La Llorona: Un caballo de troya en tiempos de coronavirus

Cuando la película terminó, quienes estaban en el cine – el cual estaba casi lleno- se quedaron sentados en su lugar por algunos minutos sin moverse. Seguido, una voz en la fila de atrás dice: Estas películas solo crean más resentimientos por lo que pasó. No podría estar más en desacuerdo…

La Llorona de Jayro Bustamente se encuentra en la cartelera de las salas de cine de Guatemala.

Con una genial dirección, guion, un trabajo de sonido tensamente impresionante y una fotografía sutil, Jayro Bustamante logra atrapar y no soltar tu atención. Las actuaciones aportan mucho también. María Mercedes Coroy se roba el show en cada escena en la que aparece, María Telón con su lúcida presencia da el balance y Margarita Kenéfic desarrolla muy bien su personaje, este tiene el mejor arco narrativo de la película.

María Mercedes Coroy y María Telón, actrices guatemaltecas.

Estos esfuerzos artísticos, que en verdad son pocos los que suceden a este nivel, siguen siendo muy importantes. La película tiene algo que me parece muy importante. Esta no representa a nadie como un total villano. Nos cuenta con gran destreza que cosas como el racismo y demás manifestaciones de discriminación, son ejercicios que simplemente carecen de empatía. Ejercer la empatía nos aleja de seguir dividiéndonos en espectros políticos unidimensionales y nos acerca a nuestra humanidad. Al ponerle la tachuela al peso de nuestras circunstancias y del momento y el lugar en el que nos tocó crecer y vivir, podemos abrirnos a territorios en donde puede ser posible reestructurar nuestra perspectiva del contexto en el que vivimos. Esta película es una entretenida forma de dejarse impactar y refrescar la forma en que se nos ha contado esta historia. Dejando claro que quien merece una lección, la recibirá.

Sea la estrategia del director o no, esta película es un tipo de caballo de troya. Le habla a un público más amplio.  No a los mismos de siempre. Esto para dar un mensaje contundente y hasta universal.

La Llorona utiliza de manera simple pero efectiva una famosa leyenda regional para tratar temas como la culpa, la consciencia y la justicia en un punto histórico bastante reciente. Me gusta mucho la intención y el enfoque de crear historias que son cercanas. Que hablan del impacto de las atrocidades del pasado, pero con una mirada actual, con la que me puedo identificar y ver posibilidades para el futuro.

¡Que alegre ver proyectos de tan alta calidad hechos tan cerquita!

Qué refrescante ver buenas licas con historias tan cercanas. Que buscan, si no reconciliar por completo, por lo menos seguir procesando lo que heredamos.

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