Metal: ni machismis ni feminismis

Tengo más de 35 años de escuchar metal, me gusta en todas sus variantes: thrash, death, black metal… especialmente el grindcore y el power violence. Mientras más salvajes y brutales suenen las bandas, más agradecidas estarán mis entrañas.

Pau y Valeria Peñúñuri, guitarrista y bajista de la banda V Devil, originaria de Mérida, Yucatán.

Pero con familia la cosa cambia… Bueno, no tanto, pero ahora tengo que elegir bien qué portadas o qué videos puedo ver mientras esté mi familia presente, sobre todo porque mi hija y mi hijo aún están pequeñines.

Hace poco pensé que sería buena idea escuchar, con mi hija de 9 añitos, un especial de «mujeres rockeras» anunciado en una radio española. Pero fue una total decepción. Ninguna de las agrupaciones integraba mujeres; todas eran reconocidísimas bandas de rock y metal que dedicaban canciones a sus novias, amantes, o simplemente acosaban a desconocidas, cosificándolas como si fueran premios al mejor acosador. Era algo así de ruin como las letras de Ricardo Arjona, pero con distorsión en las guitarras.

«¡Pues vaya mierda de especial!», pensé. Porque, por un lado, mi hija cada vez se interesa más por la música y además está aprendiendo a tocar instrumentos, y me interesa que tenga a mujeres como referencia artística. Y por otro lado, no quiero que ni ella, ni mi otro hijo se acostumbren al machismo que gira en torno a la industria musical, al que también pertenece la escena metalera y en donde las chicas sobresalen porque se ven súper sexys o porque aparecen descuartizadas en las portadas. Parece que para ser buena artista, tienen que verse bien, vestir con corsé y cueros ajustados, y muy en segundo plano queda su calidad musical. En la escena underground podría ser diferente, pero no lo es; para revelarse muchas artistas eligieron incomodar a los medios de comunicación y al machismo, con una imagen erótica extrema, exagerada y absurda como: The Great Kat o Wendy O. Williams. «Tampoco son un buen ejemplo para mis chirises», pensé, aunque sí me gustaría que algún día las escucharan. Pero para eso todavía falta; ya tendrán edad para ello, para entenderlo y para poder elegir si les gusta, o no, cómo suenan y cómo se ven.

Mientras tanto, se aprenden de memoria las mismas canciones que escucha todo el mundo. Gracias —o por desgracia— a los medios de comunicación comerciales. Cantan y se ríen con Despacito o Dame tu cosita. Lo sé, son horribles, pero es inevitable, esas canciones son pegadizas y suenan constantemente en radio, TV, restaurantes, centros comerciales y hasta debajo de las piedras. Así que nos hemos propuesto hacerles sonar música con mayor diversidad, cada vez más, así tendrán otras opciones que elegir y no se quedarán únicamente con las que nos imponen esos medios de comunicación masivos. Por fortuna, mis chiquilines también cantan y tararean rolas de Queen, AC/DC, Joan Jett y hasta me dedicaron, para mi cumpleaños, una coreografía que sacaron de unos videoclips, con dibujos animados, de la banda death metalera, Obituary.

Introtyl es una banda de death metal originaria de la Ciudad de México. La foto que ilustra este texto en el enlace también es de ellas y es únicamente con fines ilustrativos.

Así que en nuestra búsqueda hemos tenido algunos aciertos que les han gustado más que otros, y nos alegra porque algunas son buenas propuestas musicales que incluyen mujeres no cosificadas y, principalmente, porque son divertidas de ver y escuchar en familia, por ejemplo:

Heavysaurios, es una banda… bueno, en realidad son dos: Hevisaurus (Finlandia) y Heavysaurios (Argentina), que interpretan un excelente heavy y power metal infantil. Y lo hacen de la manera más épica y espectacular, disfrazados de dinosaurios. Ambas son un proyecto de Sony Records, por lo que suelen producir el mismo material, así que pueden elegir las mismas canciones en español o en finlandés. Eso sí, en la banda no hay mujeres, más bien hay una dinosauria, que hace de teclados y en algunos temas la voz.

Otra banda que nos gusta mucho es 打首獄門同好会 (Uchikubi Gokumon Doukoukai), que mezcla de manera genial, incluso en la misma canción, estilos como rock, heavy, death, black metal y hasta grindcore. Las letras de sus canciones, así como sus videos, son muy divertidas, hablan de temas cotidianos, y no es una banda tan llena de poses como suelen serlo los conjuntos metaleros. Este trío japonés, integrado por dos chicas (bajo-voz y batería-voz), nos habla de comida, juegos, caramelos, anime, del poder que ejercen los nietos ante los abuelos y hasta de lo especial que son los gatitos. Nos hemos reído mucho con los videoclips de esta banda, que mientras te hace sentir cómodo y tranquilo sin previo aviso te ensarta una buena dosis de death y grindcore, cosa que a mis chiquitines les hace reír mucho.

Pero, la banda que más veces hemos escuchado es una de las odiadas por los trve metaleros, las niponas Baby Metal. Quizá no las odien tanto por su música, porque en realidad quienes dicen detestarlas ni siquiera han escuchado sus canciones. Las odian por ser tres chicas adolescentes, de apariencia frágil y gentil, que se ponen a bailar espectaculares coreografías ante los sonidos más brutales del heavy, thrash y death metal, y que además lo hacen en los mejores festivales de metal a nivel mundial.

Entiendo que estas bandas con mujeres quizá no le hagan tanta gracia a la mara metalera que no tiene infantes en casa, porque por lo general en el metal se busca brutalidad y sadismo, y piensan que las mujeres no pueden sonar así:

O así:

Esa últimas dos bandas: Konvent y Castrator, son agrupaciones de metal femeninas que en sus letras hablan de cortarle la verga a los pendejos acosadores. Lo sé, algunas personas lo confundirán con feminismo, y dirán cosas como «Ni michismis ni feminismis», pero eso es porque la mara es idiota en esos temas. El hecho de que sean mujeres, no quiere decir en absoluto que sean feministas. Porque el feminismo, no se trata de estar en contra de los hombres, se trata de que ninguna persona ejerza poder sobre otra, ningún grupo sobre otro, ni ningún Estado sobre otro. La violencia, en general, es machismo.

Lo ideal, según mi manera de pensar, es que también puedan escuchar bandas feministas, y las hay a montón. Conozco muchísimas bandas así, mi hija y mi hijo conocen varias, pero creo que ustedes no están preparadas para esa conversación.

Y es que las bandas de metal, aunque casi siempre muestren un lado muy masculino, las pueden integrar todo tipo de personas: hombres, mujeres, LGTBI… porque en el metal cabemos todas… todas las personas.