Archivo de autor: Sergio E Castañeda

Acerca de Sergio E Castañeda

Nacido en la ciudad de Guatemala por eso del año 1988. Estudiante de Historia fascinado por la exploración e indagación de distintos escenarios y rincones de la existencia. Consciente de que hay que expulsar letras que logren provocar, incomodar o estimular. Vamos a barranquear, pues, para ver qué hay en esas profundidades desconocidas… ¿ah y queso?

La cruda realidad

Tras salir de su trabajo Rolando se dirige con prisa a cambiar su cheque pues ha sido día de pago. Sube a una de esas camionetas que van repletas de gente, aunque para el ayudante del piloto siempre hay espacio…

La peor blasfemia en la que alguien puede caer

Se trataba de gente selecta que afirmaba “amar al albo” aunque se reconocía rápidamente que muchos en realidad eran hinchas de su propia hinchada respondiendo a un sentido de pertenencia y de evasión ante la soledad humana.

El padre Humberto en el altar

Juanito puso algo de resistencia pero no fue suficiente. El niño experimenta un vacío en el estómago, está profundamente desconcertado, no sabe que fue todo aquello que sucedió tan rápido y que marcará su porvenir.

El placer culposo de un hombre serio

Finalmente cierran trato, ella se sube al auto. Es alta, morena, fuerte, con un exagerado y penetrante perfume que en otro momento hubiese ofendido a Armando, o a cualquier alto ejecutivo de la empresa, pero no ahora, al contrario; lo excita en serio.

¡Vamos donde las putas!

Escuchás la frase y se te despiertan todo tipo de emociones. En lo que a mí respecta, nunca he sido un aficionado de esos rincones oscuros.

Pactos de amor sobre un puente

Los lunes marcan la vuelta a una cotidianeidad desoladora y convulsa para millones de personas en esta ciudad. Intentar sobrevivirlos como mejor se pueda es lo que corresponde.

Así son mis días

Aquél barrio puede describirse como un lugar mítico, urbano y metanfetaminoso. Quienes lo habitan deben atenerse a sus códigos. Allí se goza y se sufre a la vez. Se despierta de madrugada, uno procura guardarse temprano y acostarse tarde…

¡Vamos donde las putas!

He ido muchas veces a diversos puteros, lo reconozco sin ningún tipo de remordimiento ni culpa. Ir a los burdeles no siempre significa ir a pagar por sexo o a tocar a alguna chica. Muchas veces es la parada necia tras una noche de mucho guaro y una ciudad con ley seca…