Viaje sideral a Marte

La banda californiana Thirty Seconds to Mars brindó un engasado y épico concierto en el país.

La banda californiana se presentó por primera vez en el país. Fotografía de Fernando Chuy

Nos fuimos a barranquear al concierto de Thirty Seconds to Marsafuera del forum majadas reinaba el ambiente festivo y el caos previos a un toque, había diversidad de gente; aparte del público, no podían faltar los revendedores de entradas, los que te ofrecen artículos piratas de la banda y los vendedores de cigarros y chelas, entre toda esa mara resaltaba un sujeto disfrazado del Guasón, fan acérrimo que le rendía tributo a Jared Leto por Suicide Squad.

El telonero de la noche fue un Dj llamado Paco Rodríguez, la mayoría de los asistentes bailaban y disfrutaban su set de mezclas de covers, lástima, sería de ahuevo que en los conciertos de bandas internacionales siempre abriera una banda o artista local con propuesta original, porque hace falta hacer mucho por la música nacional, y definitivamente para que los eventos y el público crezcan es necesario el empuje de la escena local.

A eso de las 9:30 pm empezaron los preparativos para el plato fuerte de la noche, antes de que el concierto empezará aproveche para darme una vuelta por el stand de los productos oficiales de la banda, por lo regular los artistas viajan con su mercadería y vale la pena aprovechar para obtener un buen recuerdo, en el caso de Thirty Seconds To Mars los productos estaban de ahuevo y fieles al estilo de la banda.  

La banda interactuó de diversas formas con el público. Fotografía de Fernando Chuy.

A 30 minutos de despegar

Minuto a minuto la adrenalina subía, el ambiente se sentía como cuando se asciende por los rieles de una montaña rusa, estábamos a minutos de despegar a marte. A las diez de la noche se apagaron las luces y empezó a sonar el potente bombo de la batería, seguido por los riffs de guitarra, apareció en el escenario Jared Leto con su look de Yisus, 30 Seconds to Mars sonó en vivo por primera vez en Guatemala y la mara no desaprovecho la oportunidad de gritar a todo pulmón canciones como Kings and Queens, This Is War, Rescue me y From Yesterday.

A pesar de que en esta gira los únicos integrantes originales de la Banda son Jared Leto en la voz y Shannon Leto en la batería, la banda se lució, su sonido en vivo es fiel a su sonido de estudio, durante el concierto soltaron hacía el público un montón de globos de colores que combinados con la música y las luces hicieron un ambiente genial, me llegó mucho los esfuerzos que 30STM realiza para interactuar con su público, Jared es un frontman genuino y humilde, en todo el toque trató de mantener una comunicación constante con el público, aunque habló mucho en inglés también soltó varias frases en español.

Al ver a toda la gente brincando y disfrutando de la música se me hizo absurdo que pusieran sillas frente al escenario ¿asientos en un concierto de rock? y enfrente es sacrilegio. El mismo Jared le dijo a los asistentes que hicieran a un lado las sillas, que se acercaran, que dejaran a un lado los celulares, que como se ha hecho costumbre se mantienen prendidos registrando los conciertos, pero que no permiten disfrutar plenamente la experiencia sonora.  

Fotografía de Fernando Chuy.


Durante la última canción Jared le preguntó al público si querían subir al escenario y escogió a la gente más loca y animada, más de veinte personas subieron a rockear, si yo supiera que mi banda favorita hace eso, no me importaría pagar la entrada más cara, con esas acciones vale la pena el esfuerzo.

Un chavo aventado no desaprovecho la oportunidad y como pudo se subió al escenario de la nada, sacó su celular y se puso a la par del vocalista que sin inmutarse posó para la selfie, luego los de seguridad del evento lo bajaron del escenario, pero el tipo se fue con la foto de su artista posando con toda la tranquilidad del mundo en pleno concierto. Me llegó la actitud y apertura que 30STM tuvieron con el público. La banda cumplió; brindó una experiencia íntima y memorable a sus seguidores que durante más de una hora y media disfrutaron de buena música y buenas vibras.

Autor: Lozano

Guatemala 1987. Trabajó en un barrio en la periferia de la ciudad haciendo proyectos de arte y lúdica en búsqueda de la posible utopía de generar trasformaciones sociales. Siempre quiso estudiar y ser músico pero su viejo no quería que fuera un “vagabundo”, ahora que puede se quita la gana y se da ese lujo. Por necesidad de cara de chucho hizo periodismo de politiquería y trata de redimirse a través de este espacio.

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