Categoría: Narrativa

Las historias más engasadas de las mentes más perturbadas de la urbe.

¡Tirar las tortillas es el hit!

Hoy en día vivo fuera de la ciudad y la tortillería más cercana queda a un kilómetro de mi casa, así que hace varios meses atrás comencé a tirar las tortillas en el comal.

El placer culposo de un hombre serio

Finalmente cierran trato, ella se sube al auto. Es alta, morena, fuerte, con un exagerado y penetrante perfume que en otro momento hubiese ofendido a Armando, o a cualquier alto ejecutivo de la empresa, pero no ahora, al contrario; lo excita en serio.

Siempre hay espacio para un helado

Mi papá me hacia caminar largos trayectos alternando las calles de la ciudad del futuro, decía que era la única forma que podía conocer el lugar y que cuando me tocara andar solo no me agarraran de mula.

Me voy de culo

La cafetería queda en silencio. Ahora todos los comensales voltean a ver con mucho asombro, con el tenedor sostenido en el espacio a centímetros de su boca…

¿Con quién habla Oliver..?

¿Será que se va quedar mucho tiempo? Así puedo jugar con sus carritos le dije a mi mamá, ella arrugó la frente y me dijo que no le tocara sus juguetes a mi nuevo hermano.

El olvido no fue suficiente

Luego de un “pequeño retraso” de casi 20 años, Editorial Cultura hizo honor a la palabra e hizo que un nuevo libro de Ana María Rodas viera la luz…

¡Qué pue, vos verga!

Este es el saludo tradicional entre los hombres varones [sic] de San Antonio Huista; municipio más o menos fronterizo felizmente católico-apostólico-romano.

No le echen la culpa al trago

Hay quienes necesitan una ayuda adicional para liberarse de los prejuicios y en algunos casos ese plus proviene de sustancias ilícitas, del alcohol o de algunas amistades.

Pactos de amor sobre un puente

Los lunes marcan la vuelta a una cotidianeidad desoladora y convulsa para millones de personas en esta ciudad. Intentar sobrevivirlos como mejor se pueda es lo que corresponde.

¡Pusiste música en inglés!

Raúl se queda callado. Ahora él podría llorar y ella se sentiría estúpida. Los dos podrían llorar y sentirse estúpidos. Luego recordarían los primeros años e intentarían explicarse la derrota, las derrotas personales, de pareja, de la izquierda, del país, del universo…

Transmutaciones

El borracho que dejé en el parque San Sebastián en 1997, ese que veía pasar los días viendo el sol colarse entre las hojas, pegando sus rayos sobre el concreto al que nunca le sale costra.