La ideología en la lucha anticorrupción

Fotografía de Fernando Chuy

 

Los acontecimientos llevados a cabo en la ciudad de Guatemala han generado una serie de reacciones de parte de los ciudadanos que se han manifestado en contra de las intenciones del presidente de la república de coartar los procesos de justicia por trasfondos de interés personal. Dentro de las demostraciones de descontento muchos grupos se han manifestado a través de protestas en la urbe; la división ideológica mostró sus primeros pestañazos cuando grupos de derecha y militares apoyaron a Jimmy en su decisión de destituir a Iván Velásquez y grupos que mostraban su rechazo al presidencial y apoyaban la permanencia del comisionado de la CICIG.

Sin embargo, dentro de los grupos que rechazan al presidente hay una división que ha sido identificada como izquierda y derecha, por lo que diferentes grupos hicieron un llamado a “olvidar diferencias” y “unirse en contra de la corrupción”. Esta postura que insta a la reconciliación es peligrosa, pues pide de una manera solapada “olvidar” nuestros motores ideológicos, que son formados por nuestra propia experiencia de vida. Deshumaniza nuestras experiencias y quita su legitimidad. Si peleamos desde una postura neutral caemos en el peligro de acuchuchar actitudes permisivas que sirven como uno de los recursos más peligrosos para ejercer el abuso de poder: el silencio.

Pedirle a un pueblo como el de Guatemala olvidar sus diferencias, es pedirle que siga perpetuando modelos de dominación. Desde una perspectiva radical entiendo que muchos pueden percibir esto como una actitud divisoria. Sin embargo, la división de posturas ha sido el motor necesario para hacer cambios históricamente, y esto no significa que desde ambas posturas no pueda haber diálogos e intersecciones en intereses en común para reformas que afecten a ambos grupos, pero eso no debe ser sinónimo de amnesia histórica.

Entrar en el concepto de “ser una sola Guatemala” es negar la realidad de la Guatemala con uno de los más altos índices de desigualdad en Latinoamérica. El nacionalismo que quiere homogenizar al “chapin” para combatir la corrupción olvida todos los matices de injusticia que existen dentro de la misma sociedad, que no son perpetuados necesariamente por las fuerzas de poder político.

Audrey Lorde en una de sus más famosas citas dice que “las herramientas del amo nunca serán capaces de desmantelar la casa del amo”, la cual parece adecuada el día de hoy.

Fotografía intervenida por Vicente Chapero

Autor: Edna Sandoval

Edna Sandoval (1990-…) Guatemalteca radicada en Los Ángeles, California. Actualmente se forma en Estudios Latinoamericanos y Ciencias Políticas Globales, en donde ha creado un modelo de formación institucional bilingüe (Español/Inglés). Sirva este espacio como excusa para hablar de las problemáticas históricas y actuales de las sociedades latinoamericanas a través de la filosofía, la política y la historia.

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