Muerto el perro, se acaba la rabia

…del ska

Llega un momento en la vida de toda banda guatemalteca, en que sus integrantes se aburren de la fama, la piedra, tener muchísimas varas, despilfarrarlas en mujerzuelas y deciden retirarse prematuramente, administrar sus acciones en la bolsa de Nueva York , y vivirla más al suave en alguna granjita por allí escondida.

The Killer Tomato!, Octubre Rojo 2012. Fotografía de Enrique Maldonado

La verdad me hubiera gustado dispararme un análisis más etnohistórico de The Killer Tomato!, enumerar su discografía, destacar sus melodías más emblemáticas, rememorar la primera vez que grité a todo pulmón una de sus rolas, mostrar un archivo de todas las entradas a sus toques, etcétera. Pero a huevos que la coyuntura siempre nos rebasa y a veces terminamos haciendo una mamarrachada. Es lo que hay; el eslogan ya deberían apretarla y sabérselo de memoria.

Ya casi entrando en materia, a veces la mara con un complejo de superioridad intelectual anda pregonando cuando muere algún talega (que probablemente ni les llegaba y solo se están subiendo a la ola mediática de las redes): ¿Por qué putas te llevaste a Chris Cornell y no a Yandel?

Avergonzado reconozco que coincido de alguna manera con esa gente posera, aunque espero que mi desdicha y desesperación esté mejor justificada y seiga auténtica. Es decir, ¿Por qué no se desintegraron los obsoletos de Alux Nahual, el Clubo o se murió cualquiera de todas las bandas que participaron en el festival “de independencia” del oligopolio cervecero orgullo nacional? *

La verdad qué hueva buscar la respuesta. El único consuelo que me queda es esperar que la disolución de Los Tomates sea una broma estúpida y cruel y el próximo año saquen nuevo disco. Por ahora no hay mejor manera de despedir a un compañero musical moribundo, que acuerparlo en su última fiesta. Y vaya si no vale la pena perderle el amor a 75 morlacos con ese cartel de joyitas que se rifaron  para cerrar como se debe este capítulo de la historia del ska.

Maje el que quiera y pueda ir, pero al final no caiga.

*Solo Filoxera se salva del festival aquel.

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