Mucho guaraguao y poco glu glu glu

Los Guaraguao. Fotografía de Fernando Chuy

Allí estábamos (casi en pleno) el consejo editorial del barranco en una de nuestras casas de seguridad del Centro Histórico afinando los penúltimos detalles del Bukis Day. Había decidido incorporar a una nueva integrante a nuestra organización subversiva así que también la estábamos conociendo  para ver si le llegaba el rollo, daba la talla y los demás insurgentes le daban el visto bueno.

La jornada se puso rica al compás de unas chelas patrocinadas por el Trucha de Varas y un par de pizzas que el ojo más rasgado de nuestro crew fue a traer a Little Caesars. Disfrutando de la tertulia andábamos cuando recordé que teníamos que ir a darle cobertura al toque de Los Guaraguao en el zonacuatrero TrovaJazz…

¡Puta, ya es tarde!

Salimos presurosos del edificio y pasamos dejando a los cubiletes en los vehículos que las llevarían de regreso a su madriguera. Caímos al lugar y no nos hicieron tanto trámite en la entrada. El toque habría empezado unos 15 minutos o media hora antes (Ahí sí que solo dios sabe).

Fotografía de Fernando Chuy

El lugar estaba llenísimo, no cabía una mesa más. Tei Tei hizo lo que pudo para posicionarse estratégicamente y sacar las mejores imágenes. Por mi parte cogí una columna y me instalé detrás de ella para tener una mejor panorámica de toda la mara.

Los venezolanos estaban celebrando 45 años de trayectoria musical. Frente a nosotros cuatros hombres bien rucos, pero todavía pollones para echar las rolas, tenían en sus manos al público.

El público como siempre quedó a deber. Cuando tocaron Tío Caimán era el momento de hacer las mesas a un lado y ponerse a mover el culo, pero de las más de cien almas allí presentes quizá solo unos 5 cubiletes estaban ondeando su bandera al ritmo del himno antimperialista.

Fotografía de Fernando Chuy

Fue chévere escucharlos en vivo, si tan solo la mara pusiera en práctica lo que estos sudamericanos cantan las cosas serían distintas, pero como Nelton…

Buena onda Rony Hernández por dejarnos bretear. Ojalá cuando venga Sabina se role un par de cheves 😉

Autor: Jonathan Salazar

(Guatemala 1985 - … ) Salazar es un pan de dios que solo le pide a la vida una ranfla con un equipo de sonido potente para navegar por la ciudad, el diario con noticias exaltantes y una dosis respetable de ultraviolencia en los canales de televisión que sintoniza. Famoso por las animadversiones ganadas en los lugares que visita, es ampliamente difundida la historia apócrifa de la patada dirigida a las gónadas de uno de sus profesores universitarios que le costaría una semana en una carceleta calurosa de un municipio fronterizo de Nicaragua.

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