Macabro: Una brutal y delicada máquina de death metal

Le doy play al reproductor y empieza a sonar el más puro y sabroso death metal, estamos en el 2020 y esta música que se inventó allá por 1985 sigue sorprendiendo y agradando mis sentidos.

Me gustan las clásicas grabaciones de Obituary, Possesed, Death, pero las bandas que persisten en este género tan filoso, trepidante y violento han publicado nuevas producciones y se han encargado de mantener vivo y con el mismo sabor a violencia, a sangre que tanto nos gusta en el metal.

 

Una producción bien cuidada

El caso de Macabro, una banda guatemalteca de death metal que a mi consideración tiene una de las mejores producciones del metal en los años recientes, tanto por el sonido como la calidad del producto físico: el case, el arte que acompaña el disco, la impresión, en fin, un material de mucha calidad.

Macabro suena como una delicada y moderna máquina de aniquilación, riffs y solos de mucha calidad técnica, una batería contundente, bien ejecutada que suena como la mismísima antesala al infierno, para aderezar todo ello, las voces guturales son de alto nivel, a pesar de ser densas y oscuras son perfectamente entendibles y la canción se disfruta mucho más cuando podés entender lo que dice la letra. Macabro se voló la barda con su full length que incluye “Rituales de Antropocidio” del 2015 y las nuevas producciones tituladas homónimamente Macabro.  

Allan Rodríguez, Julio Vargas y Esteban Carrillo forman este power trío de death metal que en su música tiene referencias de la vieja escuela como de las más recientes producciones, incluso en algunas de sus rolas se nota la influencia del brutal death metal que tanto nos gusta a los seguidores de la música extrema. 

El death metal surge del trash metal, se distingue y caracteriza por los cambios de tempo, por las voces guturales, por las distorsiones en las guitarras y bajos, por el ritmo trepidante, por sus letras violentas y sangrientas, a principios de los 80 cuando el heavy metal reinaba en el mundo del rock habían bandas que desde el anonimato hacían trash metal, y de allí surgieron unos genios insatisfechos que le dieron otra forma, otro ritmo al trash lo que se convirtió en el poderoso death metal que hoy disfrutamos; entre sus formadores podemos mencionar a Chuck Snider de Death y Jeff Becerra de Possesed, pero antes de ellos existió Terminal Death, los ninguneados formadores del Death Metal.

Esa historia nos sirve para apreciar de mejor manera la producción de Macabro, que arranca con “Apotemnofilia”, una brillante introducción para todo el disco que es denso y poderoso, el riff de introducción de “Apotemnofilia” acompasado con la batería es el portal de inicio para una gran rola, Allan muestra lo que su voz es capaz de hacer, desde el inicio se asegura que le pongás atención. “Amanecí con un trastorno pensando en magullar” una rola representativa del Death metal, la pura pudrición.

 

La intensión de reventar oídos y aplastar cráneos

Imagínense la tremenda posibilidad de encontrarse con otros desquiciados que quieren hacer  exactamente la misma música pútrida y apestosa, que logren conectar sus neuronas y sus deseos de delinquir para crear un disco de Death Metal que además de tener calidad musical tiene la intención de reventar oídos y aplastar cráneos, eso sucedió con Macabro que desde la ciudad de Guatemala lanzan estos “Rituales de Antropocidio” que sin duda quedará en la historia del metal guatemalteco como uno de sus estandartes.

De mis favoritas, menciono “El Suicidio del Sacerdote”, una rolita con una estructura clásica del Death Metal, una letra simple y que sin narrar detalles te cuenta una historia oscura de un personaje que ni aparece en la rola pero que lo imaginás, un personaje atormentado que busca la muerte y la encuentra, no sin antes expiar con tormento su retorcido existir. De la misma manera “Expiación por Sangre”, una rola instrumental con espectaculares solos de guitarra y demoledoras percusiones, los riffs veloces y técnicos, otra gran joya en este disco que no tiene desperdicio.

Las producciones guatemaltecas de metal cada vez tienen mayor calidad, hay profesionales que brindan todo su conocimiento al metal, es el caso del ingeniero de sonido de esta producción, Carlos Centeno que demuestra aquí su calidad y profesionalismo, el full lenght incluye el demo rituales de Antropocidio que fue grabado en el Estudio 420 de Richard Padilla; además el diseño de portada, el logo, el trabajo fotográfico, se agradece ésta buena producción a Macabro, a esos tres desquiciados que nos regalaron buen talegueo Death Metalero.

¡Salud!