Todos debemos tener acceso al arte

“Todos debemos tener acceso al arte”, esa frase resuena en mi cabeza cada vez que recuerdo una anécdota medio culera…

Hace unos ayeres, como es costumbre, me andaba echando las chelas con unos amigos  —cada vez que nos miraban juntos, la mara sabía que más de algo iba a pasar—. No recuerdo qué tanto habíamos tomado… Nos sentíamos chichudos en el calor de la noche…

Fotografía de Javier Herrera

Seguíamos nuestro recorrido de bares y tienditas, cuando nos encontramos a otros personajes. Nos invitaron a lo que todo charamilerito no le hace el feo: cigarros baratos y chelas. En un momento de la conversación, recordamos que la noche había sido fraguada para ir a una galería de arte de la zona 14 a ver la exposición en la que uno de nosotros tenía cierta fotografía. La pensamos una y otra vez, hasta que nos convenció el factor “tragos gratis”, que nunca falta en esos ambientes opulentos.

Nos dirigimos al lugar y al entrar llamamos inmediatamente la atención por no estar vestidos apropiadamente para ese tipo de place caquero. No nos acomplejamos y al cabo de una hora todos éramos iguales: majes que llegaron a tomar de grolis. Había vino, ron Zacapa, güisqui etiqueta negra y cuanta cosa más. No descarto la posibilidad de que hubiera polvo de hadas en los baños. Todo empezaba a fluir más de ahuevo.

Esa galería era para que todos aparentáramos ser algo que no éramos. Si no te las llevás de apretado, no encajás ni porque seás el más grueso de la mara. Ese día no había nada más qué hacer que resignarte a ver las piezas, tragándote la amargura de no poder comprar nada, dados los exorbitantes precios que maneja la burguesía. “Malhaya conocer al artista y poder comprar alguna obras” era el triste pensamiento que inundaba mi cabeza mientras me hacía la loca en las conversaciones triviales sostenidas en el excelso evento.

 

UNA COSA LLEVA A LA OTRA

Tengo amiguis (ante todo la inclusión) artistas que son cabrones en lo que hacen. Muchas veces veo que publican sus obras y he comprado una que otra para apoyarlos y tener algo en mi casita. Hago lo que puedo con lo que tengo, como cualquiera. Vi que el Willy (Guillermo Puente) iba a estar exponiendo en una nueva galería de arte en el Centro Histórico, la Galería y centro cultural Rosa Luxemburgo.

Todo me hizo clic: arte, figura precursora del feminismo marxista, cultura. Me puse a investigar más y decidí hablar directamente con Carlos Lucero, uno de los responsables de la galería. Aquél es mejor conocido por su proyecto musical Funeral Latino y como pintor. Me comentaba que él, Belinda —su compañera y manager— y más artistas —Willy, por ejemplo— están exponiendo y vendiendo sus obras. Lo característico de la iniciativa es que los precios son accesibles y dignos, no son ofensivos a la billetera del populacho.

Belinda y Carlos. Fotografía de Javier Herrera

El proyecto de la galería empezó en 2019 como una iniciativa digital. Esta era una alternativa donde los/las artistas podían publicar sus obras y venderlas. Con la llegada de la pandemia, Carlos y Belinda se aventuraron a poner un espacio físico para el encuentro y el diálogo entre la bandita, manteniendo la sana distancia que las circunstancias requieren. La Casa Cervantes sería el recinto para tal propósito.

Lucero actualmente tiene dos colecciones en la galería: “Las Belindas”, una visión medio bucólica del otro/otra en la virtualidad, inspirada, evidentemente, en su pareja. Y “Puntuaciones”, una abstracción geométrica y libre.

 

“EL ARTE DEBE SER REFLEXIÓN”

Lucero me comentó que busca que su arte comunique y lleve a la reflexión. Él pinta y se dedica al arte. Él y Belinda llegado el momento vieron que personas cercanas compraban sus pinturas, sobre todo las decorativas, a precios “populares”.

En el inicio de la pandemia las ventas disminuyeron, pero volvieron a las andadas para la época navideña. En este tiempo a la gente se le quitó un poco la paranoia colectiva y comenzaron a comprar otra vez.

 

No somos grandes maestros de la plástica. Queremos hacer arte crítico e innovador, accesible para la gente. 

Carlos Lucero, 2021

Fotografía de Javier Herrera

Sentía la inquietud de saber qué pensaba Lucero sobre el escándalo de la obra del mensaje a braille hecho con “boyas” (vibradores, pero no sexuales…) en el nuevo paso a desnivel de la zona 15. Muchos artistas y policías del arte estaban emitiendo su opinión al respecto, pero ninguna me convencía. Aquí les va su aporte:

En el arte hay sólo dos opiniones válidas: o te gusta o no te gusta.  No hay que moralizar el asunto. El arte no es una cuestión de que sea bueno o malo, cierto o falso… Por otro lado, juzgar una obra de arte es como juzgar a una persona, en el sentido más común. En la era de las redes sociales, donde todos emitimos nuestra opinión al mismo tiempo, hay un gran sonido de escasez. No hay un mundo de gente adulta que pueda discutir las cosas de manera sana y constructiva, sino que todo se parece a un linchamiento mediático. Y trato de mantenerme lo más separado de las redes sociales, precisamente por eso. Sea quien sea la artista, antes de criticar la obra debería intentar ver qué es lo que quiso decir, antes de emitir una opinión, antes de cualquier cosa. Antes de decir quién es tu vecino, lo mejor es conocerlo; si no, sólo pajas vas a decir de él/ella.

Si intentás comprender el arte, podés acercarte a una idea valiosa; pero si te acercás al arte con tus prejuicios, lo único que vas a hacer es emitir tus propios prejuicios.

Carlos Lucero. Fotografía de Javier Herrera

 

Lucero y Belinda saben bien que hay mucha banda talentosa merodeando por ahí. Actualmente la galería ostenta piezas de Alexandro González, Guillermo Puente, Rulo Mileg, Carlos Fitzgerald, Lorena Medina, José Bonilla y Regina Dávila. La exposición estará disponible hasta el 29 de abril.

Esperan que pronto más artistas se sumen a la iniciativa y expongan junto a ellos/ellas/elles.

 

PARA SABER MÁS

Casa Cervantes: 5ta calle 5-18, zona 1, Ciudad de Guatemala. Horario: 10:30 a 19:30 (lunes a sábado)

Pueden visitar la güeb de la Galería Rosa Luxemburgo aquí. O bien el carelibro pinchando aquí.

 

 

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