Un país donde todos se ponen unas morongas bien monstruosas

Recientemente Cervecería Centroamericana publicó en redes sociales un anuncio en donde condena la venta de alcohol en las tiendas de barrio a menores edad. Bonito anuncio, bien actuado, buen guion y buena fotografía a mi parecer; sobre todo bonito el mensaje.

Fotografía de Iván García Espinoza

Los comentarios más comunes en la publicación fueron de burla. Comentarios en donde la gente hace mofa y se enorgullecen de que ellos han consumido alcohol desde temprana edad. Al parecer, el mensaje de la cervecería en el video pasó desapercibido. Algo un poco irónico también, que hasta ahora la cervecería se preocupe por sacar esta clase de publicidad, tomando en cuenta la historia de monopolio que tienen en donde exitosamente han logrado fomentar una cultura donde para “pasársela bien” es necesario chupar y ponerte a verga y si no es Gallo, no es cerveza.

En fin, tal vez al guatemalteco le calaría más el ver anuncios que contengan escenas grotescas. Quizá algún patojo oliendo pegamento y después yendo a limpiar los vidrios de los carros en un semáforo. ¿No vaaa? Eso no tiene nada que ver con el alcohol; Bueno, tal vez no. Pero sí hay que reconocer que somos individuos de una sociedad un poco retorcida. Nos daba risa el niño que salía maltratando en la película de Puro Mula porque qué cómico ver a un chavito hablando como adulto y la historia de un tío bolo que perdió de vista a su sobrino de 4 años y que en un abrir y cerrar de ojos se escapó de la casa.

Bueno, en realidad probablemente estoy siendo un cacho llorón al emitir mi crítica sobre el video de la cervecería. Yo estudié con mara que en nuestra adolescencia ya se echaba los tragos. Los famosos “chupes” del colegio. Yo me puse ebrio por primera vez (perdóname mamá) hasta que cumplí 18 años, antes de ese evento, en serio no me llegaba tomar (tampoco es que me llegue ahora así a lo deporte olímpico, pero socialmente te podría aceptar un par de copas).

Tal vez la razón de mi “lloriqueo” es que, para mi persona, no es normal echarse las chelas desde los 12, 13, 14, 15 años. Mi papá es un tipo al que nunca le ha gustado tomar, entonces crecí con esas reglas y mentalidad (talvez miedo al pensar en el castigo en mi casa si hubiera sido participe de esos actos). Siempre fui bien recha y no me llegaba ir a los chupes, ni a las kermeses y si no me creen pregúntenle a la mara que estudió conmigo y les van a decir que sí. Que sí era recha para esas ondas (talvez todavía lo soy, pero no lo quiero aceptar).

Hoy por hoy a mis 27 años (¡Auuch!, justo en la juventud) y después de haber trabajado como maestro de adolescentes y niños, y teniendo sobrinos y uno que otro amigo y familiar alcohólico. Sí creo que hay que salvaguardar a la niñez y la adolescencia de muchas cosas (¡Wuuu!) pero, sobre todo, de los vicios tan fáciles de obtener como el alcohol y el tabaco. (Ojo que el salvaguardar a la niñez y a la adolescencia también incluye brindarle acceso a la educación, salud, alimentación, tecnología. Si les enseñamos educación sexual no los vamos a volver unas personas lascivas sedientas de sexo premarital adolescente. Les podemos enseñar como identificar cuando ellos están siendo víctimas de abuso sexual por ejemplo y sobre todo podemos empoderarlos para que puedan entender y hacer valer sus derechos).

Tomar para olvidar y tomar para recordar

¿Ustedes creen que sí es aceptable que haya chavitos de 16 años poniéndose hasta las chanclas no solo con alcohol si no que con cualquier sustancia? Tengo amistades que empezaron a fumar tabaco desde los 14 y siguen fumando hoy en día. Todo porque en su momento hubo un afán de querer ser adultos o actuar como mayores. (Y tal vez ahí está el problema, como sociedad no podemos garantizar a los niños y niñas, jóvenes y jovencitas, una niñez de calidad y por eso es mejor mantenernos a verga el mayor tiempo que sea posible). Al final todo pasa factura y que mala onda que se empiece desde temprana edad. Definitivamente hace falta concientizar mucho sobre estos temas.

Creo que lo que más me impacta del tema de la ingesta de alcohol y tabaco a tan temprana edad es que existe un impacto en el cerebro de los y las adolescentes. Se producen importantes cambios en su desarrollo a nivel neuroquímico y en la composición del tejido cerebral debido al consumo inapropiado de alcohol a tan corta edad. Por eso mismo no es de extrañarse que una persona en sus 40’s no pueda dejar de tomar tan fácilmente porque empezó desde muy corta edad, simplemente su cerebro y su cuerpo ya han tenido cambios que no se “arreglan” con meterse a un centro de rehabilitación. En estos casos es necesaria la ayuda profesional o tal vez en algunos de estos casos ya no hay nada que hacer.

Tampoco hay que crucificar solamente a los dependientes de las tiendas. Porque después de todo habría que aceptar que algunos (si no es que la mayoría) son esclavizados y también son adolescentes. Ellos no son los dueños de la tienda, simplemente son trabajadores que viven ahí y que trabajan jornadas extensas y que tienen que vender y realmente pela quien les compre siempre y cuando ese alguien tenga varas para pagar por la mercancía porque si no el dueño los va a reprender porque este tiene que pagar la extorsión.  Talvez por eso venden lo que sea a quien sea. Al final los terminan baleando porque el dueño no quiso pagar la extorsión.

Bien lo dijo Dante Liano:

Son las cosas de este país. Un país en el que todos viven bien a verga y que se ponen unas morongas monstruosas pero en el que no te podés tomar una cerveza a mediodía porque todo el mundo te hace fama de bolo. Como si fuera el país de los abstemios. Debiera de estar escrito en el escudo: “Hipocresía, 15 de septiembre de 1821”.

 

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