En los tiempos de mi general ya los hubieran fusilado

In lis timpis di mi giniril…

Cuántas veces hemos escuchado a más de alguien decir esa frase? O bien la de en los tiempos de mi general no había delincuencia.

Antes de seguir con esta notona, vamos a diuna vez poner en claro que el único general, bueno no, a los únicos “personajes” militares que su servidor reconoce y respeta son los siguientes:

  • Al que canta “Rica y apretadita” (¡Ahuevos papá!)

Y desde luego…

  • Al Capitán Crunch.

Bueno, habiendo sacado eso de mi pecho, continuemos. En la recta final del año surgieron algunas noticias alrededor de la Procuraduría de los Derechos Humanos (PDH). Estas noticias iban desde:

 

La revocación de un amparo

Que afecta directamente el presupuesto asignado a la misma PDH, y básicamente eso los pone a ellos en un embrollo y a nosotros los ciudadanos también, porque existe la posibilidad de que la procuraduría entre en una suspensión de labores.

Ya de por sí, en Guatemala es difícil operar un ministerio, con los montos asignados en el presupuesto, pero recibir una desagradable noticia en donde te digan que te van a quitar varas pues indudablemente es aún más difícil. (Si no me creen vean en el archivo de notas de mi autoría, la que escribí acerca de la compra del ungido de los aviones Pampa; ahí explico un poquito.)

Pero pongamos ese rollo en un nivel micro para que todos estemos en el mismo sentir (¡Aleluuuuuuuuuuusha!); si usted trabaja en el call center <por dar un ejemplo> y gana 5 mil varitas y de repente le dicen que a partir del fin de octubre y por lo que queda del año ya no le van a pagar ese billete, sino que le van a pagar nada mas 3 mil quinientos, pues ahuevos que no les cuadraría. No aceptarían esa oferta así por así ¿Vaa? Ahí ya están descuadrados, ya les movieron todo el presupuesto y ya así no está de ahuevo la cosa.

Hay que ver si alcanza o no alcanza y todo el rollo. Puta, la cosa es que ustedes inicialmente empezaron a trabajar ahí porque les prometieron el salario de 5 mil vergas y eso estaban ganando; y ahorita a fin de mes se pusieron con babosadas los de la empresa y les quieren pagar menos.

Va, pues esa onda es lo que está pasando a grosso modo en la PDH. Les quitaron presupuesto y no les quitaron 100 o 500 tablas. Y todo eso complica el asunto cerotes.

Qué lástima que el PDH no es Neto Bran, porque ese cuate sí tiene sus finanzas en la Muni super de ahuevo que hasta jugadores internacionales con sueldos de 3 mil dólares mensuales contrató para reforzar al club chicharronero ¡Y! cuando no le alcanza o se le traban las carretas a la Muni, el mismo pone de su pisto. ¡Chi-la-mieeeeersh!

 

El pago de un resarcimiento

Los net centers no perdieron el tiempo en hacer viral una noticia en donde la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) fallaba en contra del Estado de Guatemala, obligándole a pagar 10 mil dólares americanos a la familia de dos personas condenadas por la violación de una niña. No voy a entrar en detalles de la noticia original de la violación ya que considero que el morbo no permitiría que el objetivo final de esta nota se cumpla; peeeeeeero… el vergueo estuvo en que la gente empezó a crucificar a la PDH y al señor procurador en las redes sociales rápidamente compartiendo las varias publicaciones de diferentes páginas que me hacen dudar seriamente de su procedencia.

El problema: se creó tremenda desinformación y me atrevo a decir un odio hacia la PDH, un odio que ha menguado por mucho tiempo pero que en realidad no es nada más que ignorancia.

La mayoría de los comentarios eran los clásicos “otra vez van los derechos humanos defendiendo criminales, pobrecita esta niña, el procurador no sirve para nada solo para defender criminales, etc., etc., etcétera.

Si la gente hubiera hecho su tarea, si quizás se hubiera detenido un momento para analizar la noticia que estaba leyendo, si talvez pudieras comprender, que no sé cómo expresarme bien…. Ahh puta, perdón esa es una canción de OV7, me dejé llevar.

Bueno, si la gente fuera igual de pilas para pensar como lo es para chingar, se hubieran dado cuenta que la actual administración de la PDH nada tiene que ver ahí, el caso ya se venía cuajando desde hace tiempo, no es la primera vez que el Estado de Guatemala tiene que pagar un resarcimiento a una persona acusada de un delito.

