Videoclips más mierdas los que dejó el Mitch

Hubo una época en que mi vida transcurría sentado frente al televisor. La rutina se interrumpió con un viaje que hice a Estados Unidos cuando tenía como 12 o 13 años, —todavía no sé cuál fue la verdadera razón por la cual me mandaron para allá— me fui solo y todavía puedo ver la cara de sorpresa de mi tío Tono cuando me vio.

Mi tío se iba a trabajar por las mañanas, compartíamos el apartamento con una señora mexicana y su hija, sus nombres están en el limbo junto a muchas cosas que me gustaría recordar. Cuando ya no escuchaba a nadie en la casa, salía del cuarto y me iba a servir cereal, luego me quedaba jugando Sega, Sonic era increíble, cuando me aburría (porque no podía pasar de nivel) apagaba la consola y me ponía a trastear una guitarra eléctrica que había en el cuarto, también había ropa sucia por todos lados, pero lo que siempre llamó mi atención fue una VCR (video cassette recorder), que estaba sobre le televisor, esa fue la primera vez que vi una VHS (así le decíamos).

Cuando regresé a Guatemala, entre mi maleta venía una VHS que mi tío Roberto (otro tío que vive en Los Ángeles) me había regalado. Mi vida siguió transcurriendo frente al televisor de la sala, pero ahora tenía una VHS y podía grabar todo lo que quisiera de la televisión. Mi papá una vez me compró unos cassettes en un lugar de la zona 9, nunca se me olvida la felicidad que me dio al leer en la parte trasera de la cajita que podía grabar no sé cuántas horas. Así fue cuando sin querer tuve contacto con los audiovisuales, alimenté a mi cerebro de imágenes musicalizadas, fueron años de ver música.

Después el amor me llevó a trabajar en una panadería. Los papás de mi novia tenían panaderías y una vez me ofrecieron que atendiera una sucursal en mi colonia. He de decir que al principio me daba vergüenza, sobre todo cuando tenía que llevar el canasto de pan en los hombros, a veces el picopito blanco que servía para repartir el pan, se atrasaba en las otras sucursales o simplemente no me lo prestaban.

Recuerdo una vez en que el pan se terminó rápido (y no llamé para que me llevaran más, ni que mula fuera) y me fui caminando de regreso, el canasto vacío lo cargaba entre los brazos. En la 13 calle encontré a un señor con una playera de los Beatles, yo también tenía una playera de los Beatles (siempre compré mis playeras en el Duende, cuando eran de ahuevo, ahora son una mierda). ¿Te gustan los Bitles? me preguntó. Y así empezamos una amistad que ya lleva años.

La primera vez que entré a la casa de Alfonso Campins (el señor de la playera) me cagué, tenía CDs en todas las paredes, había vinilos, pósters, cámaras de fotografía, cámaras de video (VHS), películas de 8mm, proyectores de cine (16mm), eran tantos juguetes. ¿Querés trabajar conmigo? me dijo de repente el Campins, en ese tiempo ya no quería estudiar, faltaba mucho y casi no ponía atención en el colegio. Había perdido primero básico en el Don Bosco y la verdad ya me tenía a verga que los profesores, los padres (sacerdotes o no sé cómo putas se les dice a eso mierdas) y mis familiares me dijeran que hacer con mi vida. Ya trabajaba en la panadería, antes de ir a estudiar iba a despachar el pan, y cuando regresaba del colegio tenía que seguir en esa mierda. ¿Y qué tengo tengo que hacer pues? Me vas a ayudar poniendo a cargar las baterías de la cámara, a enrollar la extensión y a poner el trípode, y te voy a pagar Q50 por evento. En esos tiempos ese dinero significaba que podía llevar a mi novia al cine, ir a comer y comprarle alguito en El Duende. Los eventos a los que se refería el champiñón (Campins), eran bodas, bautizos, cumpleaños, 15 años y uno que otro documental institucional. El primer evento fue unos 15 años en San Cristóbal (sancris dirían los mongolitos), fue también la primera vez que iba a esos lares. Ese día habían varios serotes que habían estudiado conmigo en el Don Bosco, y para más chingar, un vergo de mara de la colonia, me sentía igual que cuando me miraban con el canasto de pan, mientras todos disfrutando de la fiesta, yo trabajando.

Poco a poco me fui quitando el miedo en los eventos, además uno se daba las grandes hartadas. Me aburrí de enrollar la extensión anaranjada (¡Por qué putas la mayoría de estas son anaranjadas!), le pedí al Champiñón que me enseñara a usar la cámara, yo también me quería meter en medio de los bailes, sobre todo cuando eran 15 años, creo que la primera vez que me dieron la cámara, solo grabé pies y muladas. A pesar de eso nunca me regañó el Champiñón por mis cagadales, además me podía ir vestido a los eventos con mis playeras negras y los pantalones rotos.

