zompopos de mayo

Fotografía de Rudy Girón

La tarde del tercer día de lluvia, la gente visita los nidos (que regularmente están en el llano o en los campos) para ver si ya están saliendo algunos zompopos, si es así, entonces la muchachada debe alistar: las botas de hule, la tinaja, el ocote, faro y sobre todo las ganas de madrugar. Durante el transcurso de la caza se debe estar atento y estar saltando porque los zompopos se te suben por todo el cuerpo y claro dan sus respectivas picadas.

Fotografía de Lalo Landa

Instrucciones para saborear un buen plato de zompopos

Alrededor de las siete de la mañana (luego de regresar con el alimento) corresponde echarle más fuego al comal, se dejan los zompopos un tiempo prudencial sobre el comal y luego se procede a despenicar (se les quitan las alas, patas y tenazas). Después de les da otra tostadita en el comal y ya se pueden servir con una tortilla, sal y limón.  ¡Qué truene lo crujiente!

No faltarán los melindrosos llenos de cosas a la hora de comer que les hagan caras feas a los deliciosos zompopos, pero bien que están allí consumiendo comida chatarra. ¡Por majes!

Zompopos de mayo, gastronomía guatemalteca

Fotografía de Lino Navas

 

 

Autor: Gerber Camey

Profesor en historia y ciencias sociales.

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