La insoportable levedad de Pikachu o ¿Por qué nos gusta tanto Pokémon GO?

Pokémon-GO-youtu.be-3QhZBg8qWyo-3

Pokémon GO, es sin duda, la aplicación más exitosa de todos los tiempos. Con apenas unas pocas horas de estar en la web subió hasta el número uno en descargas en apenas unas cuantas horas. Superando a los punteros Facebook, Twitter e Instagram.

 

Esto resultando en un frenesí económico donde Nintendo aumento en 16 000 millones su valor empresarial y sus acciones se revalorizaron en más de un 90%. Nada mal para un experimento casi improvisado.

Pokémon GO nace a partir de una broma para el día de los inocentes en 2013 la cual publicitaba una aplicación bastante parecida a la actual por medio de un video que en tan sólo unos minutos se volvió viral a nivel mundial.  El revuelo fue tal, que tanto Google como Nintendo pusieron manos en el asunto.  

Las expectativas fueron altas desde un principio, pero sin duda fueron superadas en demasía al madurarse la idea. Pokémon GO es un fenómeno y resulta algo difícil explicar como una idea tan sosa y sencilla puede llegar a provocar una conmoción tan grande a nivel mundial.

A continuación compartimos algunas cuantas razones que pueden explicarlo:

 

¡La generación Y por fin tiene dinero!

1-6-millones-al-dia-como-pokemon-go-se-ha-convertido-en-una-maquina-de-hacer-dinero

Si bien Pokémon GO dice buscar la “convivencia entre seres humanos y fomentar el hábito de caminar”, no debemos de caer en tal engaño, Pokémon GO busca tu alma, y de paso algunos cientos de miles de dólares ganados con micro transacciones y con la revalorización de acciones en la bolsa (no, hacerte feliz no es el objetivo).

Los realizadores saben perfectamente que hacer un juego adictivo y diferente es una receta instantánea para hacer millones de dólares, basta con revisar casos anteriores como “Flappy Bird” o el famoso “Candy Crush” que mantuvieron al borde de la hipnotización a miles de personas.

Pero… ¿por qué Pokémon?, ¿qué tiene Pokémon que no tengan otros dibujos?. La respuesta es simple: Pokémon fue y sigue siendo una de las caricaturas animadas más queridas de la famosa “Generación Y”

Según algunos teóricos del tema, la generación Y es aquella que comprende a las personas nacidas entre los 80’s y 90’s y que se desarrollaron plenamente en la década del 2000.  Estas personas tienen actualmente entre 20 y 30 años y son los más activos en redes sociales y en el mercado de consumo tecnológico que cualquier otro grupo.

La generación Y, es una generación radicalmente distinta de todas las generaciones anteriores. Por primera vez en varios años, una generación no se ve totalmente inmersa en guerras mundiales (al menos hasta ahora) y es testigo de una verdadera revolución industrial.

Esta generación ve como el internet nace y madura a pasos agigantados y como el mundo y el ser humano se conecta cada vez más de manera virtual. Esta generación entiende de tecnología pero no nació con ella, por lo que cada descubrimiento lo hace un pionero y un explorador del ciberespacio y lo más importante: esta generación, por fin, está en posición de pagar sus propios lujos.

Jóvenes entre 18 y 30 años están por primera vez inmersos en su totalidad en el mercado mundial de negocios. Tienen sueldo y están ansiosos por gastarlo, a nivel mundial.

Es imprescindible entender la magnitud del momento de negocios en el que vivimos. El mundo globalizado nos ha facilitado mover millones y millones de dólares con tan solo un clic. Y por primera vez, las personas clave de este mundo de negocios tienen el dinero suficiente para gastar: esto es una piñata de nivel mundial.

Los generation Y tienen el mundo de negocios entre sus dedos, cosa que las grandes compañías han entendido y se ven obligadas a seguir. Pokemon es solo una pequeña muestra de cómo esta generación puede poner de cabeza la bolsa de valores.