Argumentos tipo “la PDH solo defiende a criminales” son evidencia irrefutable de la ignorancia que tiene la gente con respecto a qué son en realidad los derechos humanos, y quizá el problema se acrecienta debido al nombre derechos “humanos” pero en esta misma nota expando más adelante a lo que me refiero con estas dos premisas.  Así que no le cambien al canal, pónganse cómodos y sobre todo abran su mente para que puedan entender este escrito.

Fotografía de Fernando Chuy

El déficit presupuestario para la seguridad alimentaria

Para el presupuesto 2020 los diputados habían propuesto recortar el monto asignado a la seguridad alimentaria en 27.7 millones de quetzales, y como es de suponer el Ministerio de Defensa tenía asignado un generoso monto de 200 millones para la compra de armamento.

El Ombudsman (o el procu) se pronunció respecto a esta decisión e instó a los congresistas a que revisaran las asignaciones y que NO aprobaran esa reducción al presupuesto por parte del Ministerio de Finanzas.

La seguridad alimentaria es la encargada de disminuir la mortalidad infantil y la desnutrición crónica; cabe recalcar que el actual gobierno ha sido incapaz de disminuir la desnutrición crónica y Guatemala sigue teniendo la tasa más alta de Latinoamérica.

Fotografía de Linda Forsell

Nota: El plazo de aprobación para el presupuesto anual del Estado vence el 30 de noviembre de cada año. El presupuesto 2020 no se aprobó por parte de los congresistas en el tiempo acordado simplemente porque no se pusieron de acuerdo, o porque le quieren hacer difícil el inicio al gobierno de Giammattei, a saber, podría haber muchas razones.

 

¿Entonces ganó la seguridad alimentaria?

Pues sí y no, la verdad es que los guatemaltecos perdemos mucho cuando no se aprueba un presupuesto lo que se traduce en otros embrollos que se darán a conocer a principios del año próximo.

Lo que tienen en común estas noticias (al igual que la mayoría de las noticias con tintes políticos) es que vienen a caer en un momento inoportunamente oportuno. ¿Ah puta, cómo así vos Arjona? Jajajá, sí me salió estilo Arjona esa frase ¿vaa? chish… va sin tanta paja y sin tanto adorno, no es de extrañarse que esa noticia caiga ahorita.

Y ahorita les explico el por qué…

 

¿Qué onda con los derechos humanos, es en realidad un problema la PDH y su actual administración?

Jordan “Amparito” Rodas es un enemigo acérrimo del gobierno de Jimmy Morales. (En realidad me disculpo con el señor por haberle dicho ese su apodo. Solo lo escribo para darle más carácter a mi nota, pero me parece de ahuevo el señor porque salió en una foto con una procesión de una cuca (jijiji, jojojo, jejeje).

Este cuas del PDH se volvió enemigo del gobierno de Jimmy Morales y del Congreso de la República cuando decidió apostarle abiertamente a la lucha contra la corrupción y la impunidad. Y si usted ha estado viviendo bajo una piedra como Patricio Estrella y no está enterado de los temas de coyuntura nacional pues le cuento que el gobierno de Jimmy Morales y el Congreso de la Republica son pro-corrupción y pro-impunidad.

Fotografía de Lalo Landa

 Mjm, aunque usted no lo crea. Le voy a dar unos segundos para procesar esa información que le cayó como un balde de agua fría. Bueno, entonces ahí ya son enemics y no amics. Y desde esa confesión de amor por la CICIG. al procurador le ha llovido críticas por toooooodos lados.

Una breve recopilación de sus enemics y criticas van desde Rodrigo Polo que se puso a “debatir” un día con él (cuando Jordán Rodas le dijo a Polo que él sabía lo mismo de computación que Polo de leyes, o sea nada), Linares Beltranena, Giordano y varios otros diputados que lo quieren destituir (no pudieron porque no llegaron al quorum) porque simple y sencillamente el señor le apuesta abiertamente a la lucha contra la corrupción y la impunidad en Guatemala. En fin, a este doncito no lo quieren y se la están haciendo cansada aludiendo cosas como que este señor nada más quiere meter la agenda ideológica de la ONU y que la ONU y su agenda chish, y los gays y los abortos y ya ni saben qué inventarse.

Por favor muchá, hasta al nuevo cardenal quieren zafar de su puesto. Yo no soy religioso porque no voy a ninguna iglesia, pero un diputado hasta una carta le mandó al papa en donde le puso:

Si continúa el sacerdote Ramazzini en este puesto alienaran a más católicos y tomará más preponderancia la competencia, que son las iglesias evangélicas.

Jajajá, ¿La competencia que son las iglesias evangélicas? ¿Ustedes creen que la iglesia católica es competencia para Cash Luna?  ¿Acaso las iglesias católicas tienen noches de gloria, ilumination fests? Ellos tienen las procesiones, pero los evangélicos contraatacan con sus retiros de verano. (También se los dije en una mi nota que la única fecha que no se han disputado ninguna iglesia y la están cagando al no hacerlo es la del 7 de diciembre)

Pero ya es hora y les voy a contestar la pregunta que puse de subtítulo… 

Sí es un problema la actual administración de la PDH: para las personas que están en el espectro opuesto de la lucha contra la corrupción y la impunidad. Ojo al dato, los quiero vivos para que me capten lo que les voy a decir. Yo puse “la actual administración de la PDH” yo NO puse los derechos humanos.

Porque es la verdad, los derechos humanos y la PDH no son un problema. El problema para los malos (así les voy a llamar) es Jordán Rodas, la administración. Ellos tienen un serio problema con el procurador. Y están utilizando tácticas completamente reprochables para arremeter no solo contra el procurador, sino contra la institución y más alarmante contra los Derechos Humanos.

No me digan que estoy exagerando, pero esta gente (los malos) en su afán de “ganar” en su lucha ideológica, están manchando todo el concepto y minimizando la importancia de los human rights en el país. Ya le dijeron adiós a la CICIG y lo que queda ahora es destruir a los aliados de esta última. Y eso está jodidamente mal, y les voy a explicar por qué.

¡Ay! es que los Derechos Humanos solo sirven para defender a los delincuentes.

Bueno, espero que hayan desayunado bien, (o almorzado, o cenado) porque ahorita le vamos a entrar con Tokio. Los voy a educar mis amores porque quiero que sean ¡hombres y mujeres pilas!

Quiero que cuando ustedes terminen de leer esta parte piensen en aquel ¡programón!

No, el de arriba, sino que este:

El profesor Rubén Alfonso Ramírez

 

Miren, para la mara que dice que los DERECHOS HUMANOS solo sirven para proteger a los delincuentes, pues… déjenlos. Todos tenemos derecho a tener una opinión. Como leí por ahí. Tener una opinión política es como tener genitales. Está bien tenerlos y está bien estar orgulloso de los mismos, pero no los saquen en público y no traten de sometérselos (imponer por la fuerza) a los demás.

Todos tenemos nuestra opinión, pero qué hacer cuando nuestra opinión no es correcta o la más adecuada y ¿cómo darnos cuenta? Pero más importante, cómo decirle a esa mara mula que lo que está diciendo es una reverenda idiotez y que por el amor de Jesusito o lo que más quieran en la vida se eduquen y no vuelvan a decir una estupidez así.

Acá les va una lista de argumentos que pueden utilizar para refutarle a esa mara mulita sus brillantes comentarios.

Es importantísimo mencionar que estos argumentos son algunos extractos de un ensayo titulado Derechos Humanos y Criminalidad escrito por el abogado, criminólogo y escritor mexicano Rafael Ruiz Harrell y adicionalmente una que otra explicación o expansión de cada uno con palabras y ejemplos más coloquiales por parte de su servilleta Yon Yeico.

 

Nuevamente les propongo: abran su mente, lean, analicen y pongan atención.

 

Tener penas más fuertes (o sea quitarle los Derechos Humanos) para los delincuentes, no se traduce en reducir la criminalidad. <No funciona así bebecitos brrsss.>

¿Y por qué no funciona así esa onda? Pues por dos razones:

La delincuencia no es un acto individual. Es un fenómeno social. La delincuencia no surge de la nada ni se debe, tampoco, a un defecto genético o a una maldad propia del delincuente, sino que es el resultado directo e inevitable de ciertas condiciones sociales que quizá nos sea posible descubrir. (Falta de empleo, desigualdad económica, abusos, etc.)

 

Ay vos, pero eso de las condiciones sociales son pajas, trabajo hay lo que pasa que la mara es huevona. El que quiere superarse lo puede hacer sin necesidad de robar.

Fotografía de Fernando Chuy

Mmm, ahí hay mucha tela que cortar. Personalmente no creo que hayan entendido el primer argumento, pero voy a tratar de explicar otra vez.

Miren muchá, ¿Alguna vez han pasado un día entero sin comer? Cuando uno aguanta hambre a veces uno se pone hasta malhumorado, te da dolor de cabeza, se le baja el azúcar, qué sé yo, varias cosas.

Pero no quiero que piensen en pasar un día sin comer porque tuvieron que ir a hacer mandados y estuvieron muy ocupados y se les fue la onda, imagínense que no pudieron comer porque no tenían dinero, ni víveres, nada para llevarse a la boca. ¿No?, ¿Muy extremo el ejemplo?

Vaa, qué han hecho cuando les viene la fecha de pago de la tarjeta y no hay varas, se dieron cuenta que gastaron un vergo y que no hay para pagar, en serio no tienen para pagar y ya deben varios meses porque no han conseguido chance y les ha tocado usar la tarjeta.

¿Cuántos meses les ha pasado eso 3, 6, 9? (Hagan de caso que no tienen carro y ni pueden trabajar de Uber.)

Va a llegar un punto en cualquiera de las dos situaciones hipotéticas en donde van a perder la cordura, más si tienen gente que depende de ustedes. Van a sentir horrible que la sociedad no les pase balón. Piensen en la última película del Guasón pues.

Las garantías procesales (o sea los Derechos Humanos) fijan, sin duda, límites y condiciones a la acción represiva de las autoridades, pero no para defender a los sospechosos de haber cometido un crimen, sino para defendernos a todos nosotros, a los ciudadanos, a los gobernados, de los excesos, arbitrariedades y violencias en que con tanta y tan lamentable frecuencia incurren los encargados del orden. Violar estos derechos humanos también aumenta la delincuencia y, por desgracia, la de la peor especie: la que cometen quienes dicen estar luchando contra ella. (O sea lo que está haciendo esta gente mala es esto cabal)

Acá en este punto deberían de entender por qué fue que el Estado de Guatemala ha tenido que pagar resarcimientos peeeero para entender mejor este fragmento, pregúntenles a sus papás, a sus tíos, a sus abuelos cómo era vivir en Guatemala en el tiempo de la guerrilla. Si les contestan “in lis tiempis di mi giniril” mejor dense la vuelta y no les pregunten nada.

 

A mi papá lo metieron a la cárcel por más de 18 días porque llevaba un trifoliar de la USAC en su carro.

Un simple trifoliar.

Lo pararon en un retén en el periférico y como tenía eso en la guantera lo metieron a la cárcel y lo acusaron de ser guerrillero. Mi papa afortunadamente no corrió con la misma suerte de otras personas a quienes golpearon, torturaron, asesinaron y desaparecieron por ser estudiantes universitarios. Gracias a un mi tío y a un cuate de mi papá que ya se había graduado de abogado (y gracias a otro reo que entrenó a mi papá para que pudiera decir su testimonio) lo lograron sacar sano y salvo.

En esa época valía más el “testimonio oral” del que ostentaba el fusil poder. Hay mucha desinformación sobre lo que se vivió en Guatemala durante esa época. Nos han lavado el coco, de eso no se habla en los colegios y mucho menos en las escuelas, es algo que se ha intentado borrar de la memoria de la sociedad, y de verdad tenemos que reconocer que las atrocidades que han sucedido no deberían pasar nuevamente.

¿Ustedes creen que en los tiempos de Ríos Montt la mara hubiera podido hacer su marcha de la diversidad sexual? Ahí mismo en la sexta avenida los hubieran fusilado a todos por “anormales”

Fotografía de Fernando Chuy

Si aún no me han cachado esta onda, hablemos entonces del “mal nombre”

Pongámonos un poco más analíticos, quizás sea prudente el decir que hay un “mal nombramiento” que produce esa confusión de que los Derechos Humanos no son para todos.

La gente cuando escucha la palabra Derechos Humanos piensa automáticamente en aquellas cosas que son intrínsecamente propias de la naturaleza humana. O sea que como nacemos humanos y vivimos en una sociedad humana, son estos mismos derechos humanos los que nos permiten vivir como humanos y que nos diferencian de los animales.

