Revolución en tacones

Fotografía de Fernando Chuy

¿Será que los espacios públicos y libres de expresión siempre han existido para nosotras las mujeres?

¿Será que si el protomedicato hace más de doscientos años hubiera aceptado mujeres médicos, Enriqueta Favez nunca hubiera decido vestirse de hombre?

¿Será que Eva estaba cegada por los atributos de Adán?

Si yo hubiera sido Eva habría escrito la historia del Génesis de una forma diferente; en primer lugar yo nunca habría nacido de la costilla de un hombre, ni hubiera hablado siquiera con una serpiente, eso es muy fantasioso para mí, y peor aún tampoco hubiera comido ningún fruto prohibido porque en mi mundo nada sería prohibido.

Ya Eduardo Galeano lo dijo una vez: “Adán le contó puras mentiras a la prensa”.

Una noche Cleopatra contemplando las estrellas, meditando se dijo: Un miedo invade mi ser, pues un imperio yo he de dirigir pero con mi inteligencia voy a consolidar toda una dinastía.

Pobre Cleopatra, tenía un miedo profundo, pero eso no le impidió ser la primera mujer joven en gobernar una nación. 

Puedo seguir citando a grandes mujeres como: Eva Perón, Frida Khalo, las hermanas Mirabal, Gabriela Mistral, las Abuelas de la Plaza de Mayo, las Damas de Blanco y Rigoberta Menchú.

Mujeres que trascendieron y rompieron fronteras de género, pero hoy quiero loar a aquellas embajadoras de lucha social, quienes en algún momento fueron silenciadas, hoy  quiero ser la voz de cada una de ellas…

Hablo por

  • María Chinchilla, noble educadora, ejemplo vivo de entrega y amor a la educación.
  • Rogelia Cruz Martínez, embajadora de la belleza, borraron tu sonrisa a causa de tus nobles ideales. Tu activismo es el reflejo del empoderamiento femenino en la sociedad civil.
  • Juana Raymundo, lideresa comunitaria, a quien la vida fue arrebata para silenciar su voz de lucha y resistencia ante el dominio imperial de las tierras. 
  • Jackelin Caal Maquin. Mi niña tu mirada refleja cansancio, tus labios son el suplicio de una gota de agua. Tú solo fuiste una víctima del sistema, que obstaculiza el caminar en cada frontera.  
  • Niñas del “Hogar Seguro” Virgen de la Asunción, a quienes dormían con cuentos sin hadas y canciones sin letra y melodía.

En una caja podemos guardar muchas cosas, desde un cerillo hasta un recuerdo. Y algunas veces sin darnos cuenta estamos dentro de ella, esperando el sonido de un diapasón o presionar por nuestra propia cuenta el botón que nos libere de ella. 

Tengo una caja, pero no estoy segura que puede contener en su interior, muero por saber que es, la abriré muy lento… ¡Increíble! Me he encontrado con una revolución andante.

Hoy creo firmemente que también se puede hacer una revolución en tacones, y mejor si son de color rojo. 

 

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