Esta tendencia no solo se reduce a aplicaciones móviles sino más bien se traduce a un mercado de nostalgia jamás antes visto: películas con franquicias resucitadas (Star Wars, Transformers, Power Rangers, Tortugas Ninja, X-Men, etc. ad infinitum), super héroes, juegos de video, ropa, accesorios. Todo el mundo de regreso a los 2000.

Pokémon tocó nuestros más profundos sentidos cuando éramos niños, la mercadería con la cara y forma de estos animalillos inundó nuestras casas causando que nuestros padres los aborrecieran y hasta los tacharan de diabólicos o de tener mensajes ocultos. Pokemon abarcó todo: juguetes, ropa, juegos de Game Boy, juegos de Nintendo 64, películas, series, mini-series spin-off, especiales de navidad. ¡Todo!

Es lógico entonces, que al ser tan importante en nuestra niñez, lo sea también ahora que tenemos el suficiente dinero para costearlo por nosotros mismos, sin necesidad de rogar a nuestros padres.

 

#LaModa

Abra toilet

El fenómeno Pokémon GO se puede explicar en primera instancia por lo exitoso que es -y seguirá siendo- el mercado de la nostalgia, pero otro fenómeno interesante se desenvuelve bajo esa variable: la moda global.

Por más que Pokémon haya sido importante en nuestra niñez, es un poco difícil creer que todos estábamos completa y absolutamente locos por ¡Atraparlos ya!

Podemos incluso asegurar que menos de la mitad de usuarios de Pokémon GO son verdaderos fans de la saga, sin embargo, esto no ha sido impedimento para sembrar cierta neurosis a nivel mundial. Esto debido al enorme poder que las modas virtuales tienen actualmente.

La(s) moda(s) siempre han existido y de cierto modo han sido globales, sin embargo, el estado de perenne globalización en el que nos encontramos hace de cualquier microtendencia algo colosal. La globalización hace a la moda visible: la moda existe y el hashtag (#) es su profeta.

La presencia de tendencias visibles, agrupables y palpables hace de la moda algo mucho más poderoso de lo que era anteriormente. La moda ahora influye en comercios, restaurantes, conversaciones y en las relaciones mismas.

Pokémon GO no sería tan visible si no fuese porque se mantiene tanto tiempo presente en nuestras mentes. El mundo actual toma cualquier tendencia y la repite por medio de palabras, sonidos e imágenes repetitivas que invaden nuestra cabeza influenciando nuestro día a día.

Puede que no tengás la aplicación instalada, pero aseguro que cualquier red social te la mencionará al menos 2 veces por hora. De la misma manera, la vas a escuchar mencionar al menos 5 veces y la televisión y/o la radio te la mencionarán otra vez más.

Si hablamos en términos mercadológicos, se trata de un marketing total. Siendo este posible única y exclusivamente gracias a la era digital virtual en la que nos encontramos. Este marketing total puede lograr cosas exorbitantes. Desde hacer una aplicación un fenómeno mundial hasta hacer caer presidentes y gobiernos.

Pokémon no es solo una muestra del poder de la generación Y sino también una muestra contundente de lo fácil que es engañar a esta generación para que compre y siga la moda.

 

No todo es tan bello, ¿y si nos mata Pikachu?

Capturar-a-Pikachu-en-Pokémon-Go-

¡Sí!, Pikachu puede llegar a ser un homicida, o en el peor de los casos: un entrometido. No nos dejemos engañar por sus mejillas sobremaquilladas.

Es claro que la aplicación puede desencadenar un tremendo estado de hipnotización que nos puede llevar a muertes estúpidas como atropellos mientras se ve el celular o caídas estrepitosas por precipicios y ese tipo de imbecilidades. Sin embargo, el peligro de esta aplicación resulta ser aún mayor.

No es secreto para nadie (o al menos no debería de serlo para nadie) que existen varios aparatos de espionaje a nivel mundial que atentan contra la seguridad y privacidad de los internautas, tanto por parte de Estados formalmente establecidos como de organizaciones paralelas alineadas a poderes políticos dudosos.

El escándalo que las revelaciones de Edward Snowden provocaron, causaron la revelación de varias estrategias que utilizaba la NSA (national security agency / agencia de seguridad nacional de Estados Unidos) para el espionaje masivo de personas tanto dentro de su territorio como fuera del mismo.

