Orellana el escultor del sonido

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Fotografías de Fernando Chuy

Ver en acción acción los famosos útiles sonoros, estos objetos que se asemejan a esculturas, a la vez que vibran, percuten y son frotados para producir destellos auditivos es de por sí un espectáculo lleno de asombro.

Conocí a Orellana hace varios años, llegue a su estudio en el Teatro Nacional, parecía un salón de juegos, un laboratorio del sonido, lleno de experimentos exitosos sobre la acústica de las cosas, un cuarto de magia de la estética y la música.

Esta vez lo veo más viejo pero igual de vivo, 85 años que no han pasado en vano. “Estoy entusiasmado por el cariño hacía mis obras, por este concierto y por la grabación en audio y video, las piezas que se van a ejecutar son consideradas emblemáticas, parte de mi legado”. Me dijo en una rápida charla que sostuvimos minutos antes del concierto.

¿Va a dirigir o ejecutar algún instrumento hoy?

Hoy no dirijo, me voy a sentar a escuchar tranquilamente las obras.

¿Usted sigue componiendo música? Si, esa enfermedad no se cura.

Luego tuvo que retirarse al interior de la Sala Efraín Recinos porque el concierto estaba a punto de empezar.

Las cuatro obras  presentadas durante el concierto son consideradas parte de su trabajo más emblemático, estas además fueron grabadas para su preservación. El evento fue la culminación de una campaña de crowdfunding dirigida por el NuMu para preservar una parte del legado de Orellana y contó con un coro de 60 voces, 20 maestros percusionistas ejecutando los “útiles sonoros”, una marimba de concierto y la dirección del maestro Julio Santos.

Todos los músicos que tuvieron la labor de ejecutar las obras Fantoidea, Ramajes de una marimba imaginaria, Hibrído a presión y Sacratávica parecían el interior de un reloj suizo vivo y sincronizado, trabajando a la perfección.

Reverberaciones, trinos, loops, vibraciones y destellos acústicos, así se desarrolló el hermoso y merecido homenaje con esa música que parece hecha para una película de suspenso y terror. En “Ramajes de una marimba imaginaria” la música de marimba se mezcla de forma exquisita con las indumentarias sonoras, y un poeta declama “Avanza marimba avanza”.

Al finalizar el concierto el público ovacionó y aplaudió sin pausa al compositor, quien tuvo la dicha de pocos artistas en este país de olvido: estar presente mientras honran su vida y obra. A paso pausado Joaquín Orellana subió al escenario, y dijo con emoción:

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“La presencia de todos ustedes significa un gran calor artístico, se cumple ese diálogo entre emisor y receptor, ambos son importantes, el receptor sensible es un artista potencial. He luchado mucho por llegar hasta acá, y tal vez esta solo sea una etapa mediana, tal vez la última sea a través de una médium por medio de una sesión espiritista, esperó que la médium tenga buena voz.

Toda esta reunión de gente se siente como si yo estuviera en el paraíso y todos ustedes fueran esa nubosidad que está captando un mensaje estético que a mí me hace vibrar de satisfacción y emoción. Todos ustedes son un corazón multitudinario, esto me emociona ¡Muchas gracias!”

 

Autor: Lozano

Guatemala 1987. Trabajó en un barrio en la periferia de la ciudad haciendo proyectos de arte y lúdica en búsqueda de la posible utopía de generar trasformaciones sociales. Siempre quiso estudiar y ser músico pero su viejo no quería que fuera un “vagabundo”, ahora que puede se quita la gana y se da ese lujo. Por necesidad de cara de chucho hizo periodismo de politiquería y trata de redimirse a través de este espacio.

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