Tag: Anécdota existencial

¿Bachiller o va’chillar?

Se avecinaban las fiestas patrias y en el colegio donde estudié se acostumbra a hacer “La semana cultural”, días enteros en donde te podés pelar el chori a diestra y siniestra.

¿Alguna vez has sentido frío de verdad?

Habían pronosticado una fuerte bajada de temperatura, el ambiente estaba húmedo y el frío se metía por los poros como alfileres pinchando la carne. Cuando el frío llegaba a los huesos los atacaba a mordiscos con furia.

La Rosa… (pero no Leal de Pérez)

Vivimos en un país en donde las religiones se pelean constantemente: Los católicos tienen a la Semana Santa en una esquina y los evangélicos tienen sus retiros de verano en la otra.

¿A dónde vamos a parar?

Mis vecinos estaban teniendo un chupe y les fui a decir que le bajaran a su vergueo porque ya era muy tarde para esa bulla diabólica que no le agrada a nuestro señor

Today is the day

Hubiera sido bonito tener un patojo, sí, por qué no, he visto casos peores, pero ese tren hace rato que partió y qué bueno porque seguramente habría repetido los esquemas paternalistas de mi pueblo.

¿En dónde vivís?

Uno piensa que vive fijo en algún lado, tal vez recordando la caverna y las inclemencias de afuera; cuatro paredes, seis en realidad con el techo y el piso y adentro de ese cubo que nos inventamos nos sentimos seguros.

Una casa es como un traje

Llegué a la edad adulta, con título profesional y en pleno ejercicio de la carrera; la calculadora indicaba que necesitaría 130 años de trabajo continuo y sin vacaciones para poder comprar una casa promedio.