Estas tácticas incluyen infiltrar -ilegalmente- aplicaciones como Angry Birds o Google Maps para conocer la ubicación y los hábitos personales de individuos seleccionados. Esto con el fin de poder neutralizar cualquier amenaza a la seguridad de Estados Unidos de manera anticipada tanto dentro como fuera del territorio gringo. ¿Tétrico no?

Resulta que Pokémon GOo describe de una manera bastante obtusa la manera en que se usa la información que recopila y a la cual puede acceder. Su política de privacidad indica lo siguiente:

“Recopilaremos cierta información que puede usarse para identificarle o reconocerle (o a sus menores autorizados)(«PII», por sus siglas en inglés)”

“Recopilaremos la PII (como su dirección de correo electrónico de Google, su dirección de correo electrónico del registro del club de entrenadores pokémon  y/o su dirección de correo electrónico del registro de Facebook) a la que nos permita acceder la configuración de privacidad de su cuenta de Google, CEP o Facebook”

A la vez que requiere acceso a nuestra ubicación, fotos medios y archivos, cámara e información de conexión de Bluetooth.  Es muy probable que exista un jugosísimo negocio de venta de datos y ubicaciones de sus usuarios detrás de tantas pokebolas.

Millones de personas están entregando voluntariamente su ubicación y sus recorridos diarios así como la ubicación de su casa, la de sus amigos y familiares de manera gratuita y constante sin ningún tipo de resistencia.

Esa información es una joya invaluable que se puede vender por millones a empresas con fines mercadológicos o a Gobiernos del mundo para eliminar personas indeseables (entiéndase terroristas, adversarios políticos, etc.).  E incluso, si deseáramos confiar en Nintendo y sus desarrolladores, no existe ninguna barrera real que nos proteja de espionaje con declaraciones tan escuetas con respecto a la privacidad de nuestros datos.

Claro, esto no es un plan maquiavélico de Nintendo para conquistar el mundo, Pokémon GO es una de millones aplicaciones que trafican nuestra privacidad, lo cual, tristemente, es inevitable en el ciberespacio que vivimos actualmente. A pesar de esto, debemos de ser conscientes que pocas aplicaciones se inmiscuyen tanto en nuestro quehacer diario como lo hacen Pikachu y sus cómplices.

¿Realidad aumentada o realidad alterna?

Imagen-de-un-usuario-jugando-a-Pokemon-Go-

Otro tema que vale mucho la pena tocar es que Pokémon GO es de los pioneros indiscutibles en el mercado de la llamada “realidad aumentada”. Si bien han existido éxitos notorios como los -ridículos- Google Glasses y la no-tan-conocida Ingress, Pokémon GO es la primer aplicación de esta índole en lograr un éxito mundial y financiero.

Podemos entender -según la descripción de la todopoderosa Wikipedia- que la realidad aumentada es aquella que mezcla elementos reales con elementos virtuales. Si bien la misma no fue ideada para recolectar animalillos,  el acogimiento tan masivo de la idea Pokémon hace que la realidad aumentada sea una idea a tomarse a consideración en el desarrollo de futuras aplicaciones.

Es posible incluso que estemos ante el nacimiento de una nueva era en la interacción virtual. Podemos apostar que en un futuro veremos realidades aún más aumentadas, con dragones, varitas mágicas, peleas uno a uno, operaciones secretas, pornografía real time y sabe Dios qué cosas más.

Suena, en un inicio, como una cuestión tremenda, sin embargo, no podemos evitar pensar que los días de la realidad “real” están un poco contados -pensamiento fatalista-. ¿Que tanto dependeremos de pantallas y smartphones en un futuro? ¿qué tanto podremos disfrutar de la realidad sin una aplicación móvil? ¿nos movemos hacia la creación sci-fi tan temida de las realidades alternas? quizás lo sepamos en algún momento, por lo pronto, este ensayo, se está leyendo, inevitablemente a través de una pantalla en una aplicación virtual.

 

Autor: Barrancopolis

Medio digital de arte, cultura y entretenimiento.

Comparte esto en

Danos tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *