La rebelión es la única esperanza

Niños y niñas rescatados del “Infierno Seguro” se recrean pintando. Fotografía de Lozano

“Publicar mierdas en Facebook no va a hacer que cambien las cosas” me decía un amigo, y tiene razón. Me pasó a mí; escribir una nota de denuncia no se me hizo suficiente y quise pasar de la indignación digital a la acción.

Una repentina serie de hechos violentos repuntan la ya escalada ola de violencia del país, la muerte de las 40 niñas en el “Infierno Seguro”, la muerte de tres monitores del Centro Juvenil de Privación de Libertad Etapa 2 a manos de jóvenes pandilleros que se amotinaron y tres policías muertos por una serie de ataques a la PNC organizados por la mara 18.

Hay una fuerte indignación social y diversos puntos de opinión sobre el tema. Aún hay quienes hablan de asesinar a una juventud a la que la misma sociedad no le genera oportunidades de desarrollo. ¿Qué se está haciendo para prevenir la incursión de adolescentes y jóvenes en grupos delictivos? A mi parecer poco o nada. ¿Qué se está haciendo en favor de generar oportunidades de desarrollo para todos los adolescentes y jóvenes del país? Allá afuera hay  niñez, adolescentes y jóvenes desolados y sin oportunidades de desarrollo integral.

Tras el fallecimiento de las 40 niñas, sentí una tremenda necesidad de cambiar de alguna manera la realidad, unas ganas insaciables de provocar un estallido, así pasé a las acciones concretas. Acompañé las primeras muestras de rechazo frente a Casa Presidencial y también en la Plaza de la Constitución, y fue allí donde me nació la idea de hacer algo sencillo pero significativo; decidí salir a buscar a los sobrevivientes de la tragedia y compartir una experiencia con ellos. Empecé a gestionar que las cosas sucedieran. Así fue como junto a mis cómplices (Luis Caal, Maritza Barrera y Noretys Castillo) trabajamos una actividad lúdica con los niños, niñas y adolescentes rescatados del “Infierno Seguro” que fueron reubicados en otras “Casas Estatales”.

Es increíble la enorme capacidad que tienen estos niños de amar, como quizá algún día en su infancia la tuvieron los policías mierdas que permitieron que las 40 niñas y adolescentes fallecieran quemadas vivas, ellos no hicieron nada para salvarlas.  Más de cien inútiles que no pudieron abrir una puerta. Por eso es importante ponerle atención a los sobrevivientes, a toda la niñez en riesgo, porque ellos son presente y futuro, el reflejo de la sociedad en la que viven. Y los últimos acontecimientos también son el reflejo de esta sociedad y de este sistema fallido.

Durante nuestra experiencia lúdica con los sobrevivientes, vi a los ojos a esa niñez a la que le quieren negar el futuro y que de alguna manera tienen conciencia de que les depara una vida incierta. Esos niños tienen todas las ganas de hacer cosas, de aprender. Hay quienes están sumamente afectados por la violencia y que por ello están aprendidendo a ser violentos, otros tienen muchos deseos de demostrar afecto. También vi señales de golpes y heridas por todos lados, con un estado de salud deplorable en algunos casos. Unos pocos nos llamaban: “papi” o “mami”, todos siempre buscando abrazos y afecto.

Estas instituciones del Estado no generan ningún tipo de formación o algo que les permita asumirse, crecer, desarrollarse, algo que los motive o genere sueños infantiles. ¡De verdad parecen presos! Estos lugares son instituciones obsoletas. Creo que esta fue una de las pocas actividades recreativas a la que han accedido en meses o incluso años.

Fotografía de Lozano

Me imaginé en esa situación, ¿Qué hubiera sido de mí? ¿Quién les da cariño a ellos? ¿Cómo aprenden a amar, socializar, jugar? ¿Alguien juega con ellos? ¿Los escucha?

Salí más indignado, más triste, ese día terminé por la tarde en la protesta, usando la pintura que me sobró para mostrar mi rechazo a esa realidad. Veo en la gente la pesadez, el malestar de lo que pasó. ¡Es que son cuarenta niñas! CUARENTA VIDAS truncadas, eliminadas, borradas. El gobierno nos escupe en la cara que la vida no vale nada en este país.

Ahora es justo y necesario tomar acción y rebelarse. Las 40 niñas del “Infierno Seguro” murieron por rebelarse ante un Estado represivo y asesino que violó todos sus derechos. Ese proceso violento deshumaniza, ese es el principal objetivo de la represión y así es como la niñez puede convertirse en asesina. Las primeras niñas fallecieron gritando auxilio, la ayuda nunca llegó. El resto trato de resistir los embates de una sociedad que siempre las ignoró, y de un gobierno inútil que solo se aprovechó de ellas. Esas niñas estaban desesperadas de salir de esa realidad, y nadie las escuchó. Así le pasa a toda la niñez desprotegida acá. El mejor homenaje que se les puede hacer es la rebelión.

