Cazadores de crímenes, un documental que apesta

Apesta a muerte e impunidad, ese olor tan común en Guatemala; el documental te arrincona desde los primeros minutos, te amarra un nudo ciego en la faringe, en la conciencia, en la memoria colectiva.

Los guatemaltecos y guatemaltecas no comprenden, no quieren comprender, qué son y para qué sirven los Derechos Humanos, durante el documental se registran tres casos en diferentes partes del mundo de graves violaciones a los Derechos Humanos, delitos de lesa humanidad y cómo una organización suiza se interesa por denunciar a sus perpetradores que se refugian en Europa.

No se equivoquen, no es un panfleto. Tampoco un discurso audiovisual sobre los malos y los buenos; este es un filme que devela la relación entre justicia e impunidad, entre quienes agreden a la población, el miedo y terror que generan a quienes sobreviven y a quienes procuran justicia.

 

Vamos a darle una vuelta al mundo

Los crímenes de guerra que la humanidad ha soportado en la pantalla parecen lejanos, remotos, un dolor ajeno que apenas logra hacernos sentir incómodos cuando en la pantalla se muestran imágenes del genocidio africano, de la limpieza racial en Bosnia, pero de pronto aparecen imágenes de la ciudad de Guatemala, los datos, las cifras, la muerte y el odio te propinan un desconcertante morongazo de realidad.

Las ejecuciones extrajudiciales de siete reos ocurridas en 2006 en la cárcel Pavón fueron acompañadas muy de cerca por altos funcionarios del gobierno de Berger.

Las más altas autoridades del Ministerio de Gobernación durante el periodo presidencial de Oscar Berger, aparecen en la pantalla. Las noticias en francés hablan de ejecuciones extrajudiciales y limpieza social.

Algunos datos de este conocido caso no han sido públicos, el documental los trae a la pantalla y nos cuenta las peripecias de la investigación, el testigo clave, sus declaraciones y otra vez el terror, la muerte y la impunidad como una espiral de serpientes que se hartan entre sí. Pero además de eso la valentía y la entrega de defensores de Derechos Humanos que no se detienen ante el miedo y las amenazas; no paran, no se cansan, no se detienen por hacer lo que creen correcto.

Ya sea en Ruanda, en Medellín, en Ginebra o en ciudad de Guatemala, quienes matan y asesinan para conservar privilegios y mantener “el orden establecido”, tienen la misma cara, el mismo uniforme, las mismas gafas, las mismas armas, el mismo odio.

Erwin Sperisen, el ex jefe de la Policía Nacional Civil de Guatemala entre 2004 y 2007.

 

Para ver hay que mirar

Cazadores de crímenes te va a impactar, si sos desinformado/desinformada, te van impactar los datos, las verdades. Si sos una persona informada, le vas a poner rostro a quienes han decidido cazar criminales, sin armas, sin violencia, con la ley.

La violación de los Derechos Humanos desde la guerra de los 36 años ha sido sistemática, estructurada y premeditada; además han convencido a millones de guatemaltecos y guatemaltecas que los Derechos Humanos son el problema. Y la gente no se sonroja al afirmarlo.

Cazadores de crímenes, si querés, te puede explicar y allanar el camino para que viendo, vayás mirando qué son, de qué están hechos, para qué sirven y porqué son importantes para vos y tu familia, los Derechos Humanos.

Vamos al cine, vamos a la muestra porque para ver hay que mirar.

 

Proyección

Domingo 5 de mayo a partir de las 16:00 horas en el Teatro de Bellas Artes (Avenida Elena 14-75, zona 1 ciudad de Guatemala). Tres boletos por persona una hora antes en las taquillas. Donación Q20

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