Rina Lazo en el país de la continua fregadera

Fotografía de Lozano

La muralista Rina Lazo visitó el país para participar en un homenaje realizado por el Museo de la Universidad de San Carlos (MUSAC) a su esposo el artista mexicano Arturo García Bustos. Barrancópolis conversó con ella sobre su trabajo y además para conocer su perspectiva sobre la coyuntura mundial. A sus 94 años, Rina conserva un envidiable aire de lucidez que algunos abuelos de por aquí envidiarían.

 

¿Cuál es la diferencia entre la pintura tradicional y el muralismo?

La pintura mural es algo muy distinto porque se trata de obras que van  a estar expuestas al público siempre. Los temas pueden ser más amplios y se pueden tocar temas complicados. En cambio un cuadro que va a estar en una casa tiene que tener más dulzura, decoración, mientras que el mural tiene la tarea de hablar, debe decir cosas, recordar héroes, personas, hechos importantes de un país, que la juventud pueda ver y conocer a través de la pintura, tiene ser algo que les va a servir para su vida. Además se pueden pintar cosas que uno quiere para el futuro, pero es muy enriquecedor no olvidar el pasado.

¿Qué temas  encontramos en sus obras y dónde podemos encontrar las más sobresalientes?

He pintado muchos murales, acá en Guatemala no pude hacer tantos. Fue en México donde pinté varios que me llenan de satisfacción porque están en museos y a la vista de todos los visitantes. Por ejemplo, en el Museo Nacional de Antropología de México, que es muy visitado, tuve el gusto de hacer las réplicas de las pinturas mayas de Bonampak para un edificio facsímil que se puede visitar en el jardín anexo a la Sala Maya. La pintura original está en la selva y se está perdiendo por la humedad, pero la réplica que yo realicé lleva expuesta más de 50 años. t

También pinté la historia del Popol Vuh en un mural que llamé Venerable abuelo maíz, dedicado a la semilla que ha dado vida a los mayas. La tortilla es fundamental para el pueblo guatemalteco y para México, el maíz nos ha conservado, nos ha unido, en las fiestas, con la comida. El maíz es la vida de los pueblos mesoamericanos.

¿Qué nos puede decir de su esposo?

Arturo García Bustos es mi compañero de toda la vida, él dedicó la mayor parte de su existencia para pintar y grabar: su obra gráfica la realizó siempre acompañando a un movimiento social importante, por ejemplo el de Guatemala. Él estuvo acá más de un año en esa época, invitado por Luis Cardoza y Aragón para hacer un taller de grabado en la Casa de la Cultura, en ese tiempo éramos un país donde se estaba tratando de lograr la democracia, entonces esa etapa de la vida de Arturo fue determinante porque preparó a varios alumnos artistas jóvenes que querían colaborar con el movimiento democrático.

Todo ese trabajo nos llenó de mucha satisfacción porque después de la caída del gobierno, Arturo continuó pintando y haciendo muchos grabados que han sido expuestos en toda Latinoamérica. En su trabajo tomó en cuenta otros movimientos como el de Honduras y Nicaragua. Fue él quien hizo el primer logotipo de la Revolución Sandinista, él lo envió clandestinamente y se utilizó siempre en esa lucha.

Fotografía de Lozano

 

Usted vivió esa época sumamente conflictiva en la historia latinoamericana y en Guatemala especialmente, ¿Cómo la recuerda?

Fue una época muy difícil sobre todo para la juventud que luchaba en la guerrilla, conocí aquí a muchos amigos que estaban en la lucha, conocí además a muchos jóvenes que fueron acribillados, recuerdo en especial a Mirna Torres la hija de don Edelberto Torres Rivas que también era un revolucionario, ella enviudó porque su esposo fue a la guerrilla y recuerdo que Arturo García Bustos le hizo un retrato en grabado, un retrato bonito. Esa época fue un momento muy difícil en toda Latinoamérica; la caída de Allende, la caída de Árbenz y la lucha contra Fidel Castro que duró muchos años de parte del gobierno norteamericano.

¿Usted tiene 94 años, aún continúa pintando?

Sigo haciendo obra gráfica, no tanto el grabado como la pintura,  después de haber tenido la experiencia de estar en Bonampak y observar cómo se expresaban los prehispánicos me dieron ganas de hacer un mural sobre el inframundo de los mayas y eso es lo que estoy trabajando actualmente, me lo encargaron para un museo mexicano en Austin, Texas. Tiene 6 metros de largo por 4 de alto, pero está pintado sobre tela para que se pueda mover.

Háblenos sobre el mural suyo que está en la entrada del auditorio del MUSAC…

Se llama Tierra fértil. Cuando regresé a Guatemala después de ganar una beca y estar en México trabajando con Diego Rivera, me gustó mucho la técnica de mural al fresco y quise probar hacerla, por suerte todo salió bien, en su elaboración me ayudaron unos albañiles que yo misma preparé, porque ya ves que la técnica cuenta mucho y sí se logró hacer algo bien hecho, lamentablemente el mural tuvo la mala suerte de pasar 5 años encerrado en un cuarto quedando en el abandono, estaba dañado por un hongo que surgió a causa de la humedad, luego ya se restauró para ponerse en el muro en dónde está actualmente.  Yo pinté en ese mural a un campesino acompañado de sus hijos con las manos puestas en la tierra mientras siembran un vástago, todo el contexto tiene un mensaje sutil pero revolucionario de todos modos.

¿Qué tan importante es la lucha de clases y la lucha revolucionaria en la sociedad actual? 

Uno debe luchar siempre, mientras haya injusticias es necesario que la juventud lo comprenda, porque ahora se les ha alejado mucho de los problemas sociales, se les ha inculcado otras diversiones, como la música estruendosa que además no es nuestra música,  se les ha inculcado otras diversiones, se les ha impuesto mucho las costumbres y la comida de otra cultura.

Todo afecta a la juventud. Están tratando de que la juventud se distraiga para que no sigan luchando por la justicia y por la liberación de los países latinoamericanos. Necesitamos urgentemente, tener más nuestra propia manera de vida, conservar nuestra cultura y no estar adaptándonos al modo de vida norteamericano. La familia nuclear es importante, toda esta alienación está provocando que los hijos se vayan fuera, que ya no haya una familia sólida cómo antes.

Ha habido muchos cambios tecnológicos que nos han llevado a eso, porque ahora el mundo es demasiado pequeño, se puede ir a cualquier lugar del mundo a vivir, a estudiar y eso va transformando nuestras costumbres pero yo creo que es fundamental que cada uno de acuerdo al lugar donde vive, al pasado que tuvo, tenga su propia manera de vivir acorde a como es la persona, a lo que es, a lo que come, lo que hace, a lo que vive, entonces tiene que tener su propia manera de vida. No puede ser lo mismo vivir en un lugar donde hay 6 meses de hielo a este país en donde tenemos la eterna primavera. Como decíamos cuando yo estaba joven la eterna primavera y la continua fregadera.

¿Qué piensa del arte sin contenido político?

Yo pienso que hace falta un cambio, mientras la gente no esté viviendo con justicia, entonces tienen que surgir movimientos de lucha y realmente no estamos viviendo con toda la justicia que debe tener la gente,  hay demasiados contrastes en la sociedad y mientras eso exista inevitablemente tendrá que haber una lucha. Y mientras se necesite hacer una lucha los murales tienen importancia porque son un panfleto que está hablando constantemente, que pide que se haga algo por la justicia de la gente del mundo. No se puede vivir tranquilo mientras hay tanta riqueza y tanta pobreza al mismo tiempo.

Fotografía de Lozano

Sobre la pintora

Rina Lazo cuenta con más de 50 años de trayectoria, fue alumna y ayudante de Diego Rivera en muchos de los murales que él realizó. En 1954 pintó el mural al fresco Tierra fértil, originalmente en el Club Italiano, en donde por remodelación se cubrió aberrantemente con pintura vinílica. La artista donó el mural al MUSAC en 1981, el rescate de la obra abarcó el desprendimiento, traslado, restauración y  puesta en valor. Actualmente se puede apreciar en el vestíbulo del Salón Mayor Adolfo Mijangos López.

 

Sobre la muestra que nos sirve de pretexto para escribir

Tras el reciente fallecimiento de Arturo García Bustos (esposo de Rina Lazo), se presentará en la Galería de Arte del MUSAC, 35 grabados  creados entre los años de 1947 a 1968 por el maestro García Bustos, 16 de éstos son apreciados por primera vez en Guatemala.

La colección es una interesante selección de su trabajo como grabador,  la cual consta de  reproducciones en xilografía, punta seca y linóleos,  en negro y a color en diversos formatos. En ellos bustos expresó su compromiso con los movimientos sociales de América Latina.  La exposición se puede visitar en la Galería de arte del Musac (9na av. 9-79 zona 1 ciudad de Guatemala) y estará disponible al público hasta el 15 de marzo de 2018.

Autor: Lozano

Guatemala 1987. Trabajó en un barrio en la periferia de la ciudad haciendo proyectos de arte y lúdica en búsqueda de la posible utopía de generar trasformaciones sociales. Siempre quiso estudiar y ser músico pero su viejo no quería que fuera un “vagabundo”, ahora que puede se quita la gana y se da ese lujo. Por necesidad de cara de chucho hizo periodismo de politiquería y trata de redimirse a través de este espacio.

Comparte esto en

Danos tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *