Los narcos, la violencia y el hágale parce

¡Hágale parce, no sea berraco!

Toooooooooodos hemos oído a más de algún cuate o cuata (si no es que a nosotros mismos) hablar así después de haber visto la serie de Narcos en Netflix o cualquier otra de las múltiples telenovelas que versan sobre el narcotráfico.

Hollywood ha hecho del tema narco algo sumamente atractivo de ver en la tele. Pero me pregunto ¿Qué es lo que hace que nos dejemos seducir por este tipo de espectáculo? ¿Es el tema en sí? ¿Las mujeres, el pisto, la violencia, el poder o la fantasía hecha realidad?

No les voy a mentir, yo sí me disparé todas las temporadas de Narcos en Netflix, la parte en Colombia y los episodios de México, la verdad que por puro morbo. No tengo problemas con las drogas ni con la mara que las consume, esto no es un sermón para ustedes (o quizá sí) lo que sí me genera un conflicto interno es que en serio, lo venden como algo muy de ahuevo ¿O será que estoy exagerando?

Fotografía de Fernando Chuy

 

Las drogas no son malas, lo malo es la violencia sistemática que generan

La violencia no siempre es fácil de identificar, a veces la tenemos muy normalizada y, bajo ciertas formas de expresarse, puede pasar desapercibida o tomada como algo que «era de esperar», algo normal.

Nuestro Diario la normaliza, un montón de espacios y personas también. Vivimos en un país sumamente violento, pero parece no importarnos, hay violencia a toda hora y francamente es muy fácil de consumir. Todos hemos experimentado la violencia en cualquiera de sus múltiples y grotescas formas: Económica, psicológica, física, sexual, etcétera. Pero ¿Alguna vez hemos analizado de dónde puede provenir esta violencia? O si nos ponemos más ambiciosos todavía, preguntarnos ¿Por qué es que estamos tan acostumbrados a dejar pasar como si nada tanta violencia?

Se requiere hacer un ejercicio bastante completo para responder esas dos preguntas, uno que abarque numerosos aspectos de deconstrucción social, personal, históricos, antropológicos, económicos, psicológicos y políticos. Y probablemente nos toparíamos en el proceso con más preguntas que respuestas, pero al final ¿Cuáles podrían ser las soluciones o salidas a todo esto?

Fotografía de Fernando Chuy

¿Seguir prohibiendo las drogas o despenalizarlas?

Despenalizarlas pues es un tema complejo; prohibir algo puede resultar ingenuo, lo mejor es llevar a la mara a cierto nivel de educación para que puedan ser capaces de tomar una decisión bien informados.

En conclusión, no vean Narcos, o mírenla, pero no sean tan mulas de hablar con ese acento, no consuman drogas o cuando vayan al point a comprarlas, piensen en toda la violencia que generó lo que se van a meter. Piensen un cacho más en por qué la mara decidió unirse a la masiva caravana de migrantes o bien por qué los puteros, ah perdón las barras shows y los clubes para caballeros operan con tanta impunidad.

La verdad que estaría chilero hacer el ejercicio, ¿Qué piensan? Me gustaría leer sus comentarios al respecto. ¡Comenten no sean chiveados!

 

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