(Campo Pagado)

Imaginá que estás haciendo tu propio programa de televisión, y con la cámara vos decidís qué grabar. Eso me dijo Fernando, hermano del Champiñón. Luego de esas palabras nunca solté la cámara. Aprovechando el espacio de Barrancópolis, y antes de empezar a hacer unas críticas destructivas de los más recientes videoclips, quiero contarles que la mara de Ediciones del Pensativo, sacó la segunda edición de unos de los libros más deahuevo que he leído (que no han sido muchos por cierto). Se trata de “Los años sucios” del máster Luis Aceituno, la nueva edición contiene dos bonus tracks inéditos. La presentación del libro es en La Antigua el sábado 28 de octubre en la Casa Pensativa (4ta calle oriente #38) la presentación estará a cargo de Gloria Hernández, Ana Cofiño y el maestro Aceituno. Hay que ir, no sean apretados. Pidan jalón en esa página culera de (en Fb).

 

Blu Martínez – Lo que digan

Videoclips más mierdas los que dejó el Mitch. ¡Por la gran puta! Creo que este es el video más feo que se ha hecho este año, pensé que había sido el de Seim (el hijo del pedazo de mierda del presidente), pero no. No conozco a la señorita Blu, se me hace muy tierna, la otra vez por Fb le dije que su video era muy horrible, y pues ella está consiente de lo feíto de su visual musical. No hay mucho qué decir, es feo, horrible, pura mierda, culero, ustedes pueden seguir el listado.

Hot Sugar Mama – On A Row

He estado platicando con el bataquero de la banda, aquellos están interesados en que les haga un video, ya les pasé la idea y fue aprobada, espero que después de mi crítica no me manden a la mierda. Estoy a verga de los videos que se graban en el bosque, no me importa que sea un bosque de España, de Tangamandapio o en el Cerrito del Carmen, ya no más bosque (en videoclips) por favor. Tanta locación y siempre es la misma mierda. Cuando el señor jipi está viendo las fotografías, en ese momento todo podría haberse convertido en escenarios con fotos y el personaje recortado de una foto, ¡pero no!, les pela la verta usar la imaginación, claro, es más barato agarrar una cámara y grabar huecaditas, el video no es feo, pero tampoco es la mera verga de satanás.

Mariana Santiago -Miradas de sal

(Marianita, no te enojés conmigo) A Mariana la conocí en un rodaje al que me mandó a grabar Camila Urrutia (directora del video). Buena onda la chica mexicana. Bueno, hace poco que le hice una crítica a Camila por un video que le hizo a otra banda, me eliminó de sus amigos del Fb, y es que a huevos que no nos gusta que nos critiquen, estamos acostumbrados a ser lameculos entre nosotros, pero nel, la honestidad es primero, luego satanás, luego John Lennon. Otra vez un mercado, lo bueno es que no fue el central. El video es malo, feo, culey. Espero no le hayan cobrado a Mariana. La escena del guitarrista, hubiesen puesto a una señora que vende en el mercado a tocar la lira, eso le hubiera dado un toque bonito, incluyente puesn. En la parte del coro, me hubiera gustado ver a las frutas cantando, hacerles unas boquitas a las manzanas, qué sé yo. No quiero que me manden a matar, así que ya no diré nada.

Master Fad3r – Lose Control

La señorita Bea del Cid, qué belleza por la gran diabla, solo por ella seguí viendo el video, porque esa musiquita geisha si Nelson Mandela. He de decir que me gusta el video, tiene dirección de arte, le hicieron uniformes a los policías, eso ya es merecedor del prestigioso premio El Micodihule, la idea ya la había visto en otro videoclip, no recuerdo ahorita el nombre, me llega eso de que se van contagiando las bailarinas y los bailarines. Aguanta el videíto, es el mejor de todas las anteriores porquerías. Dirigido por José Oliva, por cierto.

Kim Lou – Dreamboy

Este trabajo es como una producción del programa ese de Guatevisión “Viva la mañana”, tiene toda la estética culera positiva, parece que lo dirigió Billy Aguilar. La señorita Kim Lou es nuestra Britney Spears, es toda angelical, virginal, tierna la criatura, ojalá un día de estos le entre Satanás y se rape la shola o haga algo más allá de esa imagen de niña fresa que nos quieren vender. El público objetivo del video son todos esos patojos fresas que solo visitan Cayalá, esos mismos a los que les da miedo venir al centro, a esos que uno les consigue mariguana para sus fiestas. El video es una mierda. Fin.

(Campo Pagado #2)

Para cerrar mi texto, les quiero comentar que junto con Pepe Orozco, vamos a estar presentando un cortometraje que hicimos en un día, sí, en menos de 24 horas estaba grabado, editado y con corrección de color, se llama “La Pasarela”, mi sobrino Alejandro que de cariño le digo Patito fue el protagonista de la mini película. Fuimos invitados por el máster Eduardo Juárez a ser parte de una muestra colectiva que se llama La Puerta Del Cielo, estaremos compartiendo espacio con un montón de mara, así que a los que les critiqué su video, sería un buen lugar para que me vergueen o que me escupan. Ojalá puedan llegar a ver “La Pasarela” puesn. El evento es en la Galeria Atelier (4to nivel Edificio 11/28, 3era avenida 11-28 zona 1) el 2 de noviembre, a partir de las 19:00 horas

P. D. El presidente de Guatemala es un imbécil.

P. D. 2 miren mi dibujito, se llama Don Shilaca

Autor: Ameno Córdova

Me llamo Amenhotep, pero está de la gran puta decir mi nombre por eso me dicen Ameno. Ando tomando fotos porque no tengo nada que hacer en esta vida más que expresar lo que veo, nunca me gustó estudiar y no me importa lo que piensen de mí y ya.

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