¿Quién va a ganar el Oscar? ¿Por qué? ¿Ah?

Ha sido un año doloroso, crítico, e incluso poco comprensible para muchos de nosotros. Sin embargo, el show debe continuar, y ya se viene la entrega de los Oscar. Este premio es más que mera entretención, pues como producto cultural nos permite leer la forma en la que Estados Unidos interpreta al mundo (incluyendo nuestras realidades) y crea/impone/valida tendencias, tanto estéticas como temáticas. Además es divertido, a ratos emocionante, es una buena distracción para tiempos pandémicos, y creo que es más sano apostar al Oscar que jugar póker. Por lo tanto, y a pedido de este medio, daré mis pronósticos sobre los ganadores.

Muchas personas me preguntan si es necesario ver todas las películas para tratar de intuir quién ganará. La respuesta es no. Lo que yo hago es estudiar los premios anteriores de la temporada, revisar algunos festivales de cine claves (como Toronto), recurrir a mi experiencia como crítico de cine y como seguidor de esta ceremonia por décadas, analizar las predicciones de expertos en la materia, considerar el momento cultural que se está viviendo y, junto a todo ello, consultar las apuestas en Las Vegas

 

De qué hablamos cuando hablamos de Oscar

Para empezar, hay que aclarar qué es lo que premia un Oscar. Tal como lo sospechan muchos lectores, quién se lleva uno de esos galardones no necesariamente es el mejor del año. Mal que mal, y aunque Parasite haya conseguido la estatuilla mayor el 2020, los Oscars siguen siendo un premio gremial hollywoodense. Por lo tanto, y a menos que lleguen con un respaldo potente, cientos de películas producidas fuera de Estados Unidos quedan, automáticamente, fuera de la carrera.

Otra ronda (en danés, Druk) es una película dramática dirigida por Thomas Vinterberg, a partir de un guion de Vinterberg y Tobias Lindholm.

Los pronósticos

Para comenzar, voy al premio que más debería importarnos: Mejor Película Internacional. Y sí, este año no hay latinoamericanos, más que nada porque el lobby fue brutal y descarado. De todas formas, creo que no había mucho que hacer: desde el año pasado que los apostadores y los expertos vienen diciendo que Otra ronda gana sí o sí. Ayudada por su buena recepción en festivales y por el gran apoyo de su distribuidor en los Estados, la cinta danesa le daría a su país un cuarto Oscar. Además, la Academia le dio una muy sorpresiva nominación extra a su director, y estadísticamente casi siempre las películas que tienen esta dupleta de nominaciones ganan en esta categoría.  

La falta de incertidumbre también aparece al hablar de Mejor Película. El acuerdo parece ser unánime, y Nomadland debería hacerse con el premio. Lo mismo en el rubro de mejor dirección, pero en este caso el galardón viene con un matiz. Todo indica que Cloé Zhao debería llevarse la estatuilla por la misma cinta, y con esto se convertiría en la segunda directora en ganar después de Kathryn Bigelow —por la excelente The Hurt Locker.

Nomadland está protagonizada por Frances McDormand, quien luego de una crisis económica lo pierde todo y decide viajar por el oeste de los Estados Unidos en su casa rodante.

Donde el asunto se pone más interesante es en Mejor Actriz Principal. Por un lado, está Frances McDormand (Nomadland), pero ella ya tiene dos Oscar en su casa y además es demasiado alternativa y poco glamorosa para la Academia. Está Viola Davis (La madre del blues), y premiarla puede ser para la Academia una forma de manifestar al mundo su “sensibilidad cultural”. La tercera es Carey Mulligan (Promising young woman), que tiene en contra el hecho de que estadísticamente las actrices que están despegando en sus carreras tienden a ganar más en Mejor Actriz de Reparto que en este rubro. También aparece la favorita de la crítica, Vanessa Kirby (Fragmentos de una mujer), dejando a Andra Day (The United States vs. Billie Holiday) con muy pocas posibilidades. ¿Mi opinión? Creo que Carey Mulligan se llevará el premio porque le sirve a la Academia como vehículo para decir al mundo que “nos importa lo que sucede más allá de nuestras mansiones” y además se inscribe dentro de una de las estrategias de la industria para potenciar el surgimiento de una nueva estrella que alimente el negocio cinematográfico (Luise Rainer y Jennifer Lawrence, entre otras, pasaron por eso). En cambio, en Mejor Actor Principal, Chadwick Boseman (La madre del blues) tiene asegurado su premio póstumo. Sería muy raro si no ganara, y en caso de ser así, estaríamos pensando en un segundo Oscar para Anthony Hopkins (El padre).

Chadwick Boseman falleció el 28 de agosto de 2020 víctima de un cáncer de colon.

Para ir terminando, en Mejor Actriz de Reparto creo que la lucha está entre la búlgara Maria Bakalova (Borat 2) y la surcoreana Youn Yuh-jung (Minari), con la balanza inclinándose más favorablemente hacia esta última, aunque a la Academia le encanta premiar comedias en esta categoría (pensemos en Marisa Tomei, Goldie Hawn y tantos otros casos). Una lástima para Glenn Close (Hillbilly, una elegía rural), que podría haberse llevado su esperado Oscar después de ocho nominaciones, pero me parece notable que las dos principales competidoras no pertenezcan al circuito hollywoodense. Y finalmente, en Mejor Actor de Reparto, Daniel Kaluuya (Judas y el mesías negro) ya compró un mueble para su Oscar. Fin.

 

El show

Sobre la ceremonia en sí, y en un año de premiaciones muy aburridas (con la notable excepción de los Goya, como siempre), es un gran desafío armar un buen espectáculo, más aún sin dejar de lado la pandemia y a la vez no caer en el error de entregar un show lúgubre. Pero confío en lo que Steven Soderbergh pueda hacer como productor, y quizás el hecho de contar con dos locaciones simultáneas sea algo interesante. Ah, y si quieren conocer mis pronósticos en otras categorías, las estaré subiendo a un canal de YouTube. Adiosito, y no olviden que los premios se entregan el 25 de abril.

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