Entonces aquellos que deciden transgredir esta manera “humana” de vivir y escogen una manera más cruda de vida como los delincuentes, simplemente NO se merecen tener esos derechos porque ellos ya no son “humanos” son bestias, animales. (pero hasta los animales también tienen derechos) 

Se las voy a barajear más despacio y les diré que los derechos humanos no se nos dan solo porque somos hombres y mujeres y ya. Los derechos humanos forman parte del orden jurídico positivo y es la ley la que los otorga -no una hipotética “naturaleza humana”-, al momento de hacer mención de que estos derechos los otorga la ley, damos paso a una mención importante: su origen es histórico: nacieron de las necesidades y casi siempre en oposición, en rebeldía incluso, al gobierno del Estado.

Habiendo dicho eso, quizá sería mejor llamarlos “Derechos Sociales” porque tenemos el derecho a la educación, la asistencia a la invalidez y a la vejez, y algunos aspectos de la larga lucha de la mujer por su igualdad. El decir que alguien no debería de tener derechos es simplemente quitarle la responsabilidad al Estado de proveer los mismos en primer lugar.

Los Derechos Humanos no son meros ideales. Son deberes de gobierno. Son obligaciones que los gobernados tienen derecho a exigir de sus gobernantes.  Negar su origen histórico y reducirlos a vagas pretensiones es, por otra parte, un camino muy eficaz para alentar la idea de que los derechos humanos son concesiones o dádivas que las autoridades le otorgan a la población por mera generosidad. Por supuesto no es así: son obligaciones jurídicas consagradas en la ley.

 

¿Cuál es el valor de la justicia? ¡En serio muchá! ¿El valor de la justicia es eliminar, minimizar, restarle importancia a los derechos humanos?

Fotografía de Fernando Chuy

Va, si todavía no les ha entrado en su cabecita, voy otra vez con otra explicación. ¿Por qué es el Estado el que tiene que velar por el cumplimiento de los Derechos Humanos? Porque así lo dice la Constitución, es su responsabilidad, así de sencillo.

Miren pues, pensemos en quiénes son los delincuentes. Bueno, hagamos esa pregunta un poco más específica ¿Quiénes son los estereotipos más propensos a delinquir?

¿Los pobres?

Bueno, entonces a ese grupo de personas de una vez quitémosle los derechos porque igual van a delinquir, son propensos, son delincuentes de por sí, no se los demos. Igual los van a desaprovechar, mejor démoselos a los que no son pobres.

Esa es solo una manera muy tonta de quitarle al Estado la responsabilidad y eso solo generaría más desigualdad y más delincuencia. Lo que se pretende negar es que en muchos casos los Derechos Humanos son correlativos de obligaciones a cargo del gobierno del Estado. Y esto es lo que la gente mala quiere hacer al manchar la imagen del procurador y de la PDH. Nos quieren agarrar de majes y quieren zafarse de sus responsabilidades. Porque sí, el ejecutivo, el legislativo y el judicial tienen responsabilidades para con nosotros los guatemaltecos.

Además, estereotipar a los delincuentes en un grupo social no es válido porque recordemos que también hay delincuentes de “cuello blanco” ¿O acaso Pérez Molina, Baldetti, la junta directiva del IGSS y Sinibaldi, no son delincuentes?

Lo que alienta el crimen es el incumplimiento o la violación de los Derechos Humanos, no su defensa. La delincuencia aumenta en una medida proporcional al grado en que el gobierno viola o descuida los derechos que tienen los gobernados.

La primera y fundamental causa social del crimen está en la violación a los derechos humanos. Para decirlo con simpleza: la criminalidad surge, sobre todo, del mal gobierno. Si no me creen vean lo que está pasando en Chile.

¡Ay! vos, pero es que en serio en los tiempos de Ríos Montt no había mareritos ni extorsiones.

Pero sí había sanguinarios militares corruptos y poderes paralelos al Estado que son los que están ahora en el poder y han saqueado las arcas del Estado desde los tiempos de la abuelita Shoshis.

¿Entonces?  ¿Vamos a dejar que nos sigan dando atol con el dedo?

Les dejo el link del ensayo y aprovecho para decirles que a Nayib Bukele no lo hace ser un presidente “cool” el también decir que los delincuentes no merecen Derechos Humanos. Miren a OPM con su discurso de mano dura contra la delincuencia y bien que terminó siendo un gran delincuentón y ahí si todos gritamos en la Plaza que se fuera al bote.

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