Hay que rebelarse contra el idiota de Jimmy Morales que sabía (así lo admitió en CNN) que las niñas estaban bajo llave, él sabía también todo lo que pasaba en ese lugar y nunca hizo nada. Al conocer la tragedia no actuó de forma coherente, guardó silencio y cuando habló no dijo nada. Su actuar ha sido tardío y mediocre. Ya fue acusado por los delitos de ejecución extrajudicial, tortura, incumplimiento de deberes y abuso de autoridad. Morales sigue echándoles la culpa a todos, sin asumir su responsabilidad, y lo más brillante que se le ocurrió fue decir que “la institución familiar y las iglesias no están cumpliendo con su función”.

Hay que rebelarse contra Juan Ramón Lau Quan diputado del partido TODOS y los veinte diputados que votaron a favor de la iniciativa 5148 que él presentó y que pretende aprobar reformas al Código Procesal Penal para brindarles amnistía judicial a legisladores, exparlamentarios y empleados por contratos suscritos de 2008 a la fecha. En pocas palabras ellos estaban buscando un pacto de impunidad, por suerte esta idiotez no pasó pero hay que estar siempre ojo al cristo.

En esa misma sesión los diputados nos metieron gol y lograron la aprobación de la ley de beneficios tributarios para el sector agropecuario, para favorecer a los mismos de siempre. Todos estos hechos ocurrieron mientras los guatemaltecos lloraban la tragedia de las 40 niñas. Por eso urge unir esfuerzos para que el Congreso sea limpiado de todas esas lacras vividoras.

Fotografía de Lozano

Hay que rebelarse contra todos aquellos incautos que carecen de humanidad y que asumen el discurso de Morales, de los militares, de la oligarquía como propio. Que salieron a defender el aborto pero que mantienen una actitud pasiva ante las violaciones constantes que el gobierno hace en contra de los Derechos Humanos de la población más vulnerable.

Hay que rebelarse como lo hicieron los estudiantes del CUM que echaron a los “viejos encapuchados” que fingen ser estudiantes (están inscritos, pero no asisten a clases, no llevan cursos, algunos llevan más de 20 años en la U sin graduarse) actualmente tienen tomada la AEU, que ha dejado de ser esa vieja y combativa aliada del pueblo. Es necesario eliminar a todos los vicios que quieren seguir ostentando cuotas de poder de este sistema obsoleto.

Hay que rebelarse contra todo este sistema de terror, Estado de mierda que privilegia la explotación de los recursos naturales y la violación de los Derechos Humanos para el beneficio de los burócratas y la oligarquía.  Desde hace mucho este Estado no cumple con la función de organizarse para proteger a la persona y a la familia, según la Constitución su fin supremo para generar el bien común. Entonces ¿Para qué ser una oveja que sigue el rebaño?

Es necesario tomar una postura, mantenernos informados, apoyar las protestas, exigir hasta el cansancio que las cosas cambien. Y llegar a las últimas consecuencias. Lo mínimo que podemos hacer por los que sobrevivieron y en honor a las niñas que fallecieron es actuar contra este sistema. No hay que olvidar que aún nos faltan 40 niñas. La única esperanza para un futuro mejor en este país es la rebelión.

Ayer se realizó un plantón en las sedes de las embajadas de Guatemala alrededor del mundo, para Exigir que se investiguen a las redes de trata cercanas a la niñez y juventud institucionalizada. ¿Qué estás haciendo vos por la adolescencia y juventud?

No hay que olvidar. Un video publicado en redes sociales captado una noche antes de la tragedia, muestra a las niñas retenidas por la PNC, tras su intento de fuga, la voz de una de ellas resalta entre las demás “Paz y amor para todos ustedes” y luego otra se pronuncia diciendo “No lloremos muchá ¿Verdad que somos felices?” Y todas contestaron: Sí.

¡Rebelión ya!

Fotografía de Lozano

Autor: Lozano

Guatemala 1987. Trabajó en un barrio en la periferia de la ciudad haciendo proyectos de arte y lúdica en búsqueda de la posible utopía de generar trasformaciones sociales. Siempre quiso estudiar y ser músico pero su viejo no quería que fuera un “vagabundo”, ahora que puede se quita la gana y se da ese lujo. Por necesidad de cara de chucho hizo periodismo de politiquería y trata de redimirse a través de este espacio.

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