Wate inmoral

Fotografía de El Miljos

Inmoral con los niños que en las esquinas ruegan por una moneda.

Inmoral con las niñas cuyos sueños se consumieron en las llamas del desprecio.

Inmoral con los jóvenes que agonizan cada día por un empleo.

Inmoral con las familias que sobreviven en la miseria.

 

Inmoral por la corrupción y las mafias que asesinan saqueando los recursos del Estado.

Inmoral por el patrioterismo que busca mantener asqueantes privilegios.

Inmoral por la oligarquía más oscura y retrógrada del continente.

Inmoral porque las víctimas de su negligencia son “pedazos de gente”.

 

Inmoral por su racismo, discriminación y doble moral que son cómplices del despojo y marginación de los pueblos originarios.

Inmoral con los pequeños que mueren por desnutrición crónica en las comunidades.

Inmoral porque pese a 250,000 muertos y 45,000 desaparecidos no tiene memoria.

Inmoral por su apatía y desinterés hacia el sufrimiento que padecen las niñas y mujeres víctimas de toda manifestación de violencia.

 

Inmoral por su cristianismo amoral e indolente frente a la desigualdad y marginación de las mayorías.

Inmoral por los politiqueros que pululan enriqueciéndose en la podredumbre de su sistema político.

Inmoral por el aparato represivo que quiere controla los sueños a través de la violencia y la cultura del miedo.

Inmoral porque todos los días lucha para que no muera la impunidad que la sostiene.

 

Inmoral porque pese a todo, nosotros y nosotras inmoralmente preferimos el silencio.

¿Hasta cuándo?

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