Nanotecnología

 

El individuo se mete al baño de mujeres porque ya no aguanta. La tapa está abajo, es obvio, es un baño de mujeres. Con la elegancia del canto del zapato, la levanta y orina parado, como debe ser. «Al inventor de la tapa doble del inodoro le deberían dar un premio, algo así como el Nobel de química o biología», piensa.

Nanotecnología aparte, este ha sido un feliz invento, difícil de digitalizar o de volver virtual. Se sube, orina el hombre. Se baja, orina la mujer. Se cierra, al final, la cubierta, para evitar los olores. Genial. Habrán sido a saber de qué material antes, cuando empezaron a funcionar. Porcelana. Persiana americana. Ahora son de plástico la mayoría. Pero funcionan. Estas reflexiones metafísicas lo hacen, a su torpe edad, sentirse lleno de satisfacción momentánea: ¡Toma esto!, niña de 5 años que anoche me enseñabas funciones que yo no sabía que mi teléfono inteligente era más que yo. A ver si tu generación se aparece con un invento tan revolucionario que dure más de 100 años sin perder su efectividad.

Fotografía de Fernando Chuy

 

Autor: Juan Carlos Gómez Herrera

(Huehuetenango, 1966) Compositor autodidacta. Obtuvo una licenciatura en Cultura y Ciencias Sociales en la Universidad de Oslo, Blindern. Desde 2001 reside en Noruega.

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