Viajando por la Latinoamérica profunda II

Oaxaca, un pueblo mágico y ancestral

Se trata de uno de los estados más grandes de la república mexicana, lleno de riqueza cultural y gastronómica.

Viajando por Latinoamérica

Oaxaca alberga una rica composición multicultural donde conviven más de 16 grupos étnicos. Está ubicado en la región suroeste del país. Fotografía de Johanna y Aidan

Al llegar a Oaxaca no teníamos idea de lo que nos esperaba, aunque sabíamos que era un estado muy rico en cultura indígena, tradiciones y medicina ancestral, sin embargo, no teníamos los contactos de las personas apropiadas para buscar este tipo de experiencias.

Nos detuvimos en Oaxaca por una falla mecánica, necesitábamos ayuda técnica para poder continuar, algo muy característico de este estado es la gente que lo habita, la mayoría de la población es muy hospitalaria, amigable y luchadora.

Los primeros días nos hospedamos con un amigo de CouchSurfing que nos llevó a conocer parte del Casco Histórico de la ciudad, no obstante, estábamos inquietos por las fallas de la camioneta, nos urgía encontrar un mecánico capaz y confiable, características difíciles de encontrar, más aún cuando no conocés el lugar y estás viajando por Latinoamérica.

Después de un par de días intentando averiguar a través de personas, aplicaciones y medios de internet, localizamos un sitio donde reparaban suspensiones de vehículos diesel, gracias a este sitio logramos llegar a un taller que nos ayudó con nuestro problema e hizo que nuestra experiencia en Oaxaca fuera inolvidable.

Latinoamérica

Fotografía de Johanna Shorack

Un taller honesto en medio de lo desconocido

Llegamos justo a tiempo, minutos antes de dar con el anhelado taller la camioneta empezó a derramar combustible en cantidades exageradas, haciendo un desastre en la calle.  Jonás (uno de los trabajadores del taller) nos ayudó a entrarla, nos dimos cuenta de que nuestro vehículo estaba mezclando los dos contenidos del tanque en uno solo, y como ya lo saben, la camioneta funciona con aceite vegetal y esto nos estaba provocando el mal arranque en frío.

Hablamos con el dueño del taller, don Jesús, quien rápidamente entendió nuestra explicación sobre cómo funcionaba nuestra camioneta usando aceite vegetal. Empezó a examinarla para determinar el problema. Nosotros ya sabíamos que estar en el taller implicaba tiempo perdido porque el vehículo es nuestra casa y no podés irte por ahí y dejar tu casa en manos de personas que no conocés.  Por lo tanto, en cualquier circunstancia nos quedamos con nuestra camioneta y siempre dormimos en ella, justo como lo hicimos esta vez dentro de este taller.

 

Una estadía hospitalaria

Resulta que don Jesús, su esposa y su familia nos dieron una increíble lección de vida y hospitalidad que hasta el día de hoy seguimos recordando y apreciando mucho.

La familia de Jesús nos dijo que podíamos pasar allí el tiempo necesario hasta que nuestro vehículo estuviera reparado y que podíamos utilizar todos los servicios; baño con ducha, acceso a wifi y algunas veces comida que ellos amablemente nos compartían. Todo fue perfecto, no sabíamos cómo nos iba a ir en Oaxaca y ya estábamos compartiendo con una familia local y siendo recibidos como huéspedes.

Compartimos experiencias de nuestro viaje con ellos, conocimos a su hijo Fernando, con quien compartimos mucho tiempo y logramos entablar una agradable amistad. Nuestra estadía en el taller se hizo agradable y conocimos al resto de su familia en uno de los pueblos de Oaxaca.

El mágico Capulálpam de Méndez

Llegamos al pintoresco pueblo y en esta ocasión los abuelos de Fernando nos recibieron en su casa, cómo olvidar la hospitalidad de esta familia, y el papel de líderes que habían tenido en esta comunidad, hace algún tiempo un grupo de mujeres organizadas había logrado la expulsión de una industria minera que amenazaba con el corte de agua potable y destrucción de la madre naturaleza.

Oaxaca, Latinoamérica

Fotografía de Aidan Ávila

A través de la familia de Fernando conocimos una cooperativa de mujeres de un centro de medicina tradicional, estuvimos presentes en la inauguración del centro y pudimos conocer y hablar con algunas de estas mujeres que fueron parte fundamental para la creación de este proyecto. Una señora nos recibió en su casa e invitó a compartir junto a su familia en nuestra segunda visita a Capulálpam, ella nos compartió por dos días sus anécdotas como curandera, también realizamos una caminata a través de la sierra de Juárez conociendo los hongos de la región.

Durante nuestra estancia en Capulálpam fuimos privilegiados al ver la presentación de las ocho regiones del estado, en una celebración de gran impacto cultural para el país llamado Guelaguetza, en este caso era la Guelaguetza Serrana, siendo una fiesta menor a la de la capital, pero igual de rica culturalmente y con presencia de muchas prácticas tradicionales de la región.

Oaxaca, Latinoamérica

La Guelaguetza forma parte de los cultos populares a la Virgen del Carmen, razón por la cual se celebra los dos lunes más cercanos a la festividad católica de esta advocación mariana. Fotografía de Johanna y Aidan

La Guelaguetza

Esta fiesta lleva más de sesenta años practicándose y consiste en dos semanas de celebraciones, pero hay un evento principal llamado “Guelaguetza”, en el que se reúnen las 8 regiones del estado para presentar sus vestimentas tradicionales y los pasos de baile que los caracteriza. Todo esto en una atmósfera de alegría, risas, baile, aromas que deslumbran y que reúne a más de diez mil personas para ser partícipes de esta fiesta cultural.

Cuando nos encontrábamos en Sierra de Juárez (Capulálpam), nos enteramos de las fechas de la Guelaguetza, y como estábamos encantados con todo lo que ofrece el pueblo de Oaxaca decidimos ir. Recibimos algunas instrucciones de cómo llegar al famoso cerro el Fortín y emprendimos el viaje.

La celebración en la víspera de la Guelaguetza es llamada la Princesa Donaji, fuimos a esta celebración rica en teatro y danza que relata la historia de una princesa indígena que se sacrificó por la paz de los pueblos, antes de la invasión española, un evento gratuito al que asiste la mayoría de la población del lugar.

Continuará…

Autor: Johanna y Aidan

Somos una pareja multicultural, integrada por Aidan Ávila (médico guatemalteco) y Johanna Shorack, amante de la naturaleza estadounidense criada en Venezuela; viajamos en nuestra camioneta ecológica que utiliza aceite vegetal como combustible en compañía de Semuc, un perro que adoptamos